Gregorio Cabrera
La
Provincia Diario de Las Palmas
5 de Diciembre de 2009
Soultana Khaya... Dicen que era una joven bella. Y
nadie sostiene lo contrario en la actualidad, aunque
ahora le falte el ojo derecho. Lo perdió hace dos
años en una manifestación a favor de la
independencia del Sahara Occidental disuelta a
porrazos. Le pusieron uno de cristal en el Instituto
de Microcirugía Ocular de Barcelona. Su mirada es
casi idéntica a la de Aminatu Haidar, la activista
saharaui que hoy cumple 19 días a base de agua,
azúcar y solidaridad en el aeropuerto de Lanzarote:
en las dos cabe todo el dolor. La fotografía de
Soultana, junto a la de otras seis personas a las
que Marruecos retiró el pasaporte en la frontera de
Mauritania, está pegada en un cartel a escasos
metros del colchón sobre el que reposa Haidar, que
ya pasa la mayor parte del tiempo envuelta en una
espesa manta de color marrón. Como una crisálida. O
como una mortaja.
Ali Salem Tamek, Brahim Dahara, Ahmed Naceri,
Faleg Ja Lachgare, Saleh Lubbiji, Yahdih Ettanouzi y
Rachi Seghager. Sus retratos también acompañan a
Haidar en la terminal de salidas de Guacimeta. Son
los nombres en este caso de los siete saharauis
detenidos en Marruecos acusados de "contactar con el
enemigo" durante una visita a los campos de
refugiados del Tinduf, en el desierto de Argelia, el
menos romántico, extremo y pedregoso que pueda
imaginarse. Haidar resuena en todo el mundo desde
hace tres semanas, pero ella ha recalcado en todo
momento que el suyo no es el único aullido que
estremece las dunas del Sahara. Por eso los lleva a
su lado.
Naama Asfari tenía un llavero con los
colores de la bandera de la República Árabe Saharaui
Democrática. Un día pasó al lado de un policía
marroquí que, en feliz posesión de sus dos ojos,
pudo ver claramente cómo sobresalía la pieza
metálica del bolsillo del joven. Aguarda juicio por
ello en la cárcel de Tan Tan, según recordó ayer
Omar Bulsam, delegado del Frente Polisario para los
Territorios Ocupados y uno de los ángeles guardianes
de Haidar en su escala forzosa.
Rita Martín, consejera de Turismo del
Gobierno de Canarias. Ha mostrado su honda
preocupación porque en los telediarios de Austria
dedican su tiempo a hablar de una pacifista en
huelga de hambre "en lugar de con imágenes de un día
soleado en Canarias". Joan Tardá, diputado de
Ezquerra Republicana de Cataluña. Cogió un avión
hasta Arrecife para proclamar que su partido
defiende la libre autodeterminación del Sahara
Occidental "al igual" que la de Cataluña, donde al
parecer también se está procediendo a detener a los
ciudadanos con llaveros y chapitas con la bandera
catalana. Saleh Abdalahe, poeta saharaui: "El
lenguaje con el que chillan las entrañas del Sur es
un enigma en los oídos del Norte". Que se lo digan a
Rita y a Joan, entre otros.