La permanente y diaria
violación de los Derechos Humanos por parte de las
instituciones policiales y judiciales españolas es
motivo de alarma y preocupación internacional.
Es probado que el gobierno de
España, a través de sus instituciones represivas y
judiciales vulnera, de manera sistemática y
consciente, todos los acuerdos y tratados
internacionales suscritos en materia de Derechos
Humanos.
La prisión incomunicada, la
realización de secuestros y torturas, la difusión de
mentiras, calumnias y difamaciones contra
organizaciones políticas de izquierdas… son algo
demasiado común y frecuente en la España actual, tal
y como han documentado todos y cada uno de los
prestigiosos organismos internacionales dedicados a
la defensa de los Derechos Humanos.
En consecuencia y ante la
falta total y probada de independencia judicial y el
visible comportamiento irresponsable y
antidemocrático que ejercen las actuales
instituciones del Reino de España, consideramos que
es urgente la intervención de Naciones Unidas, de
Amnistía Internacional, del Parlamento Europeo y de
todos los organismos internacionales y países
civilizados y democráticos, en aras a que condenen y
sancionen al gobierno español, por su reiterado
comportamiento antidemocrático y por sus constantes
vulneraciones y violaciones de los Derechos Humanos.
España no es un Estado de
Derecho ni una democracia occidental y europea. Toda
la transición fue una burda farsa, un obsceno
montaje para perpetuar una dictadura bananera a
través de una monarquía ilegítima. Determinados
partidos dinásticos, han formado parte de esa gran
mentira, de ese gran circo y han seguido cometiendo
los mismos delitos y actuaciones criminales que el
genocida general golpista, Francisco Franco…
La falta de libertades
públicas y la ausencia de una ley de partidos
plural, que permita la participación democrática de
todos las organizaciones políticas y de todos los
ciudadanos, es algo visible, que nadie puede negar
ya. El descrédito y desprestigio del ilegal sistema
monárquico, es innegable y crece día a día, pues ha
logrado generar e instalar una profunda corrupción y
degeneración en todas las instituciones del Reino de
España.
Hoy en día, la clase política
dinástica ha creado y promovido un sistema de
privilegios y tratos de favor, que impiden la
directa participación de los ciudadanos en los
asuntos que les afectan, incrementándose las
desigualdades y las injusticias en todos los ámbitos
de la vida social, política, económica, educativa,
laboral, sanitaria…
España no existe como nación
tal y es un invento de colectivos y grupos de
presión con ideología totalitaria.
La necesidad de lograr la
plena independencia y crear un gobierno republicano
en el País Valenciano, es una tarea urgente y
básica, para acabar definitivamente con la profunda
corrupción e inercia que hay instalada en todas las
instituciones estatales, autonómicas y locales.
Acabar con la actual dictadura
monárquica es un deber urgente, si realmente
queremos dejar de ser súbditos y vivir libres,
dentro de nuestra propia tierra, dentro de nuestra
República Valenciana.