Miguel Ángel Marfull
Público
4 de Julio de
2009
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Durante casi 20
años de parlamentario en Madrid y como portavoz del PNV,
Iñaki Anasagasti
(Venezuela, 1947) es quizá el político que más ha alternado
con el rey en actos oficiales. "Al menos seis al año",
recuerda en su último libro, Una monarquía protegida
por la censura (Ediciones FOCA), escrito por encargo
de otra editorial que no se atrevió a publicarlo. Como el
niño del cuento de Hans Christian Andersen, Anasagasti se
atreve a decir en voz alta que el emperador está desnudo.
El cuento
parece escrito por usted pensando en el rey.
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Anasagasti, en la biblioteca del Senado. DANI POZO
MIGUEL |
Es uno de los tabúes de la
democracia que nadie quiere abordar. No se puede hablar de algo tan
importante como el jefe del Estado; hay una censura de hierro, un
tratamiento hagiográfico propio de Irán, Corea o de países
tercermundistas.
Dice que la monarquía está protegida por la censura, pero
usted es libre de criticarla y un diariode reproducir sus criticas
Quizá
la palabra censura tenía que ser sustituida por silencio. Pero
censura hubo con la revista El Jueves y con las caricaturas
de Deia a propósito del oso Mitrofán. Existe una
censura encubierta.
¿Cómo es el rey?
Tiene
una educación militar y es un hombre inculto. No valora la
representación, pero tiene gestos de normalidad. Últimamente, he
tenido una inmensa decepción con lo que ha hecho con Ibarretxe. En
la inauguración de la biblioteca de Deusto, en febrero, estando con
el lehendakari, Patxi López y Basagoiti, el rey le dijo a López: "A
ver cuándo quitas a estos, que llevan mucho tiempo gobernando". Si
el PNV lleva mucho tiempo es porque lo eligen democráticamente,
mientras que al rey lo eligió el dictador.
¿Qué pesa más en la balanza de la monarquía, los aciertos o
los errores?
El rey
es una figura familiar después de 30 años sonriendo cada día en
televisión. Me gustaría saber cómo sería si se hubiera informado
sobre su vida privada, con sus distintas amantes, que las ha tenido;
acerca de sus negocios privados, o sobre su papel de verdad en el 23
F. A veces me dicen: "¿Te gustaría que el presidente de la república
fuera Aznar?". No, claro, pero se le podría quitar. Además, por qué
no puede ocurrir aquí como en Italia, donde Berlusconi es un
impresentable pero el presidente de la República es un académico,
con una trayectoria democrática, que sabe de algo. Pero este señor,
¿de qué sabe?
¿Mejorarán las cosas con el príncipe?
Es una
persona más culta, pero no me gusta nada Letizia. Es un personaje
sobrevenido que está actuando de una manera incorrecta, porque se lo
ha creído demasiado. En lugar de mantener cierta sencillez, todo lo
contrario, mantiene una distancia superflua.
Las encuestas, sin embargo, valoran muy bien al rey.
Es
normal, porque las encuestas del CIS están amañadas. Que nos dejen a
nosotros hacer las preguntas. Además, hay un veto a criticar al rey;
quien lo hace se convierte en un maldito o en un tipo raro.
¿Habrá una tercera República española?
Sería
un signo de gran madurez. En los países europeos con monarquía, la
figura del rey es decorativa. Aquí, la Constitución le atribuye un
papel, por ejemplo, como jefe de las Fuerzas Armadas. Me irritó que
en la guerra de Irak no dijera nada. Sobre la Ley de Memoria
Histórica, tampoco. Nunca ha pedido perdón, y este señor se pasó 30
años al lado de un dictador sanguinario. Eso de que es el rey de
todos los españoles no me lo creo, es un cuento chino.
¿La guerra de Irak fue punto de inflexión de su desafecto
hacia la monarquía?
En una
ocasión, yo estaba en con Felipe Alcaraz, que llevaba una pegatina
de No a la guerra y el rey nos preguntó por ese lema; al
explicárselo, nos dijo que era militar y que a él le gustaban las
guerras. Le contesté que eso me parecía una barbaridad, y que, si le
gustan, podía ir él o su hijo. Además, los grupos de la oposición
pedimos verle, porque Aznar nos hurtaba el debate en el Parlamento,
pero sólo atendió a Zapatero. Si la Constitución asegura que el rey
hace la guerra y declara la paz y que está al frente de las Fuerzas
Armadas, pero no tiene nada que opinar sobre Irak y dice que le
gustan las guerras porque es un militar, me parece que es tan
culpable como Aznar.
¿Resistiría la monarquía española las criticas que aguanta
la británica?
No.
Aquí no entendemos cómo los italianos pueden votar a Berlusconi. No
quiero comparar al rey con Berlusconi, pero es lo más parecido que
hay. El rey es uno de los más ricos a pesar de todo lo que se diga.
Es el único que se ha subido su atribución con la crisis porque el
resto, las Cortes y la gran Administración tiene la nómina
congelada, pero él se ha subido el sueldo. Eso, en cualquier país,
sería un escándalo. Aquí no. No hay debate; está protegido por el
silencio y por eso la gente piensa que esto no tiene nada que ver
con Berlusconi, pero tiene mucho que ver.
¿Quién fiscaliza las cuentas del rey?
Nadie.
Es inadmisible que un jefe del Estado no responda ante nadie. Por lo
menos, Franco respondía ante dios, este no. Que las cuentas de la
casa real sean las mas opacas del mundo es increíble. Y luego, el
protagonismo de la familia real, que no existe como tal en la
Constitución, pero la gente se arrodilla ante ellos. Hay españoles
que son simplemente imbéciles; yo no tengo cultura de vasallaje y no
admito humillarme ante un señor que no ha sido elegido
democráticamente.