Por pura coincidencia, se supone, a Sofía de Grecia le
sacaron una foto ayer, víspera del Día de Internet, hablando por teléfono
móvil al tiempo que montaba en burro. Curiosa la imagen: uno de los medios
de transporte más tradicionales, aunque ahora su uso haya quedado reservado
para turistas, se combina en la fotografía con el uso de un aparato de
tecnología punta. Todo muy simbólico. Lástima que no hubiera por allí cerca
un motorista de la Guardia Civil de Tráfico para recordarle a Sofía aquello
de: "si conduces, no hables por teléfono móvil".
Ahora, lo mejor de la foto es la cara de indiferencia
del borrico. Se ve que al animalito la real turista le trae sin cuidado. ¡Un
burro republicano! Seguro que debe ser descendiente de alguna de las
acémilas que acompañaron a los guerrilleros griegos de izquierdas que, luego
de la Segunda Guerra Mundial, lucharon contra la monarquía derechista que
impusieron los familiares de Sofía gracias a las armas británicas.
Así que toda mi simpatía y solidaridad con ese borrico
obrero, obligado a cargar con el peso de la real persona. Bien pensado, es
lo que hacemos los españoles todos los días.
