Diario Vasco 30 de Enero de 2009
Los sindicatos españoles consideran que «ahora no toca» hacer una huelga general como la realizada ayer por sus homólogos franceses. Pese a que en el país vecino hay 1.100.000 parados menos que en España -2,1 frente a 3,2-, y eso con 18 millones más de habitantes, tanto CC OO como UGT aseguran que las situaciones de los derechos laborales difieren en ambos países.
«En Francia se ha ido a la huelga general no sólo por la crisis» -explica Loli García, responsable de Empleo de Comisiones de Euskadi-, «sino también por una serie de reformas legislativas impuestas por Sarkozy que recortan derechos adquiridos por los trabajadores y privatizan servicios públicos». La dirigente sindical vasca señala que «aquí, en estos momentos, no vemos ese escenario», aunque advierte de que «si se llegasen a plantear reformas que supusieran un ataque real a los derechos de los trabajadores, responderíamos de forma contundente».
De la misma opinión es Pilar Collantes, responsable de Acción sindical de UGT en el País Vasco, quien subraya que, a diferencia de Francia, «aquí las políticas de empleo se negocian a través de la mesa de Diálogo Social»; y mientras las diferencias entre patronal, sindicatos y Gobierno se resuelvan en ese ámbito, no ve motivos para ir a una huelga general. «Ahora bien, si se abarata el despido o se toman medidas que afecten a los derechos de los trabajadores, entonces estaríamos hablando de otra cosa», avisa Collantes.
Y, mientras las principales fuerzas sindicales del país vigilan la evolución de la crisis, el portavoz de Economía del PP, Cristóbal Montoro, anunció ayer que su partido sí se echará a la calle. Lo hará el 15 de febrero, en Málaga. «Vamos a ir a la calle y quien venga con nosotros será bien recibido. No podemos asistir pasivos a lo que está ocurriendo, y si los agentes sociales no reaccionan, el PP si lo hará», afirmó Montoro en Punto Radio.
