Por supuesto que sí: «¡Viva la República!»

ROBERTO SÁNCHEZ RAMOS / CELSO MIRANDA DÍAZ
La Nueva España. OVIEDO

A la vista del eco que ha tenido la postura del grupo municipal de Izquierda Unida en relación al nombramiento como hija predilecta de Oviedo de Letizia Ortiz Rocasolano entre distintos «creadores de opinión» de «intachable trayectoria democrática», defensores todos ellos de las esencias del antiguo régimen franquista y también, cómo no, del actual régimen, a la vista también de que nadie parece haber entendido la postura de los dos concejales abajo firmantes, pero a su vez nadie se ha puesto en contacto con ninguno de nosotros para que podamos explicarla, hemos decidido precisar lo siguiente:

1. Que, en el Pleno del Ayuntamiento de Oviedo del pasado 3 de diciembre, durante casi siete horas y media de sesión, se debatieron diversos asuntos cruciales todos ellos para los intereses del conjunto de las y los ovetenses, como son:

El aumento indiscriminado de impuestos y tasas para el año 2004, duplicando el IPC previsto para el año que viene, por parte de un equipo de gobierno de un partido, el PP, que hace bandera electoral de la disminución impositiva.

La venta de patrimonio público por valor de 20,4 millones de euros (casi 3.400 millones de las antiguas pesetas) para financiar, de forma más que dudosa con la ley en la mano, operaciones cuasi privadas no demandadas por la ciudadanía, como la construcción de un Palacio de Congresos que será propiedad de una empresa durante 50 años y un denominado palacio municipal que, hasta ahora, pese a ir a costar 5.000 millones de pesetas sólo está en la cabeza del señor alcalde.

La privatización de la red de polideportivos y piscinas municipales durante 15 años y de una todavía inexistente red de guarderías «municipales» durante 25 años, además de otra infraestructura, el Palacio de los Niños, que costó casi dos mil millones de pesetas a los sufridos contribuyentes carbayones.

La subvención durante 40 años (todo un régimen) a una empresa privada para que se haga cargo de dos infraestructuras ruinosas, capricho personal (muy personal) del Alcalde, como el campo hípico y el campo de golf, a las que la ciudadanía ovetense ha dado clamorosamente la espalda.

A los creadores de opinión, a lo que se ve, no les merece ninguna el hecho de que se saquee una vez más el patrimonio público, el patrimonio de todos los ovetenses.

2. Que, tras el saqueo antes descrito, que ocupó a la Corporación ovetense (a todos, menos al Alcalde, una vez más, ausente) durante más de siete horas, el equipo de gobierno convoca un Pleno extraordinario con un único asunto en el orden del día, el nombramiento de Letizia Ortiz Rocasolano como hija predilecta de Oviedo. El propio alcalde, don Gabino de Lorenzo, hace un feo al no comparecer a tan solemne acto, por él convocado.

La propuesta, consensuada por PP y PSOE, no fue defendida por nadie en el Pleno. Nadie puso un solo argumento ni profirió palabra alguna que sirviese de apoyo a la misma. Sólo los concejales de IU planteamos nuestra oposición, en coherencia con nuestros ideales, en un acto de profundización en la democracia radical. Los demás se callaron, sólo ellos sabrán si por falta de argumentos o por falta de convicción.

3. Que nuestra posición (la de los dos concejales de IU) sobre el nombramiento es un ejemplo de profundización en la democracia real, en la democracia radical. No sólo por lo que tiene de libertad de expresión, de defender aquello en lo que se cree, sino porque, además, responde al posicionamiento unánime de toda la asamblea de IU de Oviedo, celebrada recientemente. Las y los militantes de IU en Oviedo y sus dos concejales también respetan obviamente la decisión de dos personas adultas para contraer matrimonio de la forma que estimen más oportuna, pero denuncian (denunciamos) a su vez el exagerado tratamiento informativo de dicho enlace, propaganda monárquica que sirve de cortina de humo ante los problemas reales del conjunto de los ciudadanos. En Oviedo, en lo concreto, han intentado que este asunto oculte todo lo que denunciamos en este artículo.

No quisimos terminar en el Pleno, ni aquí en este artículo, sin reafirmarnos en la defensa de los valores republicanos, indudablemente más democráticos que una institución, la Monarquía, fundada en presupuestos radicalmente incompatibles con los principios de igualdad y de participación de los ciudadanos en los asuntos públicos. Por lo tanto, insistimos ¡que viva la República! Es nuestra opinión, la de las y los militantes de IU en Oviedo y, también, la de muchos ciudadanos anónimos de este país, aunque a algunos, y mucho, les cueste respetarla.

Roberto Sánchez Ramos y Celso Miranda Díaz, concejales de IU en el Ayuntamiento de Oviedo.

 

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