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Esperanza Aguirre: poder
mediático y mafia de Miami
José Manzaneda
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26 de enero de 2009
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El
conjunto del sistema mediático español ha
reproducido recientemente la información de
que el gobierno cubano ha insultado y
descalificado a Esperanza Aguirre,
presidenta de la Comunidad de Madrid. El
argumento es que el diario cubano Granma,
calificado como “diario oficial” de Cuba en
todas las informaciones, ha publicado un
artículo en el que se afirma, entre otras
cosas, que Esperanza Aguirre desea
«convertirse en la principal cabecilla en
Madrid de la mafia y los terroristas
cubanoamericanos asentados en Miami».
La presión del
Partido Popular y el ruido producido por
los grandes medios ha conseguido,
incluso, que el Ministerio de Asuntos
Exteriores de España haya protestado
formalmente ante la Embajada de Cuba en
Madrid por dicho motivo.
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Pero, ¿qué hay detrás de todo esto? El
artículo citado, titulado “Esperanza Aguirre: La presidenta
de Miami en Madrid” (1), calificado en varios medios
españoles de prensa como “editorial” del diario cubano
Granma, ni es un editorial ni está escrito por un periodista
cubano. Su autor es Patricio Montesinos, articulista de
nacionalidad española, que no escribió dicho texto para
Granma, sino para el sitio web La República (2), cuya
redacción está en Madrid. Granma reprodujo el texto, al
igual que lo hicieron diversos medios alternativos por
Internet en idioma español.
Es decir, un artículo de opinión de un periodista europeo
reproducido por un periódico cubano, provoca una protesta
diplomática de un gobierno. Mientras, todos los días del
año, en decenas de periódicos, revistas, canales de
televisión y radios del Estado español, privados y públicos,
se insulta, se agrede y se amenaza a representantes del
gobierno cubano, sin que éste redacte una sola nota de
protesta.
Este suceso responde, para numerosos analistas que carecen
de espacio en los grandes medios, a una estrategia de
lanzamiento de Esperanza Aguirre como líder del sector más
ultraconservador del Partido Popular, ligado al expresidente
José María Aznar, que disputa desde hace meses el
protagonismo y liderazgo a otras figuras políticas de su
formación.
En esta matriz política, que enlaza en el marco
internacional con el apoyo a las prácticas del ex presidente
Bush y del actual ejecutivo de Israel, era imprescindible el
llamado “elemento cubano”, es decir, la alianza con la mafia
“anticastrista” de Miami. El gobierno autonómico presidido
por Aguirre sostiene económicamente, mediante fuertes
subvenciones, a varias organizaciones con sede en Madrid,
ligadas a dicha mafia, como la Fundación Hispano-Cubana. En
2007, otorgó el Premio a la Tolerancia a Carlos Alberto
Montaner, prófugo de la justicia cubana desde 1962 por
acciones de sabotaje en instalaciones públicas de La Habana.
Diversas fuentes señalan que esta actitud de agresividad
contra la Revolución cubana y de veto a cualquier fondo de
ayuda al desarrollo para proyectos de ONGs que trabajan en
Cuba, es el pago político a los cuantiosos fondos recibidos
desde Miami para el lanzamiento internacional de su figura
política. Este tipo de acuerdos tienen su precedente en los
pactos entre José María Aznar y Jorge Más Canosa, quien
fuera presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana,
organización que actúa en Miami como lobby de ultraderecha
en favor del bloqueo a Cuba y que financia acciones
terroristas en la Isla. En 1996, Mas Canosa pagó
parcialmente la campaña electoral del Partido Popular
español y, a cambio, Aznar otorgó a Mas Canosa la empresa
privatizada Sintel, filial de Telefónica, que quebró en poco
tiempo.
La alianza con la ultraderecha cubano-americana tiene su
reflejo, por ejemplo, en el retrato idílico que realiza de
Esperanza Aguirre de la Cuba de la dictadura de Fulgencio
Batista, del que suprime la miseria extrema, la represión,
el analfabetismo, la insalubridad, la explotación y la falta
de servicios básicos de la mayoría de la población cubana
que vivía fuera del lujoso centro de la capital de la Isla:
“Cuba en el año 59 era uno de los países más prósperos, en
aquel momento bastante más rico y más próspero que España”.
(3)
Esperanza Aguirre es, hoy, defensora del gobierno de Israel,
que horroriza al mundo con la masacre planificada de civiles
palestinos. Y suscribió, como estrecha colaboradora de José
María Aznar, la invasión de Irak, con un saldo de más de un
millón de muertos y varios millones de personas desplazadas.
Pero Esperanza Aguirre, que es propietaria de una gran
fortuna económica, se ha dotado en los últimos tiempos de un
importante aparato de comunicación, compuesto por decenas de
medios que conjugan la propaganda sobre su gestión política
con el culto al neoliberalismo, la xenofobia y el chovinismo
español. Un reflejo más de que el actual sistema mediático,
construido y controlado por una élite económica, lejos de
garantizar la libertad de prensa, es un verdadero aparato de
censura, e instrumento de agresión política a gobiernos o
movimientos sociales que ponen en evidencia la caducidad y
decrepitud del sistema capitalista defendido por los medios.
(1)
http://www.granma.cubaweb.cu/2009/01/15/interna/artic02.html
(2)
http://www.larepublica.es/spip.php?article14028
(3) Libertad Digital, La tertulia, Entrevista a Esperanza
Aguirre, 15 de enero de 2009
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José Manzaneda
es Coordinador de
www.cubainformacion.tv.-
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