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Yo nunca me reí de
Río
J. M. Álvarez
UCR
4 de Octubre de 2009
La
candidatura de Río de Janeiro consiguió la sede de los Juegos de 2016,
que se celebrarán, por primera vez, en un país suramericano. A pesar de
que para nadie es un secreto que los juegos perdieron hace tiempo el
llamado “espíritu olímpico” orientado a considerar y valorar el deporte
como un ejemplo de superación humana (concepto que ha sido reemplazado
por la confrontación política y el negocio), me alegra que se vayan a
celebrar en un país del Tercer Mundo.
La concesión de
la sede a Río, significa el triunfo de la humildad contra la soberbia y
prepotencia del periodismo deportivo (y no deportivo) español, así como
del impresentable presidente del Comité Olímpico Español que, desde el
primer día descalificaron la candidatura brasileña, citando problemas de
inseguridad, violencia e incluso hasta de falta de infraestructura
sanitaria, sin considerar que la violencia, por desgracia, no es
exclusividad de nadie, ni de que aquí, la sanidad pública se está
desmoronando a pasos agigantados. España se aproxima a los cinco
millones de desempleados, y esta gente- como si viviéramos en el Jardín
del Edén- han estado pugnando por traerse una Olimpiada que sólo iba a
beneficiar el bolsillo oligarca de un país que está al borde de la
bancarrota.
La
actitud soberbia del “somos los mejores” provoca que si las cosas salen
mal, se caiga en el más completo ridículo, y lo que es peor: aviva el
despecho; por tanto es posible que durante un tiempo, los mercachifles
que vendieron la piel del oso antes de cazarlo, continúen mostrando su
desprecio y xenofobia racista hacia el país de la samba. Allá ellos,
pero como yo nunca me reí de Río ni del Tercer Mundo, aprovecho para
manifestar públicamente mi simpatía por Brasil, y mi repulsa contra los
alienantes medios de información españoles y su entorno político formado
por chambelanes, reyes, presidentes y demás pelagatos.
Dijo, entre otras
cosas, el Barón Pierre de Coubertin, fundador de los Juegos Olímpicos
modernos, que las olimpiadas son símbolos de una civilización entera,
que superan países y ciudades. Que tomen nota estos españolistas de bata
de cola.
http://jmalvarezblog.blogspot.com/
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