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No consiento que se hable mal de Franco en mi

 presencia. Juan  Carlos «El Rey»   

 

 

Navidad, dulce ... 

Antonio Criado

UCR 9 de Enero de 2009

 

 De nuevo esa cancioncilla pegadiza que se nos cuela hasta por debajo de la puerta y que todos tarareamos en algún momento del día y que junto con las respetivas frases de Feliz Navidad o por qué no ¡Feliz Año Nuevo! a pesar incluso de la crisis.

 

   Pero, ¿en realidad sabemos qué significa, al menos en teoría, esa palabreja? Yo, con mis cortas luces, tengo entendido que dentro de esta palabra tan prostituida, se esconde la celebración del nacimiento del Dios-hombre en un pueblecito de Galilea allá por el año 0 de nuestra Era, en esa tierra mal llamada Tierra Santa, donde las tres religiones monoteístas, deberían, no ya darse la mano, sino ser un poco tolerantes con el resto de sus habitantes.

 

   Tierra Santa, bonita palabra, tierra empapada en sangre desde Abraham, donde israelitas y cananeos ya se machacaban hace ya algunos miles de años, donde el imperio Romano no lo hizo mejor y dentro de sus muchos crímenes ajustició hace 2000 años a un inocente por razones políticas (¿a que nos suena?) Tierra, que como falsa moneda ha ido pasando de mano en mano y siendo regada con la sangre de cruzados, sarracenos, turcos, ingleses, judíos y árabes.

 

    Tierra que ha sido usada por vencedores de la II Guerra Mundial para deshacerse de sus vergüenzas al ver el mundo los horrores cometidos por la Alemania Nazi y que los aliados deliberadamente ignoraron. Tierra yerma que se utilizó y adonde fueron relegados los supervivientes de los campos de exterminio nazis, a costa de los pueblos que ya vivían allí y que fueron engañados por sus hermanos de la liga árabe.

 

     Tierra sembrada de guerra y odios entre pueblos que tendrían que ser hermanos; donde se levantan nuevos muros de la vergüenza y se aísla a seres humanos como si del famoso gueto de Varsovia se tratase; donde cualquier soldado puede matar de un disparo a un chaval sin que a nadie le importe; donde el odio y la frustración lanzan piedras contra tanques y cohetes de fabricación casera  contra casas de granjeros; donde helicópteros armados hasta los dientes asesinan sin pudor ni honor a cualquier miliciano de cualquier facción árabe sin importar si mueren burros, mujeres, ancianos o niños; donde soldados auspiciados por un estado totalitario, aún cuando se sientan demócratas y se sienten en los sillones de la ONU, violan la intimidad de las personas en sus propias casas, deteniendo y disparando a diestro y siniestro; donde fluye tanto odio, que cualquier iluminado de tres al cuarto le dé alas a un chaval o una mujer y se auto inmola, asesinando a inocentes, y de nuevo vuelta a empezar, tanques, aviones , armas modernas etc., contra la razón y la ilusión de un pueblo, el árabe, que sueña en volver a vivir en sus tierras, hoy ocupadas  por un ejercito fascista, de un régimen totalitario . De nuevo el holocausto y el asesinato metódico de un pueblo y lo peor es que nuestra sociedad es cómplice de ese genocidio. Hoy día tenemos a la CNN que nos “explica” con detalle como mueren los inocentes, donde la culpa es del muerto y no del que los mata, donde los políticos  europeos incluidos los del PP Y PSOE, en España, asienten y consienten esas muertes y tenemos que escuchar a todo un señor diplomático israelí diciendo que no sabe nada y justificando el ataque salvaje de un ejército regular contra chavales con piedras y palos.

 

     Tierra ramera y maldita que tan bajas pasiones despierta entre tanta gente y en nombre de Dios, Jehová e incluso Alá a tantos inocentes ha asesinado, tierra donde se asienta un estado totalitario que más se asemeja a sus verdugos, que a sus víctimas y tierra donde por mucho que se empeñe la Coca-Cola ni siquiera encuentran paz los hombres de buena voluntad.

 

 

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