Agnese Marra
Nueva Tribuna
15 de Septiembre
de 2009
El presidente boliviano, Evo Morales, visitó la
facultad de Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, donde
le esperaban cientos de alumnos con un regalo: un mural del líder
indigenista Tupac Katari. El mandatario latinoamericano,
visiblemente emocionado ofreció un discurso sobre la historia
indígena y los problemas a los que se enfrenta su país. Los
estudiantes le corearon y ovacionaron sin descanso.
Dentro de la intensa gira de Evo
Morales en España, el presidente boliviano sacó un hueco de su
agenda para visitar la universidad de Políticas de la Complutense.
Se le esperaba a las 17.30, pero llegó a las seis de la tarde.
Durante esa media hora medio centenar de alumnos se organizaban para
poder hacer un “buen cordón humano” de modo que Morales tuviera
facilidades para acceder al recinto.
Los alumnos de la universidad le esperaban inquietos, alguno que
otro sólo estaba allí atraído por las cámaras y la expectación que
se veía a las puertas de la facultad: “Y todo esto es por el
boliviano ese”, decía uno con cierto desprecio. El comentario fue
por lo bajini, si lo hubieran escuchado los otros compañeros
se habría armado una buena.
La excusa de la visita era la presentación de un mural en homenaje
al líder indigenista Tupac Katari. Evo Morales inauguraría la
obra para después dar una pequeña conferencia en el salón de actos
de la facultad. A las seis en punto Morales se bajaba del coche y
era recibido por el decano de la facultad, Francisco Aldecoa
y por el rector de la Complutense, Carlos Berzosa. Después de
una lucha entre periodistas y alumnos, Evo consiguió llegar a ver el
mural para después dirigirse rápidamente al lugar de la conferencia.
El salón de actos estaba repleto. Música folclórica boliviana daba
la bienvenida al presidente aymara y dejaba a las puertas del salón
de actos a casi un centenar de estudiantes, que a pesar de hacer
mucho ruido no consiguieron entrar. No había espacio.
Los anfitriones desplegaron todos los elogios. “Su vista enaltece
a nuestra facultad, deseo que vuelva a ser reelegido porque se
necesitan jefes de gobierno como usted para acabar con las
desigualdades en América Latina”, decía Carlos Berzosa. “Su llegada
al Gobierno nos devuelve la confianza en la política”, decía, Pablo
Iglesias, docente de la facultad. Una representante de los alumnos
tomó la palabra para recordar que los estudiantes de políticas
apoyaban firmemente al líder boliviano y afirmaban que querían
evitar las burocracias terminológicas como “Excelentísimo” para
poder decirle: “Bienvenido, compañero Presidente”.
Evo, visiblemente emocionado agradeció los piropos y comenzó su
discurso leyendo la sentencia de muerte que le aplicaron a Tupac
Katari: “Cuando murió Katari dijo ‘yo muero pero volveremos en
millones’. Ahora hemos vuelto y esos millones estamos en Bolivia”.
Con esa frase Morales consiguió que los estudiantes se deshicieran
en aplausos y en míticas ‘arengas’: “Alerta al que camina, la
espada de Bolívar para América Latina”, resonaba en el salón de
actos.
“NOS LLAMAN EL EJE DEL MAL”
Evo Morales hizo un breve repaso por la historia de la lucha
indigenista para concluir en el presente: “Ahora hemos conseguido un
estado plurinacional donde hay armonía entre los indígenas con la
madre tierra y con su territorio, además de igualdad con los
mestizos”. El presidente boliviano recordó que el año pasado por
primera vez en 183 años el pueblo boliviano aprobaba la Constitución
con sus votos: “Rebelión de ayer, revolución de hoy, este es el
símbolo de las transformaciones democráticas. Con ello no queremos
provocar, sólo damos la voz al pueblo, algo que no había pasado
nunca”.
El líder aymara con mucho humor habló de las críticas que ha
recibido su Gobierno entre las facciones más conservadoras europeas
y norteamericanas: “Nos llaman el eje del mal – comentaba riéndose-
primero Fidel, después Chávez, y conmigo dijeron: ‘ya se une otro al
eje del mal. Bienvenidos al eje del mal compañeros’”, ironizaba el
mandatario. Morales aseguró que las luchas de antes contra los
imperios aun hoy se mantienen: “Seguimos dominados bajo políticas
macroeconómicas neoliberales que no solucionan los problemas de
desigualdad de la mayoría”.
En este sentido, el presidente boliviano pedía ayuda, después de que
el rector, Carlos Berzosa, ofreciera a la facultad Complutense como
socia del gobierno boliviano: “Sí, les necesitamos como socios,
precisamos ayuda para cambiar la mentalidad colonial que reside
en ambos lados del Atlántico”.
LA MADRE TIERRA
Dentro de su discurso, la preocupación y la lucha por el cambio
climático fue uno de los temas en los que priorizó Morales: “Estamos
en un momento en el que creo que es más importante defender los
derechos de la madre tierra que los derecho del ser humano”. Tras la
fuerte declaración, recordó cómo el cambio climático ha modificado
el paisaje boliviano y como en el resto del mundo las consecuencias
se hacen presentes: “Es muy importante que seamos firmes en la lucha
contra el cambio climático, a veces me desespera saber las
dificultades a las que nos enfrentamos, pero tenemos que pelear por
la madre tierra”, aseguró el boliviano, siguiendo así una de los
tres preceptos claves de la cultura aymara.
En su despedida repitió innumerables veces lo sorprendido y
agradecido que se sentía por el cálido recibimiento de los
estudiantes: “En mi vida jamás soñé con estar en un evento como
éste, y después de este encuentro sé que Bolivia no está sola. Me
voy más comprometido que nunca por luchar por los derechos de los
bolivianos y de todo el pueblo latinoamericano”. Las ovaciones y los
gritos de “Evo presidente” se escucharon más altos que nunca.
Morales salía rápidamente, le tocaba cena con el rey. Los
estudiantes se iban contentos y orgullosos de tener un líder a quien
seguir.