José María García Labrac
UCR
11 de Diciembre
de 2009
Salir por patas del Sáhara Occidental, dejando al pueblo
saharaui en el más
pedregoso de los
desamparos, fue la
primera acción
heroica del reinado
de Juan Carlos I de
Borbón. Reinado de
facto, oficioso
digámosle, pues aún
malvivía el general
Franco en una cama
del hospital La Paz,
para entonces una
masa informe
prácticamente
inerte, la última
moneda de cambio de
la camarilla de El
Pardo.
Nuestro Ejército, especializado en la represión y el
asesinato selectivo
de la ciudadanía
española, huía del
desierto abandonando
a los saharauis a la
merced de su peor
enemigo: Marruecos.
El franquismo
acababa donde
empezó, regalando al
sátrapa Hassan II lo
que quedaba del
antiguo
Protectorado.
|
 |
Treinta y tantos años después, España vuelve a las
andadas, colaborando en el
secuestro aeroportuario de la
activista saharaui Aminatu
Haidar. Las beneméritas
autoridades españolas se niegan
a presionar al gobierno alauita
para que extienda un nuevo
pasaporte a nombre de Haidar y
le permita retornar a El Aaiún.
La situación es crítica, ya que
la huelga de hambre emprendida
por la independentista saharaui
amenaza con llevarla a la tumba.
El ejecutivo de Zapatero intenta bandear el
temporal contemporizando con
Marruecos y con la plataforma de
apoyo a Aminatu, sin ni siquiera
atreverse a utilizar las
poderosas armas de las que
dispone para obligar a Mohamed
VI a ceder. España y Marruecos
gozan de unas excelentes
relaciones comerciales, las
cuales contribuyen de una manera
esencial al sostenimiento de la
corrupta monarquía marroquí.
¡Es la economía, estúpido!,
podíamos gritarle a ZP entre
arqueo y arqueo de cejas.
¿Dónde anda el rey en estos momentos, ése que
tanto alaban los cortesanos de
lengua viperina y barriga
agradecida? Recibiendo
premios a la libertad de
las garras del funesto Aznar.
Dios los cría y ellos se juntan, decimos abusando
del goloso refranero castellano.
Ya se encargará la República de
ajustarles las cuentas.
----------------------------
* Dibujo de Juanito
Kalvellido.