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Las denuncias de prisioneros
vascos desaparecidos en el
Guerra Civil pusieron al
documentalista Sabin Egilior
(Bilbao, 1968) sobre la pista de
un oscuro episodio en el
traslado de un grupo de presos
desde Bilbao a los campos de
concentración del sur de España,
bajo el control del bando
franquista. Egilior descubrió
las estremecedoras
circunstancias en las que un
grupo de hombres inició en
Bilbao un viaje en un tren de
mercancías que nunca llegó a su
destino en Sevilla. Lo impidió
un accidente en el que murieron
o desaparecieron 60 personas. La
historia se recoge en el
documental El largo viaje,
de Egilior, que hoy se estrena
en Zinebi, el Festival
Internacional de Cine Documental
y Cortometraje de Bilbao (Museo
de Bellas Artes, 20 horas).
El accidente ocurrió el 20 de
noviembre de 1937 en el apeadero
de Alanís de la Sierra
(Sevilla), a cuatro kilómetros
del pueblo más cercano y de
noche. La investigación del
suceso fue difícil por la
carencia de imágenes y
documentos de la época. El
equipo de Egilior encontró el
informe de la compañía
ferroviaria sobre el siniestro.
La versión oficial hablaba de un
fallo en los frenos del tren de
mercancías que fue aumentando su
velocidad en una larga pendiente
hasta chocar con otra locomotora
que se encontraba en la misma
vía.
Los testimonios de un prisionero
que sobrevivió al accidente, -
Romualdo Royo, un nonagenario
residente en Getxo que baila
ante las cámaras después de
relatar el horror del
accidente,- y de familiares de
las víctimas y vecinos del
pueblo abren muchas incógnitas
sobre lo ocurrido. Egilior
renunció a aclarar en la
película si fue un sabotaje. "No
es lo más importante del
documental. |
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EL LARGO VIAJE.
La investigación
llevada a cabo en
estos cuatro últimos
años en torno a la
memoria histórica de
la Guerra Civil
Española nos ha
llevado a diferentes
lugares de la
geografía española.
El hilo conductor ha
sido siempre atender
la reivindicación de
los |
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vivos para con
la memoria de
sus allegados muertos, fusilados
y desaparecidos en aquella
contienda, hoy olvidados. Pero
además de los mencionados casos,
en cualquier conflicto violento
también se producen otro tipo de
fallecimientos no vinculados
directamente con las armas.
Tales son los casos derivados
por el hambre, enfermedades,
epidemias…y lo que hoy se ha
dado en llamar daños
colaterales. Esta es la
naturaleza del singular caso
cuyas pesquisas nos llevaron
hasta el norte de Sevilla
durante el año 2005.
·
Un terrible accidente de tren
cargado de prisioneros que acabó
con la vida de más de cincuenta
personas. Todavía hoy sus
cuerpos permanecen sin
identificar en una fosa común
del cementerio de la población
cercana al suceso. Sus
familiares nunca supieron ni
conocen en la actualidad la
verdad de lo que allí ocurrió.
La escasa y calculada
información que trascendió del
trágico siniestro hizo que
generaran en ellos
interpretaciones muy dispares:
desde un triste accidente
fortuito hasta un atentado
mortal premeditado./Recogido de
http://www.basquefilms.com)
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