Areces, sangre terrorista en la Memoria Histórica
Eduardo Renobales
ÍzaroNews 23
de Febrero de 2009
Llevamos un tiempo en
el cual se ha desarrollado un encendido interés por recuperar la
denominada Memoria Histórica fruto de la labor desinteresada de
muchos historiadores, investigadores y gente corriente, en
numerosos casos afectados directamente, por el trauma vivido en
el estado español desde las décadas treinta y cuarenta del siglo
XX hasta nuestros días.
La Memoria Histórica es
resultado de la represión generada por los vencedores de una
guerra injusta, ilegítima, ilegal y facciosa. Han tenido que
pasar décadas desde la desaparición física del dictador, para
que la sociedad española (y en algunos casos también la vasca)
haya sido capaz de enfrentarse abiertamente a fantasmas del
pasado que generaron horror, miedo e indefensión moral, legal y
judicial, por lo que se vivió durante décadas dentro de una
sociedad silenciosa, o silenciada, que no veía el momento de
atisbar siquiera un mínimo rayo de esperanza.
Estos últimos años van
ocurriendo una sucesión de aniversarios y conmemoraciones de
todo lo ocurrido, especialmente durante la República y la
guerra, que son tomados como momentos de reparación y
recuperación. Porque conviene recordar que aquellos que
sufrieron la represión, lo pagaron por ser personas
comprometidas con la democracia, la libertad y la justicia
social, aguantando el oprobio y la fijación de amplias capas
sociales que se creían mejores moral y éticamente porque
contaban con valedores tan poderosos como la jerarquía
eclesiástica católica. Demasiada gente humilde, comprometida o
solidaria pagó con represión, cárcel o vida su condición. Y
encima tuvieron que soportar el expolio patrimonial, el
sambenito de ser cuasi no-personas, además del escarnio público
y el aceite de ricino.
Podríamos pensar que
todo esto es cosa del pasado, pero estaríamos profundamente
equivocados. Que todavía hoy sigamos conmemorando determinados
hechos en la más absoluta orfandad mediática e institucional,
nos lo muestra palpablemente. Quedan ideas que sufrieron
persecución en aquel momento y que hoy se han ilegalizado.
Tenemos el caso paradigmático de EAE-ANV.
En febrero de 1937 el
alto mando militar de la república presiona al lehendakari
Agirre para que se implique en una ofensiva contra la ciudad de
Oviedo que resistía el cerco del ejército popular. Una aventura
que nadie ve con buenos ojos, ni siquiera aquel que es nombrado
para dirigirla, el comandante Saseta. Entre el 21 y el 24 se
produce el enfrentamiento más duro entre el cuerpo
expedicionario vasco y los facciosos franquistas apoyados por
compañías moras de Tetuán. Se dice que se echó a suertes haber
quién pasaba en primer lugar el río Nalón en barcazas ya que los
ingenieros republicanos habían sido incapaces de levantar un
pontón sólido.
Se dice que se echó a suertes, pero parece que no es verdad.
Saseta pidió que intentaran consolidar una cabeza de puente al
batallón Eusko Indarra directamente porque confiaba en ellos
absolutamente. Y allí se embarcaron los gudaris ekintzales al
mando de Ramón Laniella sufriendo una verdadera escabechina al
estar desprotegidos frente a las posiciones franquistas. Aún
así, lograron alcanzar el pueblo de Areces apoyados por el
batallón jelkide Amaiur, aunque todos tuvieron que replegarse en
pocas horas al ser imposible mantener la posición ante el
contraataque rebelde. Se producía de este modo lo que más se
temía: una retirada desordenada. Para evitarlo Saseta actuó como
siempre lo había hecho, acudiendo a primera línea para organizar
el repliegue. Allí murió junto a decenas de gudaris y allí
quedaron sus cuerpos para ser maltratados por lo vencedores, que
les remataron, despojaron de ropas, enseres personales y cuanto
portaban encima. El comandante en una fosa al lado de un camino
y el resto en una landa de hierba: el Pradón de los vascos.
Todos tenemos asumida
la percepción societaria que cuando alguien incumple la ley,
debe dar cuentas por ello. Lo que no es tan explicable es que
haya organizaciones políticas, periódicos, radios, asociaciones
culturales o solidarias que delincan. No hallo artículo alguno
del Código Jurídico que me lo explique. Confiamos en el que el
Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo dicte una resolución
al respecto que nos aclare estos tecnicismos legales a aquellos
que somos legos en la materia. Si alguna persona incumple la
ley, será esa persona la que responsable, no la organización o
medio en el que milite, colabore o trabaje. Ningún partido ha
sido nunca ilegalizado porque sus cargos públicos roben o
prevariquen, y casos sobran para mencionar. Ni siquiera el GAL
afectó al PSOE.
¿Qué dirían los cientos
de gudaris muertos de EAE-ANV si hoy supieran que son parte de
una organización inscrita el la lista de grupos terroristas de
Europa a instancias del PSOE? EAE-ANV es una formación histórica
avalada por su trayectoria. Legal durante la República, con
cargos electos, coaligada con partidos republicanos, y el mismo
socialista, en primera fila en la defensa de la legalidad y la
democracia desde el mismo 18 de Julio, integrante del Frente
Popular que gobernaba elegido democráticamente el estado
español, miembro del Gobierno vasco durante sus 40 años de
gestión, de la resistencia antifascista y con un ministro en
propio gabinete español. Legal sin trabas tras la muerte de
Franco. Este partido hoy es ilegal. La sangre derramada en el
Areces, Albertia, Artxanda y tantas trincheras no sirve para
nada. La necesidad actual del socialismo español es prioritaria.
¿Qué pensaría toda esta gente? Tellagorri, Areitioaurtena
(embajador en Turquía de la República, el ministro Tomás Bilbao,
los masacrados en un parapeto junto a Legutio, los casi
seiscientos caídos en los frentes (era tal el desorden y la
carencia de medios materiales en las filas republicanas que,
durante la ofensiva en Asturias un gudari del Eusko Indarra
escribía a Tomás Mitxelena del Comité Nacional ekintzale: Ya os
podíais haber pensado mejor al meternos en este fregado. Estamos
faltos de todo tipo se suministros, munición, calados hasta los
huesos, rotos físicamente por el esfuerzo continuo, sin comer
caliente, a veces sin ni siquiera comer, y con una presencia
permanente en primera línea que estamos pensado ya si esta
dichosa guerra se ha declarado únicamente para exterminarnos a
nosotros)
No sé si es necesario
explicar que el Eusko Indarra era un batallón de EAE-ANV. Hoy el
compromiso solidario, la sangre y la vida de todos estos
gudaris, su memoria histórica es ilegal. No lo sabían, pero
formaban parte de una organización que era llamada a ser
terrorista en la lucha contra el Mal declarada por el insigne
demócrata Bush.
No lo comprendo. Pero no me siento solo. Tampoco lo debieron
comprender Alcalá Zamora, Manuel Azaña o los socialistas
Indalecio Prieto y Largo Caballero. La ignorancia al lado de tan
insignes personajes españoles es más llevadera.
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Eduardo Renobales
es Historiador