Alameda,
5. 2º Izda. Madrid 28014 Teléfono:
91 420 13 88 Fax: 91 420 20 04
|
|
Manifestación Republicana 22 de abril, 13.30h Cibeles-Sol
2006,
un año de avance en la lucha por la III República
En
2006 se cumplen 75 años de la proclamación de la II República por un
pueblo que irrumpió en la historia reclamando y ejerciendo su soberanía.
El movimiento republicano, tiene hoy la doble responsabilidad de ser
portavoz de la memoria histórica y cauce de las amplias aspiraciones democráticas
y de cambio social de sectores populares cada vez más amplios, muy
especialmente de los jóvenes, que no están realmente representados por
unas instituciones que muestran en su código genético, empezando por el
Rey-Jefe del Estado, la herencia de la Dictadura. Los republicanos
de toda condición, herederos del legado social, cultural y emancipador,
brutalmente truncado por el golpe fascista de 1936, llamamos a la ciudadanía
a avanzar en la legítima aspiración de la III República.
Rechazamos una Constitución que impone una monarquía heredera directa de
la dictadura franquista. No podemos aceptar que se nos hurte la posibilidad
de elegir la forma de estado; tampoco aceptamos que se niegue a los pueblos
la libertad para decidir su futuro, incluida su vinculación con el Estado
español.
La monarquía es la negación de la igualdad ante la ley al considerarla
inviolable e irresponsable” y con privilegios y derechos por razones de
nacimiento. Toda una burla a la democracia, al pueblo y a su parlamento.
La bandera republicana, como símbolo de rebeldía y resistencia expresa el
rechazo a un orden social en el que la barbarie se extiende, los espacios de
libertad se restringen, así como los derechos laborales y sociales; ese es
el precario futuro que se ofrece a al conjunto de los trabajadores,
especialmente a jóvenes, mujeres e inmigrantes. La mayor deslegitimación
del sistema proviene de la percepción del deterioro de las condiciones de
vida y de trabajo, consecuencia implacable del neoliberalismo. Los
beneficios insultantes de la banca, grandes empresas y capital especulativo
contrastan con el descenso de los salarios, la precariedad, temporalidad y
la escandalosa carestía de la vida, los intolerables precios de la vivienda
(ha subido en los últimos años 14 veces más de lo que lo han hecho los
salarios), la nueva contrarreforma laboral que se anuncia, etc. Para el
republicanismo, los valores de justicia, libertad, igualdad y solidaridad
son incompatibles con la política económica capitalista que el Gobierno
lleva a efecto. El capitalismo es la negación de la democracia.
Defendemos la laicidad del Estado, de forma que las creencias religiosas
queden en el seno de la conciencia personal de las gentes. Igualmente
afirmamos que la educación pública debe ser laica, sin asignaturas de
religión, ni privilegios para ninguna confesión religiosa. No se puede
seguir argumentando que los Acuerdos con la Santa Sede, de 1976 y 1979, son
un muro insalvable para avanzar hacia una sociedad y una escuela laica.
Exigimos su denuncia y derogación.
La condena de la Dictadura de Franco, que recientemente ha aprobado el
Consejo Europeo y que aún no ha realizado el rey Juan Carlos, sólo tendrá
credibilidad si se declara la nulidad plena de todos los juicios militares
sumarísimos por los que fueron asesinados, torturados y encarcelados
cientos de miles de personas. La restitución de su memoria exige romper el
pacto de silencio que desde la Transición opera como una gigantesca “Ley
de Punto Final.
Exigimos la recuperación de la memoria histórica de aquellas personas que
sufrieron cárcel, represión, muerte o exilio por defender la democracia y
la libertad. Está pendiente desde hace 30 años, sin que el Gobierno haya
cumplido aún su compromiso de 2004 de enviar al Congreso la Ley de
Restitución de la Memoria.
La llamada Transición mantuvo intacto el control de la oligarquía
franquista sobre el ejército, la policía y la guardia civil, en detrimento
de sectores más comprometidos con la democracia. Buena muestra de esto fue
que la Ley de Amnistía de 1977, verdadera “ley de punto final” sobre
los crímenes de la Dictadura no incluyó la reincorporación al ejército
de los miembros de la Unión Militar Democrática (UMD). La clave de bóveda
de la persistencia de toda la estructura de dominación económica, social y
militar heredera del franquismo, es la monarquía.
Mientras la Constitución de 1931 establecía la renuncia a la guerra para
intervenir en conflictos internacionales, se nos mantiene en la OTAN y, 20 años
después del Referéndum, estamos en la cúspide de su estructura militar,
ocupando países como Afganistán y con nuestro suelo plagado de bases
militares de EE.UU. Se mancilla así la independencia y la soberanía
nacional, se facilitan las agresiones imperialistas a otros pueblos y el
atropello de los derechos humanos, incluyendo el expolio realizado por las
multinacionales españolas, especialmente en América Latina.
Llamamos a la ciudadanía a extender la movilización por la III República,
vinculándola con las luchas concretas del movimiento obrero, estudiantil,
vecinal, y, en general de los movimientos sociales, con la fuerza de la
memoria de uno de los más destacados ejemplos de rebeldía, de resistencia
y de internacionalismo: el de las generaciones que en la Guerra Civil y la
lucha contra la Dictadura dieron su vida y su juventud por la libertad,
contra el fascismo.
¡NO A LA CONSTITUCIÓN MONÁRQUICA!
¡POR EL DERECHO DE AUTODETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS!
¡POR LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA Y LA HISTORIA
¡POR LA III REPÚBLICA!