El techo donde
vive, no es suyo, una vez más la familia le permite
vivir en un piso temporalmente. Usted piensa que es un
mal sueño, que esto no puede ser realidad.
Había vivido durante toda su vida sin lujos pero
cómodamente; tiene la sensación de ser el sobreviviente
de una gran tragedia, un desastre, pero en este caso, el
único afectado es Usted.
Comprueba que
otros con los que se relaciona en su búsqueda de empleo
infructuosa y en los cursos del INEM, para mejorar su
experiencia y facilitarle la oportunidad de encontrar un
trabajo digno, se encuentran en circunstancias
parecidas, unos con más edad, otros con menos, pero la
tragedia alcanza a la cifra de casi cuatro millones de
parados en el país donde Usted ha nacido. Su lucha para
salir de la pobreza más absoluta le lleva a visitar
todas las oficinas de orientación al ciudadano para
encontrar trabajo e informarse de las posibles ayudas
que sin duda, su país debería establecer para
intentar paliar las penurias económicas en las que se
encuentran sus habitantes afectados por este infortunio.
Usted se presenta en la oficina del INEM de la localidad
donde reside, intentando conocer información de
cualquier prestación, subsidio o migaja estatal que le
ayude a poder seguir con la "mala costumbre" de comer
todos los días, pagarse el transporte en su búsqueda de
empleo, etc. Usted por supuesto, acude porque los que
tienen la responsabilidad de conocer e informar de estas
oportunidades, son los funcionarios de las oficinas de
"Empleo". Cuando Usted pregunta aturdido, sobrepasado
por la fatalidad, tratando de explicar sus
circunstancias al funcionario de turno, con la mayor
educación posible y con el asombro lógico del que no
puede entender el total desam-paro por parte del
Estado hacia Usted y las personas que se encuentran en
la misma necesidad, el empleado de la oficina con cara
de acelga pasada le contesta: "No me cuente Usted su
vida, rellene este formulario y adjunte estos
documentos. Entonces tendrá la contestación a sus
preguntas".
Ansioso por encontrar una salida, Usted se presenta a
las seis de la mañana en la puerta de la oficina del
INEM, donde ya hay algunos haciendo cola para coger su
número cuando abran las puertas. A media mañana, usted
se encuentra de nuevo delante de otro funcionario, para
entregarle toda la documentación, y recibe con asombro
la respuesta de este al contestarle que Usted no tiene
derecho a ningún subsidio, ninguna ayuda económica, por
pequeña que sea, aunque su situación sea de extrema
pobreza, con casi cincuenta años, y más de un año como
demandante de empleo. Este funcionario intenta por todos
los medios que Usted desista de entregar su solicitud,
pero Usted aun tiene esperanza. La realidad no puede ser
tan cruel...
Al cabo de un mes, Usted recibe una carta del Ministerio
de Trabajo con la firma de la Directora de la Oficina de
Prestaciones, con estas palabras: "vd. no está en
ninguna de las causas de acceso al subsidio de
desempleo". Usted, siente un dolor agudo en el estómago,
su desesperanza le hace pensar en cortarse las venas
o... dejárselas largas. Por casualidad, recibe la
llamada de un conocido que le habla sobre el programa
R.A.I.(Renta Activa de Inserción ) en el que, leyendo
minuciosamente los requisitos previos para acceder a
esta pequeña renta, advierte que su perfil de pobre de
solemnidad encaja en el patrón requerido.
Irremediablemente se pregunta: ¿por qué me han negado en
el INEM la posibilidad de acceder al R.A.I. al no
informarme de su existencia?, ¿es el funcionario de
turno el que tiene en su poder el que Usted, abatido por
la adversidad, opte por decirle "Adiós" a esta vida, al
no encontrar ninguna salida a su situación de
indigencia, gracias a la "desinformación"
recibida?
Usted ya no piensa que lo que le está sucediendo es un
mal sueño. Usted ha tocado fondo, pero ahora va a
encontrar las fuerzas necesarias bien despierto, para
luchar por salir de esta situación, sin cobardía , con
dignidad, aunque algunos de sus compatriotas con un
puesto de por vida, se empeñen en que Usted no logre
despertar de esta pesadilla.
Termino aquí mi relato con unas palabras de M. Benedetti
en su poema
"Curriculum"
El cuento es muy sencillo
usted nace
.......
usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica
........
usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío
entonces
usted muere.