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No
consiento que se hable mal de Franco en mi presencia.
Juan Carlos
«El Rey»
La
alternativa republicana, ¿Qué hacer?.
Francisco
Vega
(*)
Extracto
de la intervención de Francisco Vega, en la IV Jornada Republicana, organizada
por Unidad Cívica por la República, celebrada en Madrid el 12 de noviembre de
2005.
Compañeras,
compañeros:
LIBERTAD,
IGUALDAD, y FRATERNIDAD.
En
primer lugar, agradeceros, muy sinceramente, vuestra invitación a este acto.
Es
una satisfacción, poder representar a Izquierda Republicana, el Partido de
Manuel Azaña.
Estamos
aquí, con ánimo constructivo, para hacer nuestra aportación a esta mesa
titulada: 'La alternativa
republicana, ¿qué hacer?'.
¿Qué
hacer?. La gran pregunta, de las izquierdas, desde Lenin, por lo menos, hasta nuestros días.
Antes
de pasar a las propuestas, es necesario estar de acuerdo en el diagnóstico
sobre la actual situación. Por ello, sin
extenderme demasiado, dar unas breves, pero necesarias, pinceladas, que nos
ayuden a situarnos.
La
primera concreción sería, ante el fascismo: tolerancia cero. Tolerancia cero,
este concepto ahora tan de moda. Es decir, no perder ni un segundo de nuestro
tiempo con quienes, tras cuarenta años de franquismo, más otros treinta de
monarquía impuesta, pretenden justificar el llamado 'alzamiento nacional'.
Que
si la culpa la tuvo Azaña, que si la República se radicalizó, que si los
comunistas, que si los anarquistas, etc., etc. Ya está bien de perder el tiempo
y las energías. La Segunda Republica fue vilmente traicionada por sabandijas
que habían jurado defenderla, ayudados por elementos fascistas extranjeros, y
punto.
Por
tanto, el primer punto sería, '18 de julio: Tolerancia cero'.
Está
claro el interés de la derecha en concatenar Segunda República, con guerra
civil y con pasado, tratando de
establecer una relación indisoluble entre los conceptos República, igual a
caos, igual a quema de conventos, igual a anarquismo y no sé cuantas cosas más.
Y para ello, cuentan con la mayoría de los medios de comunicación, que se
encargan de dar esa imagen de concatenación entre los conceptos República,
igual a pasado, igual a guerra civil.
La
Segunda República llegó de la mano de un pueblo cansado de sufrir el
caciquismo, la explotación, la miseria, el absolutismo..., y fue un intento de
construir una sociedad más justa, más culta, más libre.
Ahora,
tomar el testigo de quienes sufrieron persecución, privaciones, cárcel, cuando
no la muerte, significa mantener en alto la bandera tricolor y luchar por la
Tercera República española.
Por
tanto, compañeras, compañeros, ahí tenemos la primera tarea: concatenar el
concepto República con proyecto de futuro. Estamos aquí porque somos
luchadores por la Tercera Republica. No porque seamos unos nostálgicos del
pasado.
Una
referencia obligada a algo que, aunque sabido, es necesario tener presente. Una
de las primeras tareas que acometió la República, fue la de contratar maestros
comprometidos con la causa republicana y crear escuelas, o bien, adaptar los
espacios disponibles, para impartir educación, sabedores de que, tan solo un
pueblo culto, puede ser un pueblo libre.
Por eso, también, lo primero que hicieron los fascistas tras la guerra civil,
fue depurar, encarcelar, cuando no, directamente asesinar, a 'los maestros de la
República', y sustituirlos por lacayos falangistas y curas y monjas, al
servicio de la dictadura franquista.
Y
por eso también, lo primero que hicieron los dirigentes del PSOE cuando ganaron
por mayoría absoluta aquellas elecciones
generales en 1982, fue despolitizar, desmovilizar e idiotizar, para así poder manipular. Es una de
las mayores traiciones que se puede haber hecho a un pueblo ilusionado y
esperanzado.
Ojo
con los dirigentes del PSOE, que son expertos en aprovecharse de la
circunstancias. Tras el paripé del intento de golpe de estado el 23-F, son
ellos los que lo capitalizan y logran aquella famosa mayoría absoluta. Luego
vendría la traición de su propio programa electoral. El 'cambio' del 'cambio'.
Hasta
qué punto la derecha ha hecho su trabajo, que si no llega a ser por el 11-M,
tristemente, el mismo día antes, nos preguntábamos si el 14-M, el PP tendría mayoría
absoluta o se quedaría muy cerca. Hicieron falta 200 muertos, para que el
electorado reaccionara. Pero la cúpula del PSOE, actúa como si nada hubiera
ocurrido, como si ellos hubieran ganado las elecciones, tal cual. Por mérito
propio. No. Ellos han capitalizado el voto útil de todos los que nos
movilizamos contra las guerras.
Pero
los que estuvimos en la calle, la tarde noche de la víspera de la jornada
electoral del 14-M, no fueron precisamente los socialistas. Pero bastó que
Rubalcaba saliera en la tele la noche de la víspera electoral y capitalizaron
los votos de las izquierdas en detrimento de IU, que por poco se queda
extraparlamentaria. Los dirigentes del PSOE son expertos en capitalizar el
llamado voto útil de la izquierda.
Bien.
Tras cuarenta años de dictadura, llegamos al final de la negra noche del
franquismo y nos encontramos, para variar, con las izquierdas divididas entre
ruptura o reforma. No me voy a extender, puesto que el objeto de esta mesa es
hablar de futuro. Tan solo recodar que ganó la reforma y por eso, la ruptura
democrática, está aun pendiente.
Nos
hemos dedicado durante casi treinta años a 'consolidar la democracia'. La
democracia del mundo más consolidada. Venga a consolidar, venga a consolidar.
Gracias al paripé del 23-F, Juan Carlos, sale fortalecido y, previsiblemente, a
menos que ocurra algo especialmente grave, que no puedan silenciar los medios de
comunicación, morirá en la cama, como Franco. Luego, le tocará al niño irse
ganando 'la simpatía del pueblo', como ellos dicen. O sea, que los súbditos,
nos sintamos contentos de ser súbditos.
Pero,
¿qué democracia hemos consolidado?. A los que hemos leímos algo de marxismo y
estas cosas, nos bastaría con decir, que hemos consolidado una democracia
burguesa. Pero a quienes no se hubieran preocupao de analizar un poco el tema,
habrá que decirles que, hemos consolidado, que los poderosos sigan obteniendo
grandes beneficios, que la especulación esté a la orden del día, que la
iglesia católica mantenga intactos sus privilegios, que la banca haga cada año
su agosto, y así un largo etcétera, en el mismo sentido. Esa es la democracia
que hemos consolidado. Ahora, ya no nos aprisionan los grises, ahora nos
aprisionan los banqueros.
En
fin, iremos al objeto de esta mesa, por tanto, pasaré directamente al tema que
nos trae aquí hoy. 'La alternativa republicana. ¿Qué hacer?'.
¿Qué
hacer?. Para contestar a esta pregunta, debemos estar de acuerdo en cual es la
situación actual y, desde nuestro punto de vista, nos encontramos en nuestro país,
en una situación muy similar a la que nos encontrábamos en 1934. La derecha
campaba a sus anchas, mientras que las izquierdas estaban divididas.
Ahora,
la derecha también campa a sus anchas, lo único, ni más ni menos, es que a
esa derecha oficial del PP, se le ha unido la derecha camuflada con cara amable,
que representa el PSOE. Es necesario tener muy presente que, desde el año 89,
una inmensa mayoría del electorado no vota al que considera mejor, sino que
vota contra el que cree que lo está haciendo muy mal. Tristemente, muchas
personas, que por supuesto no se leen los programas de los partidos, ni nada que
se le parezca, votan 'en contra de'.
Varios
cientos de miles de quienes votaron al PSOE el 14-M, no pensaban votar. Otros,
pensaban votar a IU, pero decidieron 'votar contra el PP', tratando de asegurar que su voto sería 'útil',
y votaron al PSOE.
Por
tanto, no nos engañemos, de alguna forma, somos la resistencia. Somos minoría
con respecto al bipartidismo. Estamos, salvando las diferencias, reviviendo algo
similar a la soledad que percibíamos en los últimos años del franquismo y
primeros de esta seudo-democracia borbónica.
Sentíamos
una y otra vez, en cada acción, esa sensación de soledad. ¿Por qué no
decirlo?. A veces, se le venía a uno a la cabeza que estaba haciendo el tonto.
Pero
cada cual sacábamos fuerzas de donde podíamos. Rebuscábamos, en lo más íntimo
de nuestros sentimientos e ideales, y nos decíamos a nosotros mismos, que había
que tirar pa´lante, que la caída del dictador estaba próxima.
Hoy,
algunas veces, piensa uno que cuando el enemigo está enfrente, tan evidente,
parece cómo más fácil luchar. Obviamente, no es lo mismo luchar contra la
dictadura franquista, que contra el talante ZP.
Por
supuesto que no. Porque normalmente, salvo en ocasiones, el gobierno ZP, no te
manda a los grises, no te mandan a nadie, porque no necesitan mandarte a nadie.
Previamente, día a día, te machacan con el consumismo, te intentan anular tu
voluntad. Ellos deciden por ti.
Consumismo,
consumismo y más consumismo.
Estamos
ante una situación generalizada de apatía y desconfianza hacia soluciones políticas
colectivas. Y cuando no se cree en las soluciones colectivas, cada cual se cree
muy listo y busca su solución personal, o como mucho, la de su familia, como si
su solución personal pudiera venir al margen de, o independientemente de, la
situación política y económica general.
Con
esta descripción, hemos de tomar conciencia de que somos la resistencia y
actuar como tal. De manera organizada, sabiendo que nos queda, previsiblemente,
mucho camino por delante, pero con la certeza de que, al final, triunfaremos.
Ese
debió ser, sin duda, el espíritu de quienes lucharon por el derecho a ocho
horas de trabajo, o al voto de los negros, por ejemplo. O de quienes lucharon
por el derecho al voto femenino y al final lo lograron. En España, en concreto,
se logró en la Segunda República, como todos sabemos.
Compañeros,
compañeras. Somos la resistencia. Permitidme que traiga aquí a modo de
llamamiento a la esperanza y a la lucha, aquella frase que pronunciara, el compañero-presidente
Salvador Allende, momentos antes de ser asesinado por los mismos militares
fascistas que habían jurado defender la constitución. Lo mismo que aquí en
1936.
'Algún
día, más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por
donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor'.
Como
decía antes, de alguna manera, nos encontramos en una situación muy similar a
la de 1934, y ¿qué hicieron entonces las izquierdas?. Pues entonces, los
comunistas, los socialistas y los republicanos de izquierda, empezaron a
trabajar en busca de un proyecto común, que se materializó en la creación del
Frente Popular.
El
Objetivo del Frente Popular era recuperar la República traicionada por la
derecha y, a la vez, ilusionar de nuevo al electorado de izquierdas. Hoy, no hay
Segunda República que recuperar, pero sí Tercera República por la que luchar
y, desde luego, mucho electorado que ilusionar. Mucho electorado que ilusionar.
Por
tanto, la respuesta a la pregunta ¿que hacer?, hoy, sería: el reagrupamiento
de la izquierda, en una Coalición por la República. Llamémosle coalición, bloque, frente, o lo
que sea, pero en definitiva, se trata de unir, todo lo susceptible de ser unido,
en pro de la Tercera República española. Esa sería la respuesta, esa es la
gran tarea.
Evidentemente,
en esta coalición no podremos contar con el PSOE. El PSOE de hoy que, no tiene
nada que ver con el que formó parte, en 1936, del Frente Popular. Hoy andan
preocupaos por vendernos lo progresistas que son, al proponer igualar el que lo
mismo podamos tener un rey, que una reina.
Ahora
bien, ¿de qué República estamos hablando?.
Por
que uno se queda pasmao cuando escucha a un alcalde, a un presidente de
comunidad autónoma, o al propio presidente del gobierno, decir aquello de, 'yo
gobernaré para todos'.
¿Cómo
que gobernará para todos?. Se supone que gobernará para cumplir un programa
electoral, que no puede satisfacer a todos. Sencillamente imposible.
El
'yo gobernaré para todos', significa: o sea, para los de siempre. ¿No?.
Si
yo me posiciono en favor de los explotados, obviamente, me estoy posicionando
enfrente de los explotadores. Si me posiciono por el derecho a un empleo digno y
estable, obviamente, me estoy posicionando en contra de los carroñeros de
siempre.
Si
me posiciono en favor de una escuela laica y de calidad, obviamente, me estoy
posicionando enfrente de la Iglesia Católica y sus monaguillos.
Si
me posiciono por la reforma agraria, obviamente, me estoy posicionando enfrente
de los terratenientes. Si me posiciono en favor de las cooperativas y las pequeñas
empresas, obviamente, me estoy posicionando enfrente de las multinacionales.
Si
me posiciono por el control, estatal de los beneficios de la banca, obviamente,
me estoy posicionando enfrente de los cimientos del neoliberalismo. Si me
posiciono en favor del legítimo derecho a una vivienda digna, obviamente, me
estoy posicionando enfrente de las grandes inmobiliarias y constructoras.
Si
me posiciono por la Salud pública, obviamente, me estoy posicionando enfrente
de la gran industria farmacéutica. Si me posiciono por la sostenibilidad, el
medio ambiente,.... y así, podemos seguir con un largo etcétera, cada
posicionamiento, implica, si lugar a dudas, estar a favor de los intereses de
una clase y, obviamente, enfrente de la otra.
Entonces,
¿de qué estamos hablando?.
'España
es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en
régimen de Libertad y Justicia. Los poderes de todos sus órganos emanan del
pueblo. La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía
de los Municipios y las Regiones. La bandera de la República española es roja,
amarilla y morada'. Artículo 1º de la Constitución española de 1931 y que
aspiramos a que algún día, más temprano que tarde, se recoja en el artículo
1º de la Constitución de la Tercera República. De eso estamos hablando.
Por
tanto, la Tercera República española, a la que aspiramos, no puede ser neutra.
La República sigue siendo la única alternativa para lograr la plena
democratización de España. La organización de nuestra sociedad, en base al
federalismo solidario. La posibilidad de plasmación de los principios de la
democracia participativa y deliberativa, y los valores cívicos. La Paz, la
Convivencia, la Tolerancia. Ciudadanos libres, cultos, e informados, no súbditos.
La
República que garantice, de verdad, el derecho a un empleo digno y estable. El
derecho a una vivienda digna y adecuada. El derecho a una educación laica,
científica y de calidad. El derecho universal a la salud. La sostenibilidad. Esa es la República que queremos.
La
República que propugnamos, no es neutra. No hay política neutra, ni existe el
centrismo político. Existen camuflajes y disfraces, pero eso es otra historia.
Tenemos
que materializar la ruptura pendiente. No podemos construir el nuevo estado
manteniendo las estructuras del viejo estado.
Hablemos
pues de futuro, pero sin renunciar a nuestro pasado. En ese contexto, el próximo
año, conmemoramos, al menos, dos celebraciones importantes. El 16 de febrero,
conmemoramos el 70 aniversario del triunfo electoral del Frente Popular. Y el 14
de abril, el 75 aniversario de la proclamación de la Segunda República española.
Todo
ello, además, coincide con que estaremos, prácticamente, en precampaña
electoral, para las municipales en toda España y las autonómicas en todas las
comunidades, salvo Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía.
¿Qué
mejor ocasión, para retomar el espíritu de lo que fue el Frente Popular?. ¿Qué
mejor ocasión para no quedarnos en una conmemoración del pasado?. De lo que
pudo haber sido y no fue.
Es
el momento de proclamar abiertamente que no queremos limitarnos a cambiar de
gobierno, queremos cambiar el estado. No queremos conquistar el estado, queremos
crear un nuevo estado. El estado republicano, basado en la trilogía: Libertad,
Igualdad y Fraternidad.
Proclamamos
que otro mundo es posible. Que otra España es posible, y la concreción de esa
otra España posible, será la Tercera República.
¿Qué
hacer?. Pues desde ya. Desde hoy mismo, podemos empezar a trabajar, codo con
codo, para elaborar un programa electoral republicano de izquierdas, que
diseccione claramente, a los que estamos a un lado, y los que están a otro.
Es el momento de establecer claramente donde está cada cual.
El
16 de febrero próximo, podría ser una fecha clave para, a la vez que
conmemoramos el 70 aniversario del triunfo electoral del Frente Popular,
presentar públicamente la nueva coalición por la República. ¿Qué mejor
manera de dejar clara la concatenación entre pasado, presente y futuro?.
Un
breve paréntesis, para decir que, por lo que respecta a Andalucía, igual podríamos
estar hablando, de alguna manera, de una 'reedición' de lo que fue en su día
'Convocatoria por Andalucía', germen andaluz de Izquierda Unida y que, ahora,
significaría el 'reagrupamiento de la izquierda andaluza, en una Coalición por
la República'.
Así
que, ¿qué hacer?, Pues, retomando el espíritu de lo que fue el Frente
Popular, nos comprometemos a trabajar por la constitución de una coalición por
la Tercera República, al menos, entre las organizaciones que el pasado 22 de
octubre escenificamos en Madrid el acto unitario por la República. Esto es, IU,
PCE, UCR e IR.
Precisamente,
ese mismo día, también aquí en Madrid, el Comité Político Federal de
Izquierda Republicana (máximo órgano entre Congresos), aprobamos la resolución
'Hacia el reagrupamiento de la Izquierda en una Colación por la República'.
Que conocéis.
Lo
que estamos haciendo hoy, es marchar ya por ese camino. El que militantes de IR
estemos aquí invitados, y el que, en este mismo momento, en las jornadas que IR
estamos celebrando aquí en Madrid, estén participando militantes de IU y del
PCE, significa que estamos, ya, caminando en pro de lo que nos une, intentando
dejar atrás desencuentros del pasado.
Ahora
nos queda la tarea de hacer llegar a nuestras respectivas organizaciones, a
nivel federal y territorial, este mensaje de unir todo lo susceptible de ser
unido, en pro de la Tercera República. Más diferencias había entre los
partidos que en 1936 configuraron el Frente Popular y lo lograron.
Es
importante que en las próximas elecciones municipales y autonómicas, logremos
que republicanos y republicanas de izquierdas, estén presentes en las
instituciones, para desde ahí, unido indisolublemente al trabajo en la calle,
vayamos extendiendo la conciencia cívica de ciudadanos libres. No de súbditos.
Así
que, ¿qué hacer?. Pues crear ¡ya!, un comité de enlace permanente que
posibilite la concreción del compromiso por la República.
¿Es
necesario recordar que la Segunda República española, se proclamó tras el
triunfo electoral del bloque republicano de izquierdas en las elecciones
municipales?.
Compañeras,
compañeros. 'Agrupémonos todos... ', por la Tercera República.
¡VIVA
LA TERCERA REPÚBLICA!
(*)
Francisco Vega, es miembro de la Comisión Ejecutiva Federal de Izquierda
Republicana y Secretario de Organización de IR-Andalucía.
Extracto
de la intervención de Francisco Vega, en la IV Jornada Republicana, organizada
por Unidad Cívica por la República, celebrada en Madrid el 12 de noviembre de
2005.