A partir del 1 de septiembre se hará efectiva la dimisión irrevocable que
hoy ha presentado Rosa Regás como Directora de la Biblioteca Nacional.
Al parecer el actual Ministro de Cultura ha aceptado esta dimisión después
de haber mantenido una reunión con ella y recriminarle la nefasta labor que,
según su opinión, ha realizado Rosa Regás durante estos tres años al
frente de la Biblioteca Nacional. César Antonio Molina aseguró que Regás
"no ha hecho nada" en estos tres años de gestión.
Esta noticia que nos ha
llegado en la tarde de hoy es cuanto menos sorprendente. Todos hemos leído y
oído sobre esta mujer, y más si cabe durante estos últimos meses. Rosa
Regás, mujer comprometida con los valores de la izquierda y activista de los
movimientos sociales, ha sabido siempre hacerse escuchar. Se manifestó
públicamente contra la invasión a Iraq, denunció los abusos y atropellos de
los gobiernos de Aznar y todavía hoy clama contra la pobreza, por los
derechos de las mujeres y por la llegada de la tercera república española.
Hoy es una mujer que dice lo que piensa y piensa lo que dice y que en ningún
momento ha escondido la cabeza ante las críticas que le han llovido desde la
derecha más conservadora, retrógrada e intransigente de este país. Así es
Rosa Regás. Esta escritora que en numerosas ocasiones ha elogiado los logros
y bondades del gobierno Zapatero se ve hoy decepcionada por uno de los
ministros de este gobierno que le retira la confianza. De esta forma,
Regás no finalizará la legislatura al frente de la Biblioteca Nacional y
este organismo pierde una figura brillante que podía representar como ninguna
otra esa cultura tan necesaria hoy en España, una cultura crítica, militante
e inconformista.
Este es el desenlace de un
capítulo que comenzó cuando Zapatero y Carmen Calvo, anterior Ministra de
Cultura, pidieron a Regás que dirigiera la Biblioteca Nacional. Ella aceptó,
aún teniendo claro que no deseaba iniciar una carrera administrativa, sino
que deseaba seguir dedicándose a sus novelas, cuentos y artículos. Sin
embargo, la derecha más recalcitrante nunca vio con buenos ojos que una mujer
de la talla de Rosa Regás, con su peculiar estilo crítico, polémico y
reivindicativo, lograra dirigir una institución como la Biblioteca Nacional.
En esta situación la derecha mediática, encabezada por el ABC y la COPE,
inició una brutal campaña de desprestigio y manipulación contra Regás que
posiblemente ha pesado, y mucho, en la toma de esta drástica decisión.
En cualquier caso, Rosa Regás hace hoy las maletas. Dentro de pocos días ya no será la Directora de la Biblioteca Nacional dando un ejemplo de firmeza y determinación ante la incompetencia de un Zapatero que no ha movido un sólo dedo para evitar este desagradable episodio. Quizás la marcha de Rosa Regás forme parte de los relevos obligados que dicta el presidente para seguir su estrategia electoralista de cara a la galería.