El opio del pueblo
español
Arturo del Villar
UCR
31 de Mayo de 2009
LOS romanos pusieron en
práctica el lema panem et circenses, con el propósito de
embrutecer a los ciudadanos para que soportasen las tiranías. Ahora el
circo se ha transformado en un estadio de fútbol, y el pan en un
televisor, y con esos dos elementos el pueblo no piensa en nada más, no
comenta nada más, no apetece nada más. Lo hemos vuelto a comprobar con
el éxito continuado del club futbolístico Barcelona, y su culminación en
Roma.
Su majestad el rey y su
excelencia el jefe del Gobierno se trasladaron al estadio romano (parece
un homenaje a los inventores del lema) para presenciar el encuentro. Los
locutores de las emisoras de radio y televisión retransmitieron el
partido con tanto énfasis como si estuvieran presenciando la caída del
Imperio romano ante la invasión de los bárbaros (desde luego, bárbaros
eran los que en Roma y en Barcelona festejaron bárbaramente el triunfo
del equipo), los diarios de información general publicaron la noticia a
toda primera plana, y los ciudadanos no están hablando de otras cosa.
Esto sucede en un país que
supera los cuatro millones de desempleados, que ve adelgazar el producto
interior bruto, que tiene a la banca en bancarrota y algunos banqueros
en la cárcel, que sufre una sanidad pública enferma, que padece una
justicia injusta, que vive atemorizado por la inseguridad ciudadana, que
cada día descubre un caso de corrupción en ayuntamientos y comunidades
autonómicas, que coloca bajo sospecha a todos los políticos, y que
soporta a unos eclesiásticos ultramontanos.
Precisamente la religión ha
perdido su categoría de referente social. Los mismos obispos
catolicorromanos se lamentan de ver las iglesias vacías, y de no tener
la economía tan próspera como durante la dictadura. Ahora ha rebajado su
validez la afirmación de Carlos Marx, muy certera históricamente, de que
la religión es el opio de los pueblos. En la actualidad el opio del
pueblo español es el fútbol.
La sustitución se ha
realizado con la imitación de sus rituales. El vídeo promocional de una
candidatura a la presidencia del Real Madrid asegura que el estadio
Bernabeu es el templo y el santuario del fútbol. Por su parte, esos
locutores desaforados que cantan los goles como si fueran hazañas
capaces de cambiar la historia humana, santifican a los jugadores, de
modo que se refieren a ellos como san Fulano, y también se escribe así
en los diarios de información general.
Es verdad que los
periodistas tienen tanto derecho como el dictador del Vaticano para
hacer santos a quienes les parezca que poseen las pertinentes virtudes.
La crítica que se debe hacer a los medios de comunicación de masas es
que se dedican a idiotizarlas en vez de educarlas. A cambio reciben
subvenciones oficiales sustanciosas.
El pueblo dispone de una
distracción para no pensar en los problemas del país. Pero los
dirigentes solamente le ofrecen el circo, y a los parados les falta el
pan. Llegará un momento en que la droga no bastará para tenerlos
entontecidos, porque no parece que ya sea posible aumentar la dosis.
Madrid, 30 de mayo de 2009.
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Arturo del Villar es
Presidente del Colectivo Republicano Tercer Milenio