|
¿Reconocimiento en mi
trabajo?
Javier Alonso Campillo
UCR
20 de Enero de 2009
Una noche
más he regresado a casa después de mi jornada laboral, me
encuentro estresado y con dolor de cabeza, pienso en salir a
correr para quemar adrenalina y dejar de cavilar. Tras 15
minutos trotando me he parado a pensar con calma y me he
preguntado ¿Qué me ocurre? Cada día acabo mi jornada de trabajo
agotado, desmotivado y deseando que llegue el domingo. Llevo
varios años en mi empresa y no tengo queja, soy fijo, tengo un
mes vacaciones y aporto cada día en mi trabajo todo lo que
puedo. Si algún trabajo es urgente y hay que quedarse una hora
más me quedo, si mi superior jerárquico me pide que resuelva
cualquier problema aunque no sea de mi competencia, ahí estoy.
Me gusta hacer las cosas bien e intento superarme cada día, es
cierto que voy sobrecargado de trabajo, ¿pero en que empresa no
se va hasta arriba? ¿Entonces? ¿Qué me ocurre? ¿Por qué me
encuentro abatido cada noche?...
Ciertamente no encuentro respuestas, tal vez me encuentre así
porque la rutina y el día a día hacen mella, o tal vez es
posible que tenga algo que ver el comentario que he escuchado de
que la máquina de fichar los movimientos de entrada y salida es
sólo para controlar que cumplo el horario pero no valora todo el
tiempo que hago de más, o a lo mejor pueda influir de alguna
manera el que ninguno de mis dos jefes inmediatos me felicite
cuando las cosas salen bien y el único discurso que recibo
periódicamente sea que los resultados van mal aún cuando me mato
a trabajar cada día, o quizás porque mis objetivos son
inalcanzables y más bien poco objetivos, ¡ah! o posiblemente
porque me dicen que ya no se dan incentivos pero un compañero de
otro centro de trabajo los recibe cada año. Y ahora que caigo ¿Y
mi sueldo y categoría? ¿Acaso no suben nunca? ¿No me lo merezco
después de 9 años?
En fin,
debo ser realista ¿qué empresa cuida e incentiva a sus empleados
para qué estén más contentos? ¿Acaso importa como me sienta yo?
Sólo soy un número de empleado con un coste de 1000 Euros. Es
verdad, mi mujer me lo dice siempre, ¡deja ya de
soñar!
Bueno… ya
he acabado de correr y me encuentro mejor, una ducha y a la cama
que mañana tengo la mesa hasta arriba.
Fdo: Un
empleado
-------------------
Mediante el presente escrito he querido
expresar el sentir del empleado actual en la empresa privada de
hoy día, que presiona y presiona al trabajador pero que no hace
ningún reconocimiento a su trabajo.
Dentro de la espiral actual, los empleados no reivindicamos, ni
siquiera, las condiciones que marca nuestro convenio colectivo
por miedo a que te despidan, así que accedemos a soportar casi
todo. Te educan para estudiar una carrera, para entrar en una
gran empresa, para conseguir un empleo fijo, y si reflexionas un
poco es un "tongo" total, la única recompensa es que la
empresa te absorba hasta la última gota de sangre a cambio de un
salario que sólo te permite malvivir. Si además picas en el
goloso anzuelo de "comprarte una casa" pues aunque te endeudes
para toda la vida, dentro de 30 años la casa será tuya, te
conviertes íntegramente en un "esclavo social" de
éste capitalismo en estado puro.
Al menos, aún podemos soñar contemplando esa utopía llamada "Marinaleda"
pensando que un modelo económico y social más coherente para
todos sí que es posible.
Saludos.
|