Ya están aquí
Elisa Serna
UCR
11 de Agosto
de 2009
La organización de
tres grupos diferenciados, para-militares, neo-nazis en Italia, supone para todo
demócrata, la alarma máxima, a rebato, sobre el estado de las democracias
Europeas y reclama el compromiso político con las Teorias de la Liberación, y
las Cartas de Derechos Humanos, que trás el proceso de Nüremberg, refundaron
Europa, en 1946. Manolo Saco, lo expresa, con toda claridad en su artículo de
hoy, en Público:
“El partido La
Destra (La Derecha) del neofascista Storace, ex ministro de Sanidad con
Berlusconi, ha organizado sus Brigadas Negras, remedo de los camisas negras de
Mussolini, con el nombre SSS (Socorro Social y Seguridad), una “ese” más que la
organización paramilitar del partido nazi, las SS. Los camisas verdes, de la
neofascista Liga Norte, también ha sacado a la calle a sus militantes, con la
disculpa de organizarse mejor para la ronda ciudadana, a la busca y captura del
inmigrante ilegal”
Este nuevo salto
cualitativo hacia el fascismo en Italia, se suma a la obstrucción permanente de
las Instituciones Democráticas, en España. Elementos cripto-franquistas o bien
integristas nacional-católicos, esgrimen sus creencias, como escudo de su
codicia neoconservadora, cuando no la beligerancia abierta y callejera, a las
nuevas leyes que se van aprobando en el Congreso y el Senado, a la Constitución
y a los Códigos Civil y Penal.
Encubren, en el
caso español, las responsabilidades políticas sobre los crímenes de lesa
humanidad, perpetrados en nuestro país, hace ya setenta y tres años, pero que no
prescriben, según el Tribunal Penal Internacional. Como es bien sabido, mediante
un Golpe de Estado a la II Republica Española, el fascismo internacional,
basicamente europeo, aleman, italiano, portugues y marroquí, el pueblo español
fué aplastado en una cruenta guerra civil. Perdida la guerra por el Frente
Popular, el fascismo español se resolvió en desarrollar una especie de Solución
Final: la aniquilización física, el Genocidio de mas de 192.648 prisioneros y
prisioneras republicanas, desarmados e indefensos.
El ascenso del
fascismo en Italia, debe ser, en mi opinión, cortado de raíz por el Tribunal de
Derechos Humanos de Estrasburgo, el Parlamento Europeo, y ante todo, la ONU.
Será imprescindible, no obstante, que se produzca un rearme ético, una
politización de las sociedades europeas. Negar por inhumana y racista, la
sinrazón fascista juzgada en Nüremberg, y que militantes y ciudadanía defiendan
respetuosa y decididamente, en sus trabajos, en su vecindad, en la universidad y
el sistema educativo entero, los principios y valores humanistas, que se
desprenden de la Declaración Universal, o los programas políticos máximos de los
partidos y sindicatos, plataformas, asociaciones o lobbys que componen la
pluralidad de izquierdas.
Si desde los años
noventas el neoliberalismo ha financiado la alienación, el lavado de cerebro de
la ciudadanía, hasta conseguir la despolitización, y que los dominados piensen,
actuen y voten como los dominadores, parece llegado el momento de que los
artistas e intelectuales poder de convocatoria, se comprometan en defensa de los
valores y principios, verdaderamente socialistas, democráticos.
Y el que no este
organizado, que se organice ! Se acabó la siesta
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Elisa Serna es
cantautora, ex-presa y represaliada política