Quienes poseen
mucho dinero (unos pocos, una minoría influyente y
poderosa) no quieren estimular la producción empresarial
sino fomentar la acumulación de la propiedad privada, no
invierten en empresas sino en negocios inversores
especulativos (terrenos, viviendas, petróleo..) que para
ellos tienen una mayor rentabilidad, les
proporcionan superiores beneficios; para luego vender
bien caro (a precios desorbitados) más tarde cuando sube
el precio de mercado de tales elementos. Con todo ésto,
se producen 'burbujas': precios artificiales, ficticios,
no reales. Estas 'burbujas' reventaron provocando
sucesivas crisis que se acumularon llegando a
un estallido común entre ellas.
Viçenç Navarro,
Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad
Pompeu Fabra, defiende una regulación de los bancos que
reduzca sus abultados beneficios (alegando que la Banca
ha sido la actividad con los rendimientos más elevados
en los últimos 30 años), aboga por un aumento de los
salarios con subida del índice de producción empresarial
(contrariamente al economista Luis Albentosa que apoya
bajar los sueldos y facilitar el despido abaratado que
causaría más paro) apuesta por disminuir el precio del
dinero y reducir intereses bancarios yendo contra lo que
el Banco Central Europeo y el Banco de España vienen
demandando (estos bancos insisten en subir el precio del
dinero y en aumentar los intereses).
Y sinceramente,
creo que frente a Albentosa y a la Banca, Navarro tiene
razón y otros países como EE.UU. han aplicado las
medidas que este catedrático plantea aunque parezcan
sorprendentes o 'revolucionarias'. La política oficial
económica del Estado Español, actúa precisamente al
revés de la lógica en muchas ocasiones dando bandazos
oscilantes y a veces manifestándose conservadora, más
liberal que socialdemocráta.
El Gobierno no
baja los impuestos, solo se congela los sueldos
políticos cuando debería reducírselos, no baja los
precios de artículos básicos, no incentiva la
producción, subvenciona a la Banca pero no ordena que
ésta reduzca sus galácticos beneficios, anuncia una
futura insuficiente subida del salario mínimo
interprofesional, aplica repentinos fuertes aumentos de
precios de servicios (luz, teléfono, etc..), no impide
el abaratamiento y la facilidad del despido y no
presiona lo suficiente por lograr reducir el precio del
dinero y de los intereses bancarios. Así nos va...