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Sumideros
Prescritos
Emilio del Barco
UCR 25 de Agosto
de 2009No
me asombra la capacidad de mentir de ciertos políticos, sino la credulidad de
quienes los oyen. Cree quien quiere creer. La explotación sistemática de la
mentira es fascismo. Hay quien dice una verdad, de vez en cuando, para basar en
ella cien mentiras.
Quienes sólo pueden cimentar sus ofertas políticas en el descontento provocado
por el incumplimiento de promesas hechas por otros, hurtan realidades, para
ofrecer ilusiones.
España, hasta no hace mucho, cubría su déficit de exportaciones con los ingresos
por turismo y, de forma importante, con los ahorros de cientos de miles de
españoles emigrados a Europa y América Latina. Pero también a Marruecos, el
Sahara Occidental y Guinea Ecuatorial. Y, esa generación de trabajadores
españoles emigrantes, está aún viva, en gran parte. Muchos de ellos retornados,
jubilados, que siguen percibiendo sus pensiones desde los países donde
trabajaron.
Todavía el déficit español se equilibra, en parte, con dinero de pensiones
venidas desde Alemania, Francia, Suiza, Suecia, Inglaterra,.... No todos los
jubilados españoles son alimentados por la Seguridad Social Española. Compraron
sus apartamentos desde el extranjero y comen con el dinero que les envían sus
antiguos países de acogida. Si Francia y Alemania tienen, actualmente, déficit
presupuestario, habría que ver qué parte de ese déficit corresponde a las
aportaciones de esos países al equilibrio de los presupuestos de otras naciones
europeas. Hacienda debería ser racional.
España ha percibido, desde Europa, ingentes cantidades de subvenciones para
grandes obras públicas. Lo que ha contribuido a presentar limpia la papeleta del
‘déficit cero’. No todos los méritos administrativos son de nuestros ministros,
actuales y pasados. Más bien, al contrario. Se han presupuestado proyectos
faraónicos, con la grandeza y generosidad de quien sabe que no va a ser él quien
los pague. El grifo de las subvenciones se ha cerrado, sensiblemente, tras el
2006. Desde entonces, con toda probabilidad, viene siendo España una de las
naciones que aportarán más de lo que reciban. ¿Se están haciendo previsiones
para este largo período? Porque los años pasan muy pronto. ¿O seguirán los
gobiernos españoles haciendo política de telediario? Contando fantasías sobre lo
bien que nos va, sin aclarar que es con la ayuda del vecino. Y sin contabilizar,
como deudas, los créditos a largo plazo, por la prefinanciación privada de obras
estatales, que se suscribieron durante los años de gobierno de Aznar. El
negocio del siglo. Los grandes constructores, y bancos amigos, saben mucho de
eso. Tenemos unos presupuestos como sumideros soleados, la luz no les llega al
fondo. En esos años de prosperidad
subvencionada, basan su expansión actual algunos bancos españoles, que
prefinanciaron grandes obras, a cobro revertido. A cargar sobre los presupuestos
de gobiernos venideros. Nada inusual, pero sí lleno de sombras. Las inversiones
a futuro, no lastraron los presupuestos de los gobiernos que pidieron los
préstamos. Ahora se paga todo junto. Emilio del Barco. 24/08/09.
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