Gara 14 de Agosto de 2009
Cualquiera que mire sin detenimiento los noticiarios llegará a
una falsa conclusión: han celebrado en agosto un consejo de
ministros con el fin de dar una ayuda económica a los parados
que hayan terminado su derecho a prestaciones económicas. Es más
en la rueda de prensa posterior han dejado caer que los
autónomos van a tener también derecho al paro, o que se están
estableciendo medidas para establecer un futuro económico
sostenible. Todo esto lo han dicho de seguido, hasta con cierto
convencimiento, pero la verdad es que se han reunido de urgencia
en agosto para aprobar un decreto ley que regula la Televisión
Digital Terrestre de pago.
Estamos en el inicio de un nuevo episodio de la guerra del
fútbol, en este caso en una de sus batallas más importantes
porque se trata de las posibilidades reales de tener ingresos
regulares por la retransmisión de algunos partidos, y como se
recordará hace muy poco que se rompieron las negociaciones de
fusión entre Cuatro y la Sexta o Mediapro y Prisa, para
entendernos, y decíamos aquí que uno de los motivos de aquella
ruptura podía ser el anuncio de un paquete de abono a Canal +
con el fútbol como única motivación de enganche. Si ahora, con
el tiempo suficiente, La Sexta, a través de su segundo canal de
la TDT, Hogar 10, comercializa un paquete de partidos de la Liga
a un precio muy barato y sin necesidad de abonarse con cuotas ni
tragarse canales que no interesan, el drama está servido.
Los
medios de Prisa están despotricando de esta medida del Gobierno
con comunicados y soflamas, en cambio los de Mediapro están
encantados de la vida, por lo que a la luz de las tensiones
existentes en el propio gabinete, entre los que querían hacer
caso a un informe no vinculante del Consejo de Estado que
recomendaba que fuese una ley parlamentaria y quienes han
ganado, los que deseaban algo urgente, un decretazo, parece
claro que han tomado postura en esta guerra del fútbol
televisado. Permanecemos atentos porque vienen días y semanas de
interés. Y los interesados en el asunto que esperen
acontecimientos por si es necesario un decodificador especial o
alguna modificación en el que ya tenemos.