Un
zapato para Zapatero
Desde que Zapatero y el
PSOE tomaron las riendas del
poder en Espaňa, Marruecos se ha
convertido en el máximo receptor
de toda clase de ayudas por
parte de Espaňa. Es el segundo
país en cuanto a inversiones y
recibe el mayor cupo de
emigrantes además de las armas
vendidas por el precio simbólico
de 1 euro. Y para complacer a
Marruecos, Zapatero rompió con
la política de neutralidad
activa acordada durante la
transición respecto al problema
del Sáhara Occidental al que ha
utilizado como moneda de cambio
para mejorar su relacióň con
Marruecos. Con la mirada fija,
pues, en los intereses
económicos de las empresas
espaňolas en Marruecos y en un
desesperdado intento de calmar
el estado de ánimo del Rey
Mohamed VI hacia Ceuta y
Melilla, fueron eliminados de la
agenda los asuntos que podrían
enturbiar estas relaciones
bilaterales.
|

La
foto no necesita comentario
|
Para Zapatero todo parece
estar sujeto a la búsqueda de cierta estabilidad
en el Reino de Marruecos convencido
aparentemente de que la mejora de su situación
política y social sería un factor de estabilidad
para las relaciones con Madrid.
El
problema es que la respuesta de Rabat es,
frecuentemente, contraria a lo esperado. La
corrupción, la mala gestión económica y los
desequilibrios de renta, han generado una
pobreza extrema, con interminables barrios de
hojalata en torno a las grandes ciudades. La
inmigración y el islamismo son las dos opciones
de una población que, progresivamente
desesperada, está llegando a su límite y el
régimen esta cayendo en pedazos, día a día,
pierde popularidad y si se mantiene es gracias a
las porras y a las matracas. Esto hace que
Marruecos constituya un polo de inseguridad para
sí mismo y para todo el Mediterráneo Occidental.
La
política actual de Zapatero es sencillamente
suicida porque en lugar de optar por remedios
para contener la amenaza que viene del sur, la
estimula con millones de euros que van a parar
en los bolsillos de quienes todo el mundo conoce
y que, a fuerza de chupar la sangre de los
miserables ciudadanos marroquíes, se están
convirtiendo en vampiros invulnerables a la luz.
El
ideal marroquí de expansión y conquista data de
la época en que Mohamed V y el partido Istiqlal
lo adoctrinara y Hassan II hizo de esta doctrina
su mejor arma para preservar la familia alauí en
el trono. Para ello, todos los medios son
válidos, desde la inmolación hasta el terrorismo
más despiadado. Acaso la anécdota de la Isla de
Perejil no era un plan experimental para medir
el pulso de Madrid y anticipar su reacción en
caso de una nueva "marcha verde" hacia Ceuta y
Melilla? Quién puede probar que los marroquíes
no estuvieron detrás del 11-M para "derrocar" al
presidente Aznar y acabar con la neutralidad de
Espaňa en el conflicto del Sáhara? Los
marroquíes dicen que Mohamed V es el liberador
de Marruecos del colonialismo francés, Hassan II
el liberador del Sáhara, y Mohamed VI sera el
liberador de Ceuta,Melilla y Canarias. Incluso
llegan a decir que los guanches canarios son de
origen bereber que llegaron desde la cordillera
del Atlas.
El
régimen marroquí estuvo y seguirá utilizando el
tema territorial para tratar de distraer al
pueblo marroquí de los gravísimos problemas que
vive (analfabetismo, paro, falta de
infraestructuras básicas, islamismo creciente y
mayoritario ya en el Parlamento, corrupción, etc)
El
punto flaco de Zapatero es la política exterior
contradictoria : Retira sus tropas de Irak, las
manda al Kosovo para luego echarse atrás y es
incapaz de sostener buenas relaciones con
cualquier estado sin ser impulsivo ni romper con
la imparcialidad positiva de su política que le
empujó a dar la espalda al pueblo saharaui y a
la legalidad internacional.
Si Bush
reicbió un par de zapatos por ser el peor
presidente de la historia de los EEUU, Zapatero
tiene' derecho a un centenar de zapatos en la
cara por ser el peor presidente que Espaňa
conoció desde la muerte del "Generalísimo
Franco". Hagamos, pues, una recolecta de zapatos
para el "Presidentísimi Zapatero".