50
píldoras para entender la crisis
Juan Torres
López
Ganas de Escribir
28 de Enero de 2009
El origen y el
desarrollo de la crisis
1. La crisis se origina en Estados Unidos.
2. Para evitar que después del 11-S la economía se viniera abajo
se bajaron mucho los tipos de interés.
3. Como al bajar los tipos de interés los bancos ganarían menos,
buscaron la manera de no dejar de ganar.
4. Para ello se lanzaron a la búsqueda desesperada de clientes
para sus préstamos y los daban cada vez más a familias con pocos
recursos.
5. Los préstamos que daban (sobre todo los hipotecarios) eran
muy arriesgados pero gracias a eso los podían dar a tipos de
interés más altos.
6. Los bancos (y en general los inversores en los mercados
financieros) no se guardan en un cajón los contratos de los
préstamos que dan sino que los venden. Esa es una actividad
llamada "titulización" que les permite cambiar papel por dinero
líquido. Y a partir de ella nacen los "productos derivados",
llamados así porque van naciendo, derivándose, unos de otros.
Forman el corazón de las finanzas internacionales, como una gran
pirámide invertida (porque de uno inicial surgen muchísimos más)
que mueve billones de euros solo a partir del papel, sin riqueza
productiva alguna detrás.
7. Los bancos hipotecarios estadounidenses vendían sus contratos
hipotecarios a unos fondos de inversión que ellos mismos habían
creado para tal fin. En realidad se los vendían a ellos mismos
pero formalmente aparecían como si fueran otras empresas y eso
les permitía que en sus balances el papel se sustituyera por
dinero y así podían dar más créditos, que es lo que les
proporciona rentabilidad.
8. Esos fondos de inversión vendían a su vez esos contratos a
otros fondos, y estos a otros, y así esos contratos se fueron
difundiendo por el sistema bancario internacional.
9. La inversión en esos contratos era muy rentable porque como
respondían a hipotecas con tipos de interés más alto que el del
mercado también podían dar más rentabilidad que la del mercado.
10. Para colmo, los bancos que originalmente vendían esas
hipotecas trataron de disimular que eran muy arriesgadas. Para
ello hacían "paquetes" en donde había unas buenas y otras malas.
Y, además, contrataban a unas empresas especializadas (llamadas
agencias de "rating") para que "evaluaran" si esos paquetes eran
buenos o malos. Les pagaban por ello, así que esas empresas
decían que, por supuesto, era de la mejor calidad financiera.
11. Pero era mentira.
12. Las familias empezaron a no pagar sus hipotecas y así, lo
que antes era muy rentable para el banco ahora dejaba de tener
valor.
13. Quienes habían comprado esas hipotecas o los paquetes que
las contenían empiezan a tener que registrar las pérdidas
patrimoniales correspondientes.
14. Fueron quebrando unos bancos detrás de otros.
15. El sistema bancario de USA y el de Reino Unido llegaron a
la bancarrota y los demás le siguieron o están a punto de
llegar a la misma situación.
16. Al ver los bancos que los demás estaban en tantos apuros y
que ellos mismos tenían pérdidas muy grandes dejan de darse
créditos unos a otros.
17. Cuando los bancos dejan de tener confianza y liquidez para
prestar, el dinero empieza a no llegar a la economía real, a los
empresarios y los consumidores.
18. La economía real no puede funcionar sin crédito (¿quién
puede comprar un coche o una casa o casi cualquier cosa hoy día
sin financiación?).
19. Las empresas empezaron a cerrar y a despedir trabajadores.
20. En mitad de ese proceso se produce otro fenómeno: los
inversores que ven que las finanzas se han puesto feas para
especular allí (que es lo que saben hacer) apuestan por
invertir en otros mercados.
21. ¿En dónde? En los que tienen tendencia a subir los precios,
como antes había pasado con el inmobiliario. Ahora lo harán en
el del petróleo y en el alimentario.
22. La especulación en el mercado del petróleo subió
estrepitosamente sus precios y la de los mercados alimentario
también, provocando mucha más hambre y sufrimiento en los países
más pobres.
23. Los efectos de la crisis financiera, de la subida del
petróleo y del precio de los alimentos desató la descomunal
crisis económica que estamos viviendo.
España
24. La situación española tiene algo de particular.
25. Los bancos y cajas españolas no habían adquirido grandes
cantidades de hipotecas basura y de paquetes contaminados
(aunque algunos sí).
26. Pero tenían otra basura: se dedicaron a financiar al sector
inmobiliario y crearon una burbuja que ha explotado. 27. Solo de
2002 a 2008 pasaron de dar créditos por 700.000 millones de
euros a 1,8 billones. Es imposible que ese aumento no haya ido
acompañado de un incremento inmenso del riesgo, de la
insolvencia y de la morosidad. Ahora empiezan a pagarlo y a
tener los mismos efectos que los que acabo de mencionar a escala
global.
Los Estados frente a la crisis
28. ¿Qué han hecho las autoridades?
29. En primer lugar, establecer las normas contables y
financieras que permitieron que los bancos pudieran hacer todas
las inversiones super arriesgadas que han hecho y que han
provocado la debacle. Y, por supuesto, hacer la vista gorda
cuando los peligros y los problemas empezaban a manifestarse sin
remedio.
30. Cuando estos ya no se podían disimular dijeron que solo se
trataba de una crisis limitada a las hipotecas y a Estados
Unidos. Mintieron a la gente.
31. Luego empezaron a darle dinero a mansalva a los bancos (las
multimillonarias "inyecciones de liquidez" de los bancos
centrales) para que taparan el agujero y se siguieren prestando
entre ellos y prestaran a la economía real.
32. Pero el agujero era tan grande que no arreglaron nada. Los
bancos quebraban uno detrás de otro,
33. Propusieron que los bancos les vendieran los "activos
tóxicos" (las hipotecas basura que habían ido difundiendo por la
economía) pero no consiguieron nada porque estaban difuminados
por todo el mundo y porque son de un valor gigantesco,
prácticamente imposible de compensar.
34. La realidad es que toda la ayuda que
han venido recibiendo los bancos la destinaban a compensar sus
pérdida o a lavar la cara de sus balances. Algunos, incluso la
dedicaron a repartir beneficios entre sus accionistas y
directivos.
35. Los dirigentes de los países más poderosos se reunieron en
Washington y en unas pocas horas aprobaron un documento vago y
de generalizaciones en el que se daban algunos golpes de pecho y
en el que fundamentalmente acordaron dos cosas: que iban a tomar
medidas en los mercados financieros y que los gobiernos tenían
barra libre para gastar lo que fuese necesario porque la crisis
de la economía real se hacía ya muy grave.
36. De las medidas financieras nada se sabe pero sí han aprobado
planes de gasto para tratar de que el paro y las quiebras de
empresas no sigan aumentando.
El futuro
37. ¿Servirán de algo esas medidas?
38. Una cosa está clara: mientras no se curen las causas del
cáncer éste seguirá avanzando. Ahora ya han caído muchos bancos.
Seguirán cayendo los demás y después vendrá la caída de los
fondos de inversión y de pensiones...
39. Los planes de gasto compensarán la pérdida de empleos pero
su coste (que recaerá sobre los más débiles y sobre las
generaciones futuras) será inmenso si no se cierra pronto la
sangría.
40. Y, mientras tanto, los bancos siguen sin abrir el grifo de
la financiación. Los gobiernos hacen como que se molestan con
ellos pero aquí paz y después gloria. Es más, para dorarle la
píldora le hacen rebajas fiscales vergonzosas e inmorales a los
banqueros y grandes propietarios, como acaba de suceder en
España.
Alternativas de progreso frente a
la crisis
41. ¿Qué se debería hacer entonces?
42. Hay que tomar medidas urgentes como las siguientes: Evitar
la sangría financiera interviniendo los bancos. Abrir
inmediatamente el grifo de la financiación. Aumentar la cuantía
de los planes de gasto (en particular poniendo capital fondos de
financiación a disposición de las empresas que creen empleo) y
procurar que no sea inversión despilfarrada (como la que están
proponiendo en España algunos ayuntamientos en el plan del
gobierno). Establecer impuestos extraordinarios en todos los
países sobre las grandes fortunas, sobre los movimientos
especulativos y los beneficios extraordinarios.
43.Y por supuesto también son imprescindibles otras medidas con
carácter estructural y global: Nuevas normas que regulen y
disciplinen las actividades financieras y garanticen la
financiación para la actividad productiva. Entre ellas, control
de los movimientos de capital, eliminación total de los paraísos
fiscales, establecimiento de Impuestos internacionales, y
creación de instituciones internacionales democráticas....
Más allá de la debacle financiera
44. Lo que hay detrás de la crisis es la especulación financiera
que ha llegado a ser gigantesca y peligrosísima. Pero los
capitales se han ido yendo a la esfera financiera especulativa
porque allí tienen más rentabilidad relativa.
45. Hay que evitar que la especulación sea más rentable que la
actividad que crea riqueza.
46. Para eso hay que penalizar la especulación y sus beneficios,
extraordinarios pero letales para el resto de la economía, y
hacer que los mercados reales sean más dinámicos y rentables. Y
para que esto último sea posible es necesario que haya mucha más
demanda y mucha mayor capacidad de compra: hay que subir los
salarios reales. De hecho, fue su caída en los últimos años lo
que disminuyó la demanda, y con ella las ventas, la producción y
la rentabilidad.
Lo que hace falta para cambiar las cosas
47. Las medidas y políticas alternativas que acabo de señalar
son perfectamente posibles y por supuesto necesarias pero no se
podrán adoptar mientas que el poder esté en manos de los
banqueros, de los grandes financieros y de los grandes
propietarios.
48. Para que haya una economía diferente es necesario que los
ciudadanos tengan el suficiente poder para asegurar que sus
preferencias democráticamente expresadas se conviertan en
decisiones. Lo que hoy día sucede es lo contrario: las
preferencias de los ricos son las únicas que lo consiguen.
49. La crisis está mostrando el lado inmoral y criminal de
muchas actividades financieras y económicas. Por la ganancia se
permite todo. Hay billones euros para ayudar a los bancos y no
unos pocos miles para evitar que cada día mueran 25.000 personas
de hambre.
50. Las crisis seguirán produciéndose y con ellas el sufrimiento
innecesario de millones de seres humanos si no logramos que lo
inmoral sea inaceptable, si la ética del respeto a la vida y de
la cooperación no se impone sobre la del beneficio. No sufrimos
solo una crisis económica. No nos engañemos, es la crisis de un
sistema social y económico, de nuestra civilización, de una
humanidad que se ha pervertido a sí misma solo para que una
minoría se harte de disfrutar y de ganar dinero.
(Continuará)
----------------
Juan Torres López
es Catedrático de Economía Aplicada
(Universidad de Sevilla, España)