Los
juramentos de Juan Carlos, rey
Averroes
Prnoticias
11 de Diciembre de 2009
Ahora que tanto se está hablando de la Transición y de
la Constitución pienso que no está de más recordar (por
aquello de la Memoria Histórica) algo que sucedió y que
está en las Hemerotecas. Lo vengo diciendo y lo
mantengo: la Transición tuvo dos caras y las dos están
ahí, gusten o no gusten. Intentar silenciar o cambiar
los hechos acaecidos es una tontería, porque antes o
después se imponen y reaparecen. Otra cosa es la
interpretación que se haga de lo sucedido, pues ahí sí
caben opiniones diversas. Hoy quiero recordar algo que
sucedió y que nadie puede borrar. Me refiero a los
Juramentos que el Rey Juan Carlos tuvo que hacer para
asumir la Corona y llegar a la Jefatura del Estado.
Fueron dos y los dos muy importantes. El primero fue el
22 de julio de 1969, cuando Franco decidió nombrarle su
sucesor a título de Rey. En aquella ocasión y ante las
Cortes Españolas (ojo, todavía las Cortes franquistas)
el Generalísimo y Caudillo de España pronunció un
importantes discurso razonando el por qué designaba al
Príncipe Juan Carlos su sucesor. Aquel día Franco dijo,
entre otras cosas: " Ha de quedar claro y bien
entendido, ante los españoles de hoy y ante las
generaciones futuras, que esta Monarquía es la que con
el asenso clamoroso de la Nación fue instaurada con la
Ley de Sucesión de 7 de julio de 194, perfeccionada por
la Ley Orgánica del Estado de 10 de enero de 1967;
Monarquía del Movimiento Nacional, continuadora perenne
de sus principios e instituciones y de la gloriosa
tradición española. Por ello, para cumplir las
previsiones sucesorias, se instaurará, en su día, la
Corona en la persona que hoy proponemos como sucesor,
mediante la aprobación de la Ley a que va a dar lectura
el señor Presidente de las Cortes...". Fue el discurso
del "atado y bien atado" que tantas expectativas
despertó entonces. Quedó claro que la Monarquía de
Franco no era la Monarquía que Don Juan, el heredero
legítimo de Alfonso XIII, patrocinaba desde Estoril.
Frente a la Monarquía liberal, parlamentaria y
constitucional de Don Juan Franco se inclinó por una
Monarquía tradicional, católica y representativa.
Terminados los
discursos y la lectura de la Ley llegó la hora del
juramento de aceptación del Príncipe Juan Carlos y las
cosas fueron así:
Presidente de
las Cortes: " EN NOMBRE DE DIOS Y SOBRE LOS SANTOS
EVANGELIOS, ¿JURÁIS LEALTAD A SU EXCELENCIA EL JEFE DEL
ESTADO, FIDELIDAD A LOS PRINCIPIOS DEL MOVIMIENTO
NACIONAL Y DEMÁS LEYES FUNDAMENTALES DEL REINO?
Príncipe Don
Juan Carlos: " SI, JURO LEALTAD A SU EXCELENCIA EL JEFE
DEL ESTADO Y FIDELIDAD A LOS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
DEL MOVIMIENTO Y DEMÁS LEYES FUNDAMENTALES DEL REINO".
Presidente de
las Cortes: " SI ASÍ LO HICIEREIS, QUE DIOS OS LO
PREMIE,Y SI NO, OS LO DEMANDE".
Después tomó
la palabra el Príncipe y leyó un discurso para la
Historia, que entre otras cosas decía:
"Mi general, señores Ministros, señores procuradores:
plenamente consciente de la responsabilidad que asumo,
acabo de jurar, como sucesor a título de Rey, lealtad a
Su Excelencia el Jefe del Estado y fidelidad a los
Principios del Movimiento Nacional y demás Leyes
Fundamentales del Reino.
QUIERO
EXPRESAR, EN PRIMER LUGAR, QUE RECIBO DE SU
EXCELENCIA EL JEFE DEL ESTADO Y GENERALISIMO FRANCO,LA
LEGITIMIDAD POLÍTICA SURGIDA EL 18 DE JULIO DE 1936, EN
MEDIO DE TANTOS SACRIFICIOS, DE TANTOS SUFRIMIENTOS,
TRISTES PERO NECESARIOS, PARA QUE NUESTRA PATRIA
ENCAUZASE DE NUEVO SU DESTINO...
Mi general: desde que comencé el aprendizaje de servicio
a la Patria me he comprometido a hacer del cumplimiento
del deber una exigencia imperativa de conciencia. A
pesar de los grandes sacrificios que esta tarea pueda
proporcionarme, estoy seguro que MI PULSO NO TEMBLARA
para hacer cuanto fuere preciso en defensa de los
Principios y Leyes que acabo de jurar". Con lo cual
quedaba claro que el Príncipe Don Juan Carlos se
inclinaba y aceptaba la única Monarquía posible: ¡ la de
Franco!. ¡Qué barbaridad! Leído todo esto 40 años más
tarde. Pero, ahí están los hechos. Eso fue lo que JURO
el Príncipe Juan Carlos y eso fue lo que provocó el
mayor aplauso que se recuerda en el Palacio de la
Carrera de San Jerónimo. Porque aquellos procuradores
(que no diputados) se salieron convencidos de que el
futuro Rey sería el Rey de Franco, aunque Franco se
muriese. Claro que aquella tarde, en la Tribuna de
Prensa, estaba Lucio Anneo Séneca para decir una sola
frase: " ESTA CLARO, EL PODER A CUALQUIER PRECIO JAMÁS
ES CARO".
Esto sucedió en 1969. Seis años más tarde, ya muerto
Franco, el Príncipe volvió a jurar para poder ser Rey y
tampoco dudó. Cuando el Presidente de las Cortes
(Alejandro Rodríguez de Valcárcel) y ante el Pleno de
las Cortes le puso los evangelios delante y le dijo: "
Señor, juráis por Dios y sobre los Santos Evangelios
cumplir las leyes Fundamentales del Reino y guardar
lealtad a los Principios que informan el Movimiento
Nacional?... Don Juan Carlos respondió: " JURO POR DIOS
Y SOBRE LOS SANTOS EVANGELIOS CUMPLIR Y HACER CUMPLIR
LAS LEYES FUNDAMENTALES DEL REINO Y GUARDAR LEALTAD A
LOS PRINCIPIOS QUE INFORMAN EL MOVIMIENTO NACIONAL". A
lo que el Presidente respondió con la fórmula
convencional: " Si así lo hicierais que Dios os lo
premie y si no que os lo demande". Y añadió: " En
nombre de las Cortes Españolas y del Consejo del Reino
manifestamos a la Nación española que queda proclamado
Rey de España Don Juan Carlos de Borbón y Borbón, que
reinará con el nombre de Juan Carlos I. Señores
Procuradores, Señores consejeros, DESDE LA EMOCIÓN EN EL
RECUERDO A FRANCO... ¡ Viva el Rey¡ ¡¡¡ Viva España¡¡¡".
Sin comentarios. La Historia es la Historia y los hechos
no admiten silencios ni manipulaciones.
AVERROES