Mediaciones entre Lukoil y Repsol
Juan Carlos de
Borbón nos debe una explicación convincente a todos los españoles
Fernando de Silva
SinlaVenia.com 30 de Noviembre de 2008
En los últimos días se ha rumoreado de que Don Juan Carlos llamó el pasado 20 de
noviembre al presidente del Gobierno en varias ocasiones -se habla de seis
veces en un día- para convencerle de que apoyase la compra de un 30% de las
acciones de Repsol por parte de Lukoil, empresa rusa de poco fiar, sea publica o
privada. Parece ser que la Zarzuela ha matizado que el monarca solo había
mediado en la maniobra en calidad de "especialísimo embajador", aprovechando sus
contactos y poniéndolos a disposición de España.
Desconozco a que contactos se refiere, pero tengo muy claro que no es misión del
Rey de España mediar entre su propio país y Rusia; y resulta altamente
sospechoso el cambio de postura de Zapatero, que no es la misma a raíz del
conocimiento público de las supuestas llamadas. Algo se nos trata de ocultar a
los españoles, que posiblemente nunca sabremos, pero parece evidente que nuestro
presidente del gobierno no veía inicialmente con malos ojos la compra de las
acciones de Repsol por parte de Lukoil, y ahora -a través del ministro de
Industria Sr. Sebastian- se transmite el mensaje de que se hará "todo lo posible
para que Repsol siga siendo española".
Algo está pasando en la "moderna" monarquía española; hace un mes conocíamos a
través de un libro escrito por Pilar Urbano que el pensamiento ideológico
de la reina Sofia era de tendencia conservadora, en consonancia con la rancia
derecha que representa el Partido Popular. Ahora sabemos que Don Juan Carlos
tiene "interés" en que los intereses rusos no se vean perjudicados. No entiendo
nada y nadie nos da una explicación; y en el Congreso tan solo la pide Joan
Herrera, portavoz de ICV, aunque con escasas dudas de que pueda formularse su
pregunta, dado que -como denuncia el propio Herrera- "las preguntas que tienen
que ver directamente con la Casa Real no suelen ser aceptadas por la Mesa".
Todos los ciudadanos nos merecemos saber la verdad; con nuestros impuestos se
financia el bienestar de Don Juan Carlos y familia, nuestros patrimonios
privados son susceptibles de ser inspeccionados en cualquier momento, incluso
los políticos tienen obligación legal -aunque no la respeten- de declarar su
situación patrimonial privada, y la Familia Real no tiene que dar explicaciones
a nadie de nada; y si alguien le pide que rinda cuentas de sus actos se ofenden
y se benefician del escudo protector de los partidos mayoritarios.Don Juan
Carlos, nos debe una explicación a todos, creíble y convincente. La ocultación
solo da pie a que especulemos con la verdad y podamos tener malos pensamientos.
¿Hasta cuando una
situación tan kafkiana?