Àngels Candela
Información
15
de Diciembre de 2009
Una sola mujer, Aminetu
Haidar, mujer saharaui, nos
demuestra con su lucha que
en el mundo hay temas aún
pendientes de resolver y que
suponen el sufrimiento de
algunos pueblos. Nos
demuestra también que hay
mujeres capaces de poner en
un gran dilema toda la
política internacional de un
estado.
Su convicción de llegar hasta el final es
total y así ha dejado
constancia en un testamento
vital, pero su voluntad de
vivir, con dignidad, también
se encuentra fuera de
cualquier duda. Como madre,
su deseo es regresar con sus
hijos, pero quiere hacerlo
de manera digna ¿Y tan
difícil es entender eso por
algunos?
El problema saharaui ha estado siempre
silenciado o infravalorado,
planteado tan sólo como en
términos humanitarios o de
cooperación, y aquí quizás
los propios saharauis tengan
algo de responsabilidad. Hay
gente que ve a este pueblo
como un hecho más bien
folclórico. Y no es así. El
Sáhara es un pueblo que
necesita vivir libre y en
paz. Y Aminetu Haidar se ha
encargado de hacérnoslo ver
de forma cruda y a la cara.
Ha entrado en nuestros
hogares (TV) en momentos en
que almorzamos o cenamos
para recordarnos que el
Sáhara existe.
Hay quien dice que el Estado español es
responsable del grave
problema de este pueblo
después de un mal proceso de
descolonización y de una
actitud beligerante de
Marruecos que coincidió con
el proceso de transición en
España.
Es evidente que Marruecos es el principal
responsable de este
incidente y de la situación
del pueblo saharaui, ¿pero
es que en España no tenemos
la capacidad de acordar
nuestra responsabilidad en
el Sáhara? No entiendo esta
constante claudicación
española, y por extensión
europea, ante un régimen que
hace de la vulneración de
los derechos más
fundamentales la marca de la
casa. Pero, ¿tan difícil es
entender que detrás de su
huelga de hambre hay alguien
que lucha radicalmente por
la libertad y la dignidad de
un pueblo?
Aminetu Haidar cada vez tiene menos
fuerzas, pero debe vivir, y
debe poder hacerlo con la
dignidad que ella y
cualquier persona se merece.
Y la mejor manera de
ayudarla es escuchándola y
respondiendo a sus más que
justas y legítimas
peticiones. Ceder a la grave
actitud de Marruecos o
comenzar a resolver cosas.
Hay gente que hasta ahora ha
querido pasar con discreción
ante la causa saharaui,
Aminetu no los deja.
Como decía el Che, "la única lucha
que se pierde es la que se
abandona" y como yo no estoy
dispuesta a perder,
seguiremos en la lucha.
Aminetu tienes todo mi
apoyo.