
El
Republicanismo y su futuro en España
Artículo
elaborado por el Comité Organizador del I Congreso El Republicanismo en España.
Política, sociedad y cultura: Claudia Cabrero Blanco, Xuan Fernández Bas, Víctor
Rodríguez Infiesta y Sergio Sánchez Collantes.
Tras
la clausura del I Congreso El Republicanismo en España. Política, sociedad y
cultura tuvo lugar en el Campus del Milán de la Universidad de Oviedo el
coloquio El Republicanismo. Actualidad y perspectivas de futuro. El Comité
Organizador lo planteó como un acto que, sirviendo de broche, rebasara lo
meramente académico y aspirase a dar participación a un perfil de público más
amplio que el que había asistido a las sesiones anteriores. Indudablemente, y
así fue, el debate prometía ser más político que académico. La inclusión
de las libertades y la monarquía en un mismo paquete, con ocasión del
sometimiento del proyecto de Constitución a consulta popular, supuso convertir
la forma de organización del Estado en algo innegociable, al no existir un
referéndum específico a propósito del modelo de Estado.
A
ello se añadió, asimismo, la construcción mediática de la etapa abierta en
1975 como el estreno de los procedimientos democráticos en España y el
silenciamiento de la experiencia de 1931-1936, en el marco del tácito pacto de
silencio que rigió todo el proceso. Andrés Borrego escribió en 1885 Causas de
la razón de ser del republicanismo en España, cuya idea central era,
evidenciando el desprestigio de la monarquía, acabar con él; la fórmula que
proponía era que el pueblo español constatara que bajo el régimen monárquico
disfrutaba de las mismas libertades que con una república: estos criterios no
dejan de estar en la base de las transformaciones políticas experimentadas en
España en las últimas tres décadas.
En
el debate, moderado por el Catedrático de Historia Contemporánea de la
Universidad de Oviedo, David Ruiz, se contó con la participación de dos
representantes del Ateneo Republicano de Asturias (el profesor Luis Arias Argüelles-Meres
y el abogado gijonés Francisco Prendes Quirós, ambos colaboradores del diario
asturiano La Nueva España) y otros dos de la Unidad Cívica por la República
(los históricos militantes del PCE, Armando López Salinas y Víctor Díaz-Cardiel).
Durante su curso se hizo evidente que el republicanismo, además de constituir
un eventual objeto del análisis histórico, oculta un problema de candente
actualidad en la más inmediata historia de España, en especial desde que la
reciente boda del heredero al trono garantiza de facto la perpetuación del régimen
monárquico.
Necesidad
de autocrítica
Los
contertulios insistieron en la vital importancia de los valores republicanos,
que conformarían un repertorio que supera el tradicional credo tripartito de
Libertad-Igualdad-Fraternidad para acoger otros, que a su vez se integrarían en
el más amplio de ciudadanía con sus derechos y deberes, como la honradez, la
transparencia, la dignidad o la decencia. En este punto, hizo especial hincapié
Francisco Prendes Quirós, quien con su particular discurso de inspiración
decimonónica, lamentó que fuesen tan escasas las memorias que aún a día de
hoy recuerdan la letra del Himno de Riego e instó a los asistentes a aprendérselo.
Tanto
Prendes Quirós como Argüelles-Meres consideraron que los actuales partidos,
protagonistas de lo que se ha dado en llamar transición pacífica hacia la
democracia - y que los presentes convinieron en denominar, para mayor precisión,
segunda Restauración - no están llamados a traer la república. En esa línea
estimaron que la única vía posible de renovación sería la lucha a través de
movimientos populares o plataformas que no estuviesen lideradas por aquéllos.
Postura
diferente en ese sentido fue la de los representantes de la Unidad Cívica por
la República, militantes a su vez del PCE, quienes se mostraron conscientes,
como dejó claro en su intervención Víctor Díaz-Cardiel, de la necesidad de
una pequeña autocrítica y de la posibilidad de convertir la república en un
punto programático susceptible de ser sometido a refrendo popular.
Un
valor intrínsecamente republicano respecto al que hubo indudable consenso fue
el del antibelicismo, del cual se quiso ver una praxis significativa en las
manifestaciones contra la guerra de Irak, en las que hondearon tan a menudo
multitud de banderas republicanas. Durante todo el coloquio las intervenciones
giraron en torno a este punto, recordando que pacifismo y republicanismo en España
fueron históricamente de la mano y distinguiendo el Artículo 6 de la
Constitución republicana de 1931, en el que se renunciaba a la guerra como
instrumento de política nacional, y el de la Constitución actualmente vigente,
la aprobada en 1978, que reserva al monarca la prerrogativa de declarar la
guerra.
Esto
tampoco es nuevo si se tiene en cuenta, como recordó López Salinas, la secular
vinculación entre la dinastía borbónica y episodios de fuerza y violencia en
la historia contemporánea de España (entronizamiento de Alfonso XII tras el
golpe de Estado de Martínez Campos, establecimiento del régimen dictatorial
del general Primo de Rivera con el beneplácito del monarca Alfonso XIII,
nombramiento de Juan Carlos I como sucesor a título de rey por parte del
dictador Francisco Franco ...). Unanimidad existió igualmente en lo respecta al
tipo de república deseada, ya que no todas fueron consideradas aceptables y en
ese sentido menudeó entre las propuestas el epíteto de federal.
En
un ambiente distendido y cordial, numerosos asistentes expusieron las
valoraciones que consideraron pertinentes , siendo la participación muy activa
en ese sentido. Si algo evidenció, tanto el coloquio como la parte más académica
del Congreso, fue, como subrayó el profesor Francisco Erice, la riqueza de la
tradición republicana y la convicción de que el concepto de republicanismo
debe remitirnos a algo más que a una opción de modelo de Estado o a un
partido: a una actitud, unos valores y un programa de reforma en todos los
sentidos.
La
importancia de este Congreso
Entre
los días 20 y 22 de octubre, la Universidad de Oviedo acogió el I Congreso El
Republicanismo en España. Política, sociedad y cultura, organizado por
becarios de investigación del Área de Historia Contemporánea con el respaldo
del Departamento de Historia. Las diferentes sesiones permitieron poner en común
los resultados de las investigaciones más recientes, a través tanto de
ponencias a cargo de historiadores reputados como de comunicaciones elaboradas
por jóvenes doctorand@s, que constituyeron buena muestra de los temas en los
que actualmente se está trabajando.
Durante
el Congreso, los enfoques más clásicos centrados en el estudio de partidos políticos,
estuvieron representados por el profesor José Girón (Universidad de Oviedo),
en tanto el joven historiador cántabro Román Miguel encarnó los
planteamientos más originales con su análisis de la relación entre los orígenes
del movimiento obrero y la cultura popular política republicana. Este aspecto
fue asimismo estudiado por Pere Gabriel (Universidad Autónoma de Barcelona),
quien enfocó su ponencia hacia el análisis de los centros y actividades de los
republicanos en la Restauración. Ejes claves del ideario republicano, como la
secularización y el laicismo, ocuparon el tiempo de Suárez Cortina
(Universidad de Cantabria), mientras que los canales de difusión de ese ideario
durante la II República fueron explicados por Francesc A. Martínez Gallego
(Universidad de Valencia).