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No consiento que se hable mal de Franco en mi

 presencia. Juan  Carlos «El Rey»   


 

Sin memoria o sin vergüenza

 

 

Gorka Esparza 12 de  Agosto de 2009

 

 

 

De la exaltación de “la gracia de Dios” para justificar 40 años de dictadura, a la reinvención del pasado para justificar el cambio de nombre de una calle, como hizo Julian Lanzarote con la Calle Vergara -hoy Príncipe de Vergara-, denominando batalla al Abrazo de Vergara, inventó que Espartero -el Príncipe de Vergara- había acabado con las guerras carlistas en España y restaurado a la dinastía borbónica -como si los carlistas no lo fueran, o sólo hubiera habido una Guerra Carlista-. Pero el tópico de que “la Historia la escriben los vencedores” a veces se queda en eso, un tópico, cuando uno observa como también los perdedores tratan de reescribirla o reinventarla.

Una de las peores tentaciones para un político suele ser la de inventarse la Historia para intentar sacar rédito de la misma. A la tentación de crear mitos no han escapado nunca dirigentes de toda índole, desde Alcaldes de pueblo, hasta “estadistas” como Franco.

El 5 de agosto de 1988, cuando aún en este país se consideraba que hablar del franquismo y su represión era “remover el pasado”, en la tapia de cementerio de la Almudena se colocó una placa en recuerdo de las jóvenes llamadas “Trece Rosas”, con una única mención “al pueblo de Madrid” como homenajeador de aquellas jóvenes (siete de ellas menores de edad) pertenecientes a las Juventudes Socialistas Unificadas-organización que aglutinaba las juventudes del PCE, al que pertenecían varias de ellas, y del PSOE-, y que fueron ejecutadas en aquella tapia, un 5 de agosto de 1939 tras uno de esos juicios sumarísimos que la Ley de la Memoria Histórica impide derogar, por mor del veto parlamentario del PSOE.

Coincidiendo con el 70 aniversario de aquel fusilamiento (en el que perecieron otros 43 chicos de las JSU), Leire Pajín, Secretaria de Organización del PSOE, descubrió una nueva placa, sin explicar qué había ocurrido con la anterior, por qué había que sustituirla por otra nueva, y por qué en ella, además del Pueblo de Madrid, figura la “Fundación Trece Rosas”, creada por el PSOE, como co-homenajeadora.

De nuevo, el PSOE imita las peores prácticas de la derecha española, la reinvención de la Historia, no solo para acapararla -haciendo creer que las JSU eran las JSE-, sino para vilipendiar la memoria de las víctimas con inoportunas soflamas como que “de estar vivas, sería buenas profesoras de Educación para la Ciudadanía, apoyarían la Alianza contra las Civilizaciones, estarían a favor del Aborto y contra la energía nuclear”.

No se si a Pajín y otros dirigentes del PSOE les falla la memoria, o les falta la vergüenza, pero no tengo duda de que con semejantes actos, borran parte de la Historia.

Publicado en El Adelanto el 10 de agosto de 2009

 

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