¿Y dónde está el
desaparecido?
No hay dos sin tres........, a
por la TERCERA
Isabel G. Marhuenda
Chavela a través del espejo
10 de Diciembre de 2009
Aún recuerdo las imágenes del
entierro del tirano de Marruecos,
padre del dictador y opresor sátrapa
actual, un inolvidable y celebrado
26 de julio de 1999. Las lágrimas
del Jefe de Estado de España, del
Borbón, siguen sin tener nombre.
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A la ciudadanía española
hace tiempo que la venda de
los ojos se nos ha ido
desprendiendo poco a poco,
cada vez más, a pesar de la
propaganda positiva y
tergiversadora que hemos
recibido de este señor
durante 30 años, orquestada
desde luego por “el poder
establecido, el fáctico y el
otro” a través de los medios
de incomunicación y
desinformación, esos de los
que, Macaulay, en 1823
escribiría que “la tribuna
ocupada por la prensa se ha
convertido en el cuarto
poder del reino”, evocando
la capacidad de penetración
que los contenidos
informativos tienen en los
estados de opinión pública y
referido concretamente a la
vida política, subrayando
simbólicamente que los
medios de comunicación
pueden ser utilizados, y de
hecho lo son, como un
instrumento de
convencimiento de la
ciudadanía con finalidades
políticas. |

Mohamed- Juan Carlos. Los
dos monarcas en pleno saludo
fraternal
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Evidentemente el “cuarto poder” se
agregaría así a los tres poderes
clásicos que distinguiera Montesquieu:
el legislativo, el ejecutivo y el
judicial.
La leyenda de Juan Carlos I se diluye
porque la puesta en escena no nos ha
impedido ver la verdadera “calidad”
humana y profesional de este personaje.
Me niego rotundamente a que nos sigan
pintando a este señor y sus futuros
sucesores como bondadosos seres humanos,
siempre dispuestos a salvar a España
como en la charada del 23-F o como en la
falta de respeto y salida de tono y
lugar del “por qué no te callas”.
¿Salvarla de qué?. ¿Por qué Juan Carlos
no la salva ahora de las amenazas de su
buen sobrino-hijo Mohamed VI de echarnos
encima los demonios de la inmigración,
el tráfico de drogas y el mal llamado
“terrorismo islámico”?. ¿Por qué no
hemos visto su graciosa e insigne figura
en ningún medio de comunicación durante
todos estos días de lucha que mantiene
Aminatou Haidar mediante una huelga de
hambre que parece ser no le conmueve?.
Pues se lo voy a decir yo: porque todo
lo que sea buscarse una enemistad que le
impida seguir con sus negocios, no le
interesa, aunque en ello esté en juego
el futuro, el honor y la honra de
España. Aquí es donde debería estar
demostrando ese amor por la patria, por
los españoles y por los saharauis, pero
por favor, no como lo hizo al visitar El
Aaiún cuando los acuerdos de la venta
del Sáhara ya estaban más que firmados y
sellados con Marruecos y Mauritania,
para eso, mejor me guarden una cría de
ese “amor” en una urna con bolitas de
alcanfor para que no se estropee
demasiado, a ver si con estas cosas de
la ciencia moderna encuentro a alguna
persona ducha en la materia dispuesta a
clonarlo eliminándole el gen de la
impostura, la traición y la inutilidad.
Por lo que más quieran, ya que hemos de
soportar este tipo de amistades y
relaciones familiares del monarca
español impuesto por Franco, al menos
que las utilice de vez en cuando y
también para asuntos de estado. Ya que
estas amistades peligrosas nos las
tenemos que comer con papas porque todo
aquél que tiene autoridad y capacidad
para evidenciarlas eluden esa
responsabilidad, al menos que nos sean
útiles a los españoles y a los
saharauis, a los que él consideró
también españoles en su momento. Puestos
ya, te vamos a seguir permitiendo
entretenerte a ti, con tu corbata negra,
y a Lady Grecian de luto, en una
performance de llantos en los sepelios
de gente que se hace rica a costa de las
lágrimas y la sangre de los pueblos,
pero a cambio te exigimos que des la
cara, que te muestres, que digas y que
hagas. Sal de tu escondite dorado de
cacerías, regatas y esquíes y compórtate
como “tu Dios te manda”……., eso mientras
conseguimos hacer creer al pueblo que
somos el quinto poder y que con nuestra
voz y nuestra fuerza podemos poner y
quitar a los gobernantes que realmente
defiendan nuestros derechos con el uso
de la razón, la legalidad internacional,
la justicia, la libertad, la fraternidad
y la igualdad.
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Isabel G. Marhuenda
| Plataforma de Apoyo a Aminetu Haidar