Correo

Alameda, 5. 2º Izda. Madrid   28014 Teléfono:  91 420 13 88 Fax: 91 420 20 04     

 

No consiento que se hable mal de Franco en mi

 presencia. Juan  Carlos «El Rey»   


 

Hablar con el enemigo

Walter Oppenheimer

UCRN 23 de Junio de 2009
 

La paz en el Ulster nunca hubiera llegado si el Gobierno británico no hubiera roto el gran tabú: hablar con el enemigo. Todos los Gobiernos británicos que jugaron a eso, a la luz o en penumbras, contaron con una gran ventaja: a diferencia de España, el terrorismo no se ha utilizado en el Reino Unido para hacer política de partido.

Los intentos por resolver el conflicto en Irlanda del Norte por la vía política se remontan a los tiempos de Margaret Thatcher. Los contactos secretos de su Gobierno con los republicanos culminaron con el famoso Acuerdo Anglo Irlandés, firmado el 15 de noviembre por Thatcher con su homólogo irlandés, Garret Fitzgerald, la famosa Declaración Anglo Irlandesa que aceptaba que el Ulster seguiría siendo parte del Reino Unido a menos que una mayoría de sus ciudadanos aceptaran la unión con la República de Irlanda.

Era una manera de decir al IRA/Sinn Fein que abandonara la violencia y abrazara la vía política, al mismo tiempo que Irlanda admitía que el Ulster seguiría siendo británico si sus ciudadanos así lo querían. En diciembre de 1993, el también conservador primer ministro John Major lo dejó aún más claro cuando en los Comunes explicaba el significado de la llamada Declaración de Downing Street: "Si hay un permanente fin de la violencia y si el Sinn Fein se compromete con el proceso democrático, estaremos listos para entrar en un diálogo exploratorio preliminar con ellos dentro de tres meses. Pero primero tiene que haber un final de la violencia para bien".

El IRA anunció un alto el fuego el 31 de agosto de 1994. Ese intento fracasó, pero no el siguiente.

  Página de inicio

Free counter and web stats