De
cacerías, partidos de fútbol y trajes de lana
fría
Antonio Criado Barbero
UCR
24
de Febrero de 2009
Largas cortinas de humo salen de las sedes sociales de Génova y
Ferraz
, y no es que se le estén quemando las sedes, no, el humo sale
de esos botes que se utilizan para ocultar a los ojos de los
ciudadanos lo que estos deberían ver, pero claro, aquí son
tantos los que juegan al camuflaje, al despiste, que nadie cree
ya a nadie, todos nos miramos de reojo sin tener esa confianza
necesaria para creer o confiar en alguien.
Hoy es increíble que un equipo de fútbol, tenga más jóvenes
afines a sus doctrinas que un partido que gobierna una
nación, de los partidos pequeños ya ni te cuento, yo me
caliento el casco intentando comprender los porqués y
costándome dolor el reconocerlo , creo que es hasta lógico el
mal cartel de lo político , de los políticos. Merecido es que la
ciudadanía dé la espalda a quienes tienen todos los meritos
para ello, dejando claro, que tanta mierda lanzada contra las
aspas del ventilador no puede traer otra consecuencia
diferente, a la de que todos huyan de la peste sintiendo asco y
repugnancia.
Pero claro, uno piensa, compara y si no te vuelves loco de atar,
sacas tus propias conclusiones. No es que sean las verdaderas
pero son las tuyas, y esas son las que trato de plasmar si lo
logro, aquí en este folio inmaculado.
Yo con todo el respeto del mundo, me planteo una pregunta ¿tan
torpe, tan idiotas son estos políticos para meter tanta basura
e inquina en la vida política, cosa que de seguro se volverá
contra todos? Rápidamente me contesto, no, es más de seguro que
como tienen todos los medios a su alcance me llevan más de tres
lustros, en conocimiento y saber. Entonces me surge la otra
pregunta clave ¿si no son torpes, que son muy pero que muy
vivos, a qué es debido, a qué obedece el criminalizar y poner
en sospecha a toda la clase política?
Y claro, todo apunta a que es una operación de marketing de muy
alto calado, diseñada desde las más altas instancias del poder,
la idea echar a la ciudadanía de la política; el mensaje claro
y sencillo, aquí todos son iguales, todos meten la mano y van a
trincar poder como sea, niño tu mejor disfrutar con el fútbol
(siete partidos gratis) o mejor, con el famoseo y las casitas
de las princesitas. Lo importante es que seamos pasivos, que
veamos o recibamos, pero que no pensemos, que no seamos activos.
Todo lo que de verdad se nueve es peligroso, tú a lo tuyo, la
política pa los políticos, ¿Se acuerdan ustedes de esta frase
acuñada por Fraga? Pues por ahí van los tiros.
Que la gente da la espalda a la política, no pasa nada, tres
semanas antes de las elecciones los actores se ponen la
cazadora y actúan. “Tú eres más ladrón que yo, yo soy la
derecha o la izquierda según convenga y vóteme usted que yo lo
hare por usted”. Votan los que votan (cada vez menos) pero a
ellos les vale para que el circo siga con su función
bipartidista.
Los que vemos esto, los que estamos en contra de esto, que yo
supongo que no lo percibiré yo sólo, sino que seremos muchas
miles, millones… Las personas que de una u otra forma aún
tenemos la función de pensar y analizar (aún es gratis)
llegamos a la conclusión del engaño, de la pantomima en la que
por desgracia se está convirtiendo esta falsa democracia
liberal, en la que el único papel destacado y potenciado para
los ciudadanos es el de consumidores pasivos.
Pero ¿qué hacemos, cómo nos oponemos, es posible aún el
presentar batalla, o es un caso, una guerra ya perdida? No,
con toda seguridad no. Sólo es preciso desengancharse,
desintoxicarse, de la desinformación institucional, tomar el
aire puro de la calle y ver la realidad. Ahí está el antídoto.
Yo decía semanas atrás que lo prioritario era reponer la
república como opción de Gobierno, pero claro, como me han
dicho muchas personas que me han escrito, los obreros tenemos
que parar un momento y decir borrón y se acabó el culto a tanto
tengo es lo que valgo .
Se acabo el ser colaboradores de este régimen, de esta nueva
clase, de cazadores furtivos y señores de trajes de cinco
milloncejos contaminados, quien dice trajes dice rólex de
oro pagados supuestamente por cualquiera de esos aguilillas
que proliferan en los entornos de los despachos de cualquier
delegación de urbanismo. Correíllas o Gilitos, que se jactan de
decir allí donde ellos se pavonean, de que tienen a los
albondiguillas de turnos (léase políticos) comiendo en sus
manos. Eso es voz populi y además hoy se ilustra con los que
dicen," hacen bien, yo si pudiese también lo haría”
La política es algo sagrado, digno y sin quizás, la más nobles
de las actividades en las que el ser humano da lo mejor de sí
mismo. Pero claro, para eso reescribamos de nuevo la
declaración de los principios mínimos obreristas, releamos a
los clásicos del socialismo y exijamos a los que hoy ocupan
cargos municipales, institucionales…. representando a
organizaciones de Izquierda, que desde esos principios se ha de
gestionar. Si no se asumen los valores morales e ideológicos
obreristas de clase, que se vallan con viento fresco a medrar a
la acera de la derecha.
¿Es posible el ganar y recuperar las ideas obreras y la
creatividad como concepto de persona progresista amante de la
igualdad y de lo justo? Por supuesto que sí, organicémonos,
unámonos y recuperemos la Izquierda para la clase obrera
Mundial. Otro Mundo es posible desde los postulados obreristas
de siempre: la honradez, la justicia y la palabra limpia y
verdadera.
Cada cual en su análisis, en su matiz, peros todos en una causa
que no, casa común, para derrotar al liberalismo dominante en
el Mundo.
Desde una tolerancia cero con las prácticas de políticas de
derechas a veces hasta con tics fascista desde posiciones que se
dicen o etiquetan como organizaciones obreras.
A ganar el futuro con ilusión pero con realidades, que la flauta
del dinero no te lleve a compartir dormitando en tu sillón, el
sueño liberal de consumir y gastar porque todos somos nos
creamos de clase alta.
En fin, éstas son las conclusiones a las
que soy capaz de llegar desde mi corto entendimiento, eso sí,
dejando mucho cariño y una fe ciega en lo que creo.
Utrera a 22 de febrero del 2009