Patxi López, el rey Juan Carlos y
Carolina de Mónaco. Vaya foto.
Una foto muy llamativa, sobre todo porque se
trataba de recordar cómo Alfonso XIII puso en su
día la primera piedra. Un Alfonso XIII sobre el
que el Congreso de los Diputados, en 1931, con
Julián Besteiro de presidente, acordó que ni él
ni sus descendientes volvieran más por aquí.
Luego hubo una dictadura gracias a la cual pudo
venir él aquí con todo el glamour.
¿Le sorprendió alguna presencia en la
recepción del miércoles pasado?
Como digo, para la gente hay mucho glamour
alrededor de la monarquía. Ya ocurría en tiempos
de Franco. A mí no me ha extrañado porque a la
gente le gustan estas cosas. A fin de cuentas,
es el jefe de Estado y hay cargos públicos que
tienen obligación de ir a ese tipo de actos. La
única envidia que tengo es no haber estado al
lado de Carolina, que fue la novia de
nuestra generación.
Parece que el rey y el lehendakari se
llevan bien.
En marzo se inauguró la biblioteca de Deusto y,
con Ibarretxe delante, le dijo a López: "A ver
cuándo quitas a éste". Luego fue adonde
Basagoiti y le dijo: "Ayúdale a éste (López) a
ver si podéis gobernar vosotros". Una persona
como el rey, que lleva desde la muerte de Franco
diciéndole a estos dos eso, tiene que estar muy
a gusto, mucho más que con Ibarretxe o cualquier
otro dirigente nacionalista. La foto me recordó
la falta de educación y la intromisión
absolutamente inaceptable por parte del rey en
marzo hablándole a López, que, de una forma,
tuteló el pacto PSE-PP.
23-F. El rey salvó la democracia en una
noche.
El que salva la noche es Fernández Campo. Lo que
demuestra que este país es un país de pandereta
es que todo el mundo se alegra de que el general
se haya ido al sepulcro con todos los secretos.
En un país democrático sería intolerable. Una
persona con protagonismo tenía que haberlo
contado: eso pertenece al acervo político de una
generación. Sin embargo, aquí todo el mundo
celebra que no se haya contado, porque todo el
mundo sabe que, de haber largado de verdad, el
rey hubiera estado implicado de hoz y coz.
¿Qué hizo el general Sabino Fernández
Campo?
En el juicio militar posterior, sirvió de escudo
del rey. En la película que ha ganado el Ondas (23-F:
El día más difícil del Rey), el rey aparece
como salvador y Fernández Campo como un
subordinado. Gente que habló con el general
antes de morir cuenta que se mostraba muy
molesto con eso. La culpa la tuvo él, porque
tenía que haber contado la verdad de lo
ocurrido. El rey, con su frivolidad, manera de
proceder y las críticas a los partidos
políticos, fue un propiciador. Lo que irrita es
que se le ensalce como si fuera el gran salvador
de la democracia. Eso es un camelo. Por eso
tiene que estar la monarquía protegida por la
censura. Si hubiera libertad, la gente podría
contar. El 23-F todavía no se ha contado. Yo lo
único que pido es que no se siga mintiendo.
¿El golpe también no fue de "país de
pandereta"?
Afortunadamente fue una chapuza. El PSOE tuvo
mucha responsabilidad. En las memorias de Jordi
Pujol se cuenta que Enrique Múgica visitó al rey
y le propuso un gobierno presidido por un
militar. El PSOE estaba moviéndole la silla al
presidente del gobierno, así que, en primer
lugar, que el PSOE no nos dé lecciones de
democracia. Y en segundo lugar, sí, hubo dos
golpes: el de los políticos inquietos como
Múgica, el PSOE y el general Armada y luego el
otro, la chapuza de Tejero, Miláns del Bosch y
los servicios secretos. Fue tal esperpento la
entrada de Tejero en el Congreso con su
tricornio que dio la vuelta al mundo, agredió a
Gutiérrez Mellado y todo eso se volvió contra
ellos.
Pese a esto, la monarquía goza del apoyo
popular.
Hay gente que se escuda diciendo que no es
monárquica sino juancarlista debido al papel que
tuvo tras la muerte de Franco, pero son los
mismos que dicen que después de Juan Carlos,
Felipe de Borbón, Letizia y todo lo que venga
detrás. Es decir, no creo en el juancarlismo. Lo
que creo es que hay mucho idiota por ahí al que
le gusta hacer reverencias. Lo que me indignó
del miércoles fue la genuflexión de la
presidenta del Parlamento Vasco. Es inadmisible
que una persona que ha sido elegida
democráticamente (en referencia a la presidenta)
haga una reverencia a alguien que no ha sido
elegido democráticamente. Arantza Quiroga, que a
mí políticamente no me gusta absolutamente nada,
no representa al PP, representa al Parlamento
Vasco. Pero yo no me siento representado en
absoluto en esa genuflexión vasallesca e
inadmisible.
Pues esta Navidad, el mensaje real es
posible que se vea por "ETB".
Ese mensaje se podía ver en cualquier cadena o
radio. Puedo entender que haya gente interesada,
pero no es el caso, hasta en el pueblo más
pequeño se podía ver. Ahora lo ponen todos en
cadena. Critico dos cosas: la obligatoriedad de
tener que chuparse el mensaje del rey
el día 24 y que jamás haya saludado en euskera,
catalán o en gallego. Podía decir: "Zorionak eta
urte berri on". Ni siquiera ese gestito, que yo
creo que va a hacer este año, con lo que
comprobaremos que no lo hacía antes porque
estaban muy cabreados porque no se retransmitía
por ETB. Yo lo hubiera seguido sin
transmitir porque no aporta nada nuevo.
¿Qué le gustaría escuchar en este primer
mensaje de "ETB"?
Me gustaría escuchar los mensajes de Navidad de
Alberto II de Bélgica. Los del rey son un
compendio de trivialidades y lugares comunes
pero no se moja nada. Los de Alberto II,
en cambio, les dice a los franceses que aprendan
flamenco o que aprendan la historia del otro. No
me imagino a Juan Carlos a los españoles
diciendo que aprendan euskera, catalán o
gallego. Escuchar al rey es escuchar una
ponencia de banalidades que no valen para nada.
El periodista Enric González consideró
el martes pasado "divertido" ver al rey en
Tengo una pregunta para usted. ¿Qué le
preguntaría Iñaki Anasagasti?
¿Cómo es posible que usted, habiendo sido
responsable del 23-F, acepte que todo el mundo
diga que usted salvó la democracia? ¿Cómo es
posible vivir en esa mentira?
Mentiras… ¿Cuál es la verdad?
El rey, con sus ligerezas, comportamiento
crítico hacia los partidos políticos, llegó a
crear un estado de opinión según el cual él
estaría detrás de cualquier operación que
sirviera para quitar a Adolfo Suárez. Jugó con
fuego y estuvimos a punto de quemarnos todos.
Se han puesto de moda los juicios contra
caricaturistas de Deia, los de El
Jueves o Nicola Lococo. ¿Qué le parecen?
Creo que no va a haber juicios porque (la Casa
Real) se ha dado cuenta de que ha metido la
pata: un juicio de esos siempre se vuelve contra
ellos. Van a tener que aguantar mucho. Se han
dado cuenta de que tienen que controlar mucho
más la opinión pública, pero no meterse en
juicios porque les perjudica muchísimo. Sí creo
que la monarquía, como decía Juan Luis Cebrián
de forma un poco chulesca, "no resiste un
editorial de El País", no resiste una
crítica política y democrática. No la resiste.
¿Ve posibilidades de III República?
Debería haberla, porque es fácil. Aquí no se
trata de un planteamiento cruento: la abolición
de la monarquía del 31 fue tras unas elecciones
municipales. Letizia Ortiz va a ayudar mucho a
la destrucción de la monarquía. Parece que le
han hecho una transfusión de sangre y ha pasado
de ser una plebeya, como lo somos todos, a tener
sangre azul y creerse sandios. Creo que
es más monárquica que el propio Felipe de Borbón
y eso crea mucho anticuerpo.
A todo esto, ¿para qué sirve un rey en
el siglo XXI?
Para reinaugurar aquariums.
¿Y Juan Carlos?
Para regatear en Mallorca en verano en el
Bribón, que vaya nombrecitos tienen los
barcos, Fortuna y Bribón.