¿A quién he de
pedir perdón por ser yo socialista?
Antonio Criado
UCR
4 de Septiembre
de 2009
Hoy me pide el cuerpo hablar de socialismo para aclarar ideas, para
tomar posturas, para en definitiva aclararme yo mismo y de paso se
aclaren algunos, que falta hace. Antonio Criado
En primer lugar entro en el tópico
muy al uso hoy en el cual se asegura de que, ¿qué más da socialismo
o derechas, si todos son iguales? Por suerte no es eso cierto, ya
que entre un pensamiento de ideas socialistas y otro de ideas
conservadoras va un mundo, es el día y la noche. (Claro está, de que
no solo se ha de tener la idea, hay que ser capaz de desarrollarla)
Lo que sucede hoy es que se pueden
apreciar las diferencias en muy poquitas ocasiones, ya que lo que se
conoce en la calle por socialismo (el que practica el PSOE) nada
tiene que ver con socialización, reparto equitativo de las riquezas,
la cultura del hombre nuevo en un mundo más justo posible, y en ir
cerrando las diferencias entre clases, cada uno según su capacidad a
cada uno según su necesidad.
En los años 70 –al 80 eso se fue
obviando para convertirse en un partido de poder, una corte de
sensatos estadistas capitaneados por un cocinero , capaz él, de
hacer platos virtuales de pactos y acuerdos con el diablo y que
además, la sociedad quedase en estado de encantamiento permanente.
Advenedizos pagados por el enemigo político se adueñan del aparato
ejecutivo y en un mensaje subliminal, hacen unos llamamientos al
“todo sea por el poder, no preocuparos que aquí habrá tajadas para
todos y debemos de construir un partido para gobernar 80 años”.
Y vaya si lo lograron. Pero claro,
todo no se puede tener y sí, se logro poder, mucho poder, pero se
perdió la esencia de las ideas, de aquel tópico de 115 años de
honradez y de aquel otro de que un socialista podía meter la pata,
pero nunca la mano. Se pasó a la política de los titulares, de
gestionar para ganar como sea, antes de ganar para gestionar en
socialista. Y de ahí surge esa idea de "todos son iguales, a todos
lo que les preocupa es el poder."
Dentro de esta usurpación u
ocupación de las ideas liberales del espacio del socialismo, sé que
se debe y se pueden hacer honrosas excepciones. Siendo tremendamente
objetivos, son muchos los hombres y mujeres socialistas de pro, que
de muy buena voluntad, lo dan todo por el partido, que están ahí en
el día a día, pasando por comulgar con ruedas de molino, porque el
cocinero adulador de serpientes les dijo un día y ellos lo creyeron,
que antes de Marxista se debía de ser socialista y si se era
socialista, para qué poner en los papeles que se era Marxista ¡¡Eso
espanta los votos!!...decía.
Sé que es muy complicado con esta
realidad hablar hoy de socialismo, sé que instintivamente el
ciudadano se dice para sus adentro que no merece la pena. Son
palabras y necesitamos hechos, pero se puede hacer tanto, es tan
necesario el poner las ideas al servicio de la política, es tan
prioritario recobrar la ilusión de la sociedad en que es posible
construir ese Mundo donde el centro sean las personas y no el
mercado.
Pero se preguntaran ustedes ¿y que
tiene que ver lo que escribe este, con las necesidades de Utrera?
Pues sí, sí que tiene y tendrá que ver con lo que suceda en Utrera
en un futuro que comienza ya, ahora mismo. Utrera siempre vota PSOE,
salvo para las Municipales en las dos consultas anteriores del
2003-2007, que votó a Curro. Para Junio del 2011 las urnas esperan
al votante Utreranos de nuevo y esta vez puede ser que sean las
elecciones más decisivas de la historia reciente de Utrera, con dos
preguntas claves al Ciudadano, ¿Seguimos como hasta ahora, con la
aptitud de un pueblo de segunda? ¿O por el contrario la Ciudadanía
romperá el tópico de pueblo apático y apostará por un cambio de
modelo más asentado en las necesidades reales de recuperar el tiempo
perdido y tomar el puesto de pueblo referente en la comarca de la
campiña? Yo creo y espero que Utrera sí apostará esta vez por lo
segundo, y este cambio solo se conseguirá si los Utreranos tienen la
valentía de apostar por lo nuevo, siendo tremendamente objetivos y
no dejándose engatusar por los titulares engañosos, ni por las
promesas de los encantadores de serpientes que te prometen la luna,
pero desde promesas hechas, para no cumplirlas.
Yo, socialista que sigue caminando
por la senda ideológica que escuche y asumí en la primera reunión,
allá por los años 60-70, socialismo para la igualdad del ser humano,
para la construcción de un Mundo donde la palabra libertad, no esté
prostituida.