La antropóloga e investigadora Neus Roig acaba de publicar la obra No llores que vas a ser feliz  (Ático de libros), una excelente investigación que da fe y hace accesible al gran público uno de los mayores dramas del siglo XX español: el robo de bebés recién nacidos a sus madres. El número de pequeños que desaparecieron de los brazos de sus madres es a día de hoy imposible de conocer. El juez Garzón habló de 30.000 niños, pero la cifra puede ser aún mayor. La trama comenzó en 1936 en las cárceles franquistas con los niños de las mujeres republicanas, pero continuó a lo largo de toda la dictadura y se prolongó hasta, mínimo, la década de los 90.