Desde hace un mes aproximadamente todos los
días aparece en los medios de comunicación,
hablados o escritos, noticias referentes a
manifestaciones de jóvenes de todas las partes
del mundo protestando contra los gobiernos de
sus países, pues no ven salida a sus problemas
de futuro.
A este nuevo movimiento se le llama
«antisistema», y algunos los quieren etiquetar
como vándalos, gamberros y maleantes. No sólo me
parece una equivocación de quien así los
clasifica, sino una falta de memoria interesada,
pues no hace muchos años en este país (por no
referirme a otros) existían grupos de jóvenes y
no tan jóvenes a los que se les ponía la misma
etiqueta y los mismos insultos, para
desprestigiarlos ante el resto de ciudadanos, no
fuese que se sumasen más a su causa, en defensa
de la libertad, la igualdad y la solidaridad, en
definitiva, instaurar la democracia, por lo que
fueron torturados y encarcelados.
En la situación actual con el fracaso del
capitalismo neoliberal, los jóvenes buscan otras
alternativas desde la izquierda, pero no en la
llamada izquierda de la reunión de los Veinte,
donde las medidas que de allí se aprobaron de
inyectar cientos de miles de millones de euros a
los bancos y a grandes empresas, con el objetivo
de relanzar la economía, no dieron los
resultados esperados, sino todo lo contrario, y
cada día las noticias son de más paro y más
escándalos financieros.
Viendo esto me surge la pregunta: ¿dónde están
los partidos políticos de izquierdas y los
sindicatos? Deberían estar tomando la
iniciativa, con propuestas serias en defensa de
las clases sociales a las que representan, y no
haciendo lo del avestruz, pues a estas alturas
ya nadie lo entiende, a no ser que practiquen la
autofagia (comerse a sí mismos, hasta
desaparecer). Así que yo los entiendo, y
recuerdo los movimientos antisistema existentes
en España durante la dictadura de Franco, que
también se les llamaba agitadores, vándalos,
rojos o comunistas, y, como digo, luchaban por
la libertad y la democracia.
De la misma manera recibo con satisfacción la
noticia del reconocimiento a los penados por el
franquismo que estuvieron en las colonias del
Nalón, aunque el monolito se haga en el Fondón
(no sé si en la placa con los nombres aparecerán
los de las colonias de Samuño y Sotón).
En los periódicos regionales aparecen como
organizadores de los actos IU-PCE y la
asistencia institucional más representativa, la
señora alcaldesa de Langreo; hace pocos días en
otro acto de la Sociedad de Festejos «San Pedro»
estuvieron presentes las autoridades locales y
regionales. Personalmente, entiendo que en esta
ocasión deberían haber estado por motivos de
reconocimiento a estos compañeros y a sus
familias y por las penurias de todo tipo que
pasaron sin recibir ni pedir nada a cambio en su
lucha por conseguir el bienestar del que hoy
todos disfrutamos. En las colonias estaban
comunistas, socialistas, republicanos,
sindicalistas y todos los que lucharon en el
lado republicano, por lo que se merecían un acto
en el que estuvieran presentes todas las fuerzas
políticas y sindicales, con una gran
concentración de gente; desconozco los motivos
por los que no pudo ser.
Estos grandes hombres y mujeres también fueron
unos combatientes en su tiempo en contra del
sistema, en definitiva, fueron unos
«antisistema». ¿Se dirá lo mismo de los jóvenes
actuales dentro de cincuenta años? Otros lo
dirán.
Una vez más, en la historia aparece un nuevo
movimiento, lo «antisistema», estos jóvenes no
se sienten identificados ni representados por
ningún partido político actual.