La Libertad
de expresión, primero
José Mauel Aguilar de
Ben
UCR
2 de Junio de 2009
Las Cortes de Cádiz, la
Constitución de 1812, la “Pena”, la llamada liberal, la que lanzo el
liberalismo contra el absolutismo, fue también la que consagró la
libertad de expresión como un derecho fundamental de los ciudadanos de
la Nación.
Por eso hoy como candidato al
Parlamento Europeo por Unión Centrista Liberal, me he personado ante la
Audiencia Nacional, para defender la libertad de expresión, del Alcalde
de Puerto Real, José Antonio Barroso, por presuntas injurias a la
institución monárquica.
Allí he compartido
reivindicaciones con la plana mayor de Izquierda Unida, formación por la
que Barroso es alcalde. Y lo he hecho desde mi perspectiva liberal. He
defendido así dos principios del liberalismo. La libertad de expresión
para todos los ciudadanos y sus representantes políticos, y la
reivindicación republicana para las instituciones democráticas
españolas, 30 años después de la instauración de la “transición” a la
monarquía parlamentaria.
La defensa de la libertad de
expresión está por encina de los proyectos de las diferentes formaciones
políticas. “Defiendo tu derecho a decir lo que piensas, aunque sea
contra lo que yo pienso”. La justicia que en imparte en España en nombre
del Rey, no respeta ese principio fundamental del liberalismo
democrático, cuando imputan presuntos delitos a quién habla del actual
jefe de Estado. Parece más una justicia de los países del norte de
África que de la Unión Europea.
La sacralización del titular
de la jefatura del estado en España, no tiene equivalente en toda la
Unión Europea, ni siquiera en el Reino Unido, donde su reina lo es
también de muchos estados extraeuropeos de la Commonwealth.
Mientras en España no se
realice un referéndum constitucional sobre la forma de estado, siempre
persiste la duda sobre la legitimidad democrática del jefe de Estado,
que lo es también de la Fuerzas Armadas, cuya esfinge esta en monedas de
Euros y en sellos, y en cuyo nombre se imparte la justicia, y que además
representa a España en el exterior. Eso empobrece enormemente nuestras
instituciones democráticas como nación, y como somos vistos y
considerados desde otras naciones más democráticas. Condiciona también,
el ejercicio de las funciones de los presidentes de gobierno que los
ciudadanos eligen, que tienen que ejercerlas con la connivencia del jefe
de Estado no electo periódicamente democráticamente.
Para la construcción europea
republicana, que con tantas dificultados vamos construyendo desde hace
50 años, unos desde el exilio y otros en el interior de España,
el nacionalismo monárquico, es
un freno a la evolución democrática republica europea, que tanto
necesitamos para formular políticas económicas y sociales conjuntas para
superar la crisis, para proponer reformas ecológicas medioambientales,
para defender universalmente los derechos humanos, allí donde no son
respetados, y para proyectar iniciativas internacionales europeas en un
mundo globalizados y con importantes economías emergentes.
Defendemos pues, el derecho a
la libre libertad de expresión, de quienes proponen políticas distintas
a las liberales para salir de la crisis, unir Europa y renovarnos
democráticamente, superando el “status quo” actual. Estas elecciones
europeas 2009 son un bien momento para reafirmar esos objetivos.
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José Mauel Aguilar de Ben
es Nº1 de la candidatura de UCL (Unión Centrista Liberal) a las elecciones
europeas del 7 de Mayo de 2009
www.unioncentristaliberal.com