La
memoria es flaca y efímera, sobre todo, cuando les conviene a unos
pocos. Y resulta muy extraño ver lo desmemoriados que están los
gobiernos de algunos países cómo Alemania, Francia, Polonia, Italia,
España, ecétera, exigiendo ahora leyes que endurezcan la admisión de
inmigrantes en sus territorios y que pisotean impunemente los
derechos humanos.
Porque ningún pueblo cómo los pueblos de Europa fueron emigrantes y
vivieron cómo inmigrantes en tierras extrañas.
Porque si echamos un vistazo a los países del continente americano
lo encontramos lleno de gentes que fueron inmigrantes y como tales
fueron acogidos, y hablo del continente americano por citar uno, que
no se agota ahí el caso.
Ahora se exigen leyes que restrinjan la entrada de pobres foráneos a
la UE, más aún, en países como Italia, se han promulgado leyes que
declaran delito penado hasta con cárcel, la ayuda de los ciudadanos
a inmigrantes "ilegales" y digo de pobres foráneos, porque nunca se
ha sabido que a los ricos "extranjeros" se les prohiba la entrada a
ningún país, pero se nos olvida cómo esos países de la UE que tanto
gritan contra los inmigrantes ahora, -Reino Unido, Francia,
Alemania, Italia, España...- fueron colonizadores (algunos siguen
siéndolo hoy de otro modo), explotadores, expoliadores, tratantes de
esclavos, genocidas, transportadores de enfermedades, etcétera,
justamente de los pueblos a cuyos miserables (porque viven en la
miseria) pobladores les quieren negar hoy la entrada... Y se nos
olvida cómo los pobres ciudadanos de esos países que tan duramente
quieren tratar a los inmigrantes hoy, importándoles un bledo sus
derechos fundamentales, cuando eran países esquilmados por guerras,
pobreza, hambrunas, miseria, persecuciones y más lacras, sus
"miserables" (por pobres, desarapientos y hambrientos) ciudadanos
emigraron, fueron acogidos y se convirtieron en fuente de riqueza
para sus países de origen...
Ciertamente la memoría es flaca y efímera, el olvido preto y los
intereses de los países "civilizados, desarrollados y occidentales"
son mezquinos y pérfidos...
Mi familia paterna fue una de esas tantas "miserables" (por la
miseria que soportaban en su país de origen) familias italianas que,
cargadas de hijos y de pobreza, emigraron a Argentina, como otras
muchas de toda Europa, país que las acogió y que permitió que
prosperaran con su trabajo para dar pan y futuro a su progenie, que
de no haber sido así, tal vez ni siquiera hubiera nacido yo...
Y porque a mí lo que es memoria todavía no me falta tanto -aunque
algo sí- y la voz tampoco, quiero gritar estos "Verbos del
inmigrantes" aquí, hoy:
Caminar por la jungla de asfalto y ladrillo
Soportar la injusticia, la marginación y el miedo
Mal vivir aterrados sin calor ni techo
Inhalar el odio de miradas mezquinas
Transitar aislados transpirando vilezas
Ingerir podredumbre en las calles vacías
Escuchar los silencios de humanos sin almas
Sufrir la penuria de hogares deshechos
Anhelar los abrazos de familias lejanas
Ansiar el regreso a un destino incierto
Vagar cómo parias por lenguas extrañas
Recordar los cadáveres flotando en las aguas
Agonizar de hambre y de sed por la arena
Desangrarse en alambres cruzando barreras
Temblar de miseria sin amor ni consuelo
Soñar con papeles que no llegan nunca…
Soportar explotación y vivir cómo esclavos
Ver pisoteados sus derechos fundamentales
Y, al final,
Terminar deportados sin clemencia ninguna.
¿Hasta cuando, Señor Capital, te seguiremos adorando?
¿Hasta cuándo, Señor Capital, seguirás explotándonos?
... y ahora que el Parlamento y la Comisión europeos rezumarán
xenofobia, racismo
y otras malas hierbas propias de la derechización, estos verbos se
pondrán en práctica,
me temo, con mucha mayor pujanza.