RNE. "En
días como hoy", en días como los de la dictadura
Agustín Velloso
Rebelión
19 de
Junio de 2009
Año 2009, segundo gobierno de José
Luís Rodríguez Zapatero, secretario general del Partido
Socialista Obrero Español (PSOE). Lunes 15 de junio, 8
de la mañana.
El noticiero matutino de Radio Nacional de España abre
su programa –una vez más- con palabras tan altisonantes
como fuera de lugar. En esta ocasión se dedican a un
insigne jugador de baloncesto. En innumerables ocasiones
anteriores lo han sido a estrellas más o menos fugaces
del tenis, del motociclismo, del fútbol, del ciclismo…
Pasan sin fin días llenos de incertidumbres económicas,
erosiones del sistema democrático, retrocesos de
derechos y pérdidas de logros sociales, pero la
radiotelevisión española (RTVE), que es "un servicio
público esencial" por decisión del Parlamento español (BOE
18/12/2007), se dedica en cuerpo y alma a eludir el
mandato de los plenos del Congreso de los Diputados y
del Senado sobre la Corporación.
El mandato se refiere al "fomento del debate
democrático, del espíritu crítico, a satisfacer
necesidades de información, cultura, educación y
entretenimiento de la sociedad española reflejando su
identidad y diversidad cultural". Al referirse en
concreto a la radio el mandato se pronuncia por "una
programación que se adecue a las expectativas y demandas
de la sociedad española".
8.00: Se abre el informativo con un nombre propio, el
del deportista que el director del programa cree
conveniente entronizar hoy, seguido por el relato de su
reciente hazaña. Ha de ser un día difícil para aquél
porque otros deportistas han descollado también en sus
especialidades.
8.01: La solución llega pronto, por algo es uno de los
periodistas líderes del momento: "qué fin de semana",
"qué presencia mundial del deporte español". Hay minutos
para todos los héroes modernos.
8.02: Hay que dar un respiro a los escuchantes para que
aprecien la importancia de lo que acaban de conocer:
suena la palabra "Irán" seguida de "fraude" y de la
frase "el equipo de periodistas españoles enviado a Irán
ha de irse, no les dejan informar…" Rápidamente se
nombra a Netanyahu, se menciona la financiación
autonómica y a un tal Cristiano Ronaldo.
8.05: Se presenta el tiempo meteorológico.
8.06: Aparece en antena la enviada especial a Teherán.
Ésta se lamenta de que la policía iraní no la deja
informar y de que ella y su equipo tienen que buscar
billetes de avión de vuelta porque les han dicho que se
vayan (no se aclara quién ni con qué autoridad), lo cual
sirve para tranquilizar a los escuchantes, quienes
podían deducir de su exaltado relato que estaban camino
de las mazmorras islámicas. Completa su "relato de
terror" con una información tan insulsa como
tendenciosa: "no he visto tantos policías en mi vida,
con porras y armados hasta los dientes".
Esta enviada es la misma que "informa" para la
televisión pública española, así que cuando se den los
próximos premios periodísticos, el jurado lo tendrá aún
más fácil que en años pasados porque sus méritos se han
visto también en pantalla: por imposición de la ley
islámica tenía que llevar puesto el velo todo el día.
Fíjate si la ley es dura que incluso se la ha visto con
él cuando retransmitía desde lugares cerrados y sin
presencia de iraníes.
Además, el jurado sabrá valorar que la periodista se
sintió amenazada por un ejército represor de policías a
las órdenes de un presidente ultra-conservador, con toda
probabilidad autor de un fraude electoral, decidido
enemigo de Israel y furibundo artífice del programa
nuclear iraní.
No es noticia, sin embargo, que la Agencia Internacional
de la Energía Atómica, que ha realizado 21 inspecciones
por sorpresa en las instalaciones nucleares de Irán en
los últimos dos años, ha hecho público que "quedan por
resolver muchos problemas técnicos para la producción de
una bomba", o sea, que Irán es incapaz de acercarse
siquiera a Israel y al resto de naciones que disponen de
la bomba atómica.
http://www.guardian.co.uk/world/2009/feb/19/iran-iaea-united-nations-nuclear-weapon
Por otro lado su equipo no ha pasado imágenes de heridos
ni de altercados graves, es más, mientras ella afirma
que "la gente que se manifiesta por la calle pide la
muerte para el presidente", la televisión española
muestra a una multitud de personas que se manifiestan
sin que nadie las moleste.
Lástima que no salió gente a la Gran Vía madrileña el
siete de junio pasado, día de las elecciones europeas,
para pedir la muerte del rey o del presidente de
gobierno (sólo por mor de medir el aguante democrático
de las autoridades españolas, desde luego, no con
ninguna otra intención).
Delante de la policía antidisturbios –probablemente
armada con chocolatinas y piruletas- y ante la aguda
mirada de la enviada a Irán, se podría haber comparado,
si es que hacía falta, el resultado del experimento con
su ñoño retrato orientalista de lo ocurrido en Teherán.
8.17: Tras diez minutos de ¡cómo está el mundo, Facundo!
y de qué bien se vive a este lado del extremismo
islamista, es momento de volver a informar sobre el
baloncesto. Se trata, desde luego, de un asunto
primordial en un informativo nacional de servicio
público por varias razones:
a) Si hay algo que fomente el espíritu democrático,
crítico y educativo de los ciudadanos, es presentar
antes de otras noticias y a todas horas, día tras día y
temporada tras temporada, las habilidades –junto con las
opiniones y asuntos privados- de algunos astros del
deporte, mientras no se informa de que lo mucho que
cobran por ello lo envían a paraísos fiscales.
b) Si hay algo que demanda la sociedad española, que
padece un 18 por ciento de desempleo y problemas de
vivienda, entre otros, es escuchar al presentador del
noticiero oficial exclamar: "qué exhibición de poderío",
"gesta del deporte", "alegría y orgullo". Hay sin duda
motivos sobrados de alegría y orgullo ante el poderío
español.
c) Si hay algo que fomenta la identidad cultural es el
baloncesto, el tenis y el motociclismo, actividades
lúdicas y deportivas ranciamente españolas.
8.20: Historias de fugas carcelarias.
8.24: Nada de problemas económicos, nada de asuntos de
interés social, nada de cuestiones de importancia para
la población. No hay nada como el deporte, esta vez
sobre ruedas, para mantener a la gente informada y
entretenida sobre banalidades. Benditos adolescentes,
como caídos del cielo para el gobierno, que dan vueltas
y más vueltas a toda velocidad para no llegar a ningún
sitio.
Gracias a estos jóvenes, muchos ciudadanos se quedan
narcotizados en el sofá ante el televisor durante el fin
de semana y el resto de días en el bar de la esquina,
mientras discuten sobre neumáticos y acelerones, hasta
que la siguiente semana aparecen en televisión otros
chavales con un balón o una pelota que les sumen en el
mismo sopor sin fin.
8.30: Algo se dice sobre los brotes verdes, da la
impresión de que es para ofrecer a la audiencia un
chascarrillo que puedan presentar en la hora del
bocadillo.
8.32: Cifras del paro en lo que dura un suspiro. Han
pasado treinta dos minutos desde que se inició el
programa de noticias y por las ondas se ha hablado mucho
de deportes y muy poco y mal de cuestiones de interés.
Según el último barómetro del Centro de Investigaciones
Sociológicas (CIS), de mayo de 2009, el paro es "el
principal problema que existe ahora en España" (lo
piensa el 77,3% de encuestados) seguido por "los
problemas de índole económica" (el 48,8%). Ningún otro
se les acerca remotamente, la inmigración obtiene el
16.3% y la vivienda el 13%. El deporte no figura.
http://datos.cis.es/pdf/Es2801mar_A.pdf
A la pregunta del barómetro del mes anterior, abril,
"¿podría decirme qué importancia tienen en su vida los
siguientes aspectos?", la respuesta es primero la
familia (89%), luego el trabajo (60%) y por último –sólo
por delante de la política- "las asociaciones, clubes y
otras actividades asociativas" (6.6%), entre las que
cabe incluir al deporte, en particular el que practican
los profesionales.
8.33: Unos datos sobre el petróleo.
8.34: Cuña publicitaria para promocionar el programa
Radio-gaceta de los Deportes, seguramente con el loable
fin de que los radioyentes aumenten sus conocimientos
sobre las andanzas de sus ídolos.
8.35: Tiempo para "debate y análisis". Al comenzar, a la
hora de decidir sobre si abordar el tema "¿arde Irán?" o
el del jugador de baloncesto, el director del programa
anuncia a los tertulianos y a la audiencia su decisión:
"vamos a empezar por lo fácil", o sea, a apuntalar al
principio de la semana y de buena mañana la alegría y el
orgullo patrios.
8.50: Tal y como va el programa, se deduce que a pesar
de lo que ha hecho su director en las horas que lleva al
frente del mismo (desde las seis de la mañana), ni los
tertulianos, ni la defensora del oyente (que defiende el
"derecho de los oyentes a una información libre,
rigurosa y plural y a un entretenimiento digno"), ni
ninguno de los diputados y senadores que votaron el
mandato, ni ningún escuchante, se han dirigido a aquél
para preguntarle por qué si a los ciudadanos del Estado
español les preocupa sobre todo el desempleo, la
economía, la inmigración y la vivienda, la radio de
servicio público les mete a presión por las orejas y sin
apenas descanso información deportiva.
Los ciudadanos sufragan un servicio público que les
informa poco y mal de lo que les interesa. A cambio les
informa mucho de lo que no y les desinforma sobre el
resto. La manipulación, sin embargo, es cosa de
Ahmadineyad.
A lo mejor es sólo una casualidad que deportistas,
políticos, grandes empresarios y otros líderes de la
modernidad neoliberal y al tiempo socialista y obrera,
"salen" en la radio y disfrutan de millones de euros, a
veces obtenidos de manera legal, mientras que el resto
se enorgullece y se alegra por ello ante la tele y tiene
algo de que hablar en la cola del paro.