Quién fue Adolfo Suárez en
la política española tras el franquismo no es cosa que se
ignore.Quien más y quien menos tiene un grato recuerdo de su
actuación democrática, no obstante proceder de las filas que
procedía. De él, pues, queda su buen hacer y proceder en la política
reciente de España.Tenga nuestro respeto.
Hijo de Adolfo Suárez es Adolfo Suárez Illana, quien un día
sorprendió afiliándose al PP, el que pretendía situarle de cabeza de
lista en una formación castellano manchega. Duró poco en la
formación ---irregular, por cierto-- del PP. Y como hombre comedido,
no suele ser conocido ni dado a la parafernalia de las declaraciones
altisonantes, ni de índole política ni de otra índole.
Sin embargo, días atrás hemos leído unas manifestaciones efectuadas
por él, que nos dejaron quieto. La impresión que de él teníamos como
persona prudente y respetuosa, se nos vino abajo.
Y ello--vino a decir--por que no entendía" que haya todavía quién
echa en falta la República, añorándola, cuando toda ella fue, en su
corta vida, un caos."..Resultando así que, aquel concepto de
prudencia que de él existía se nos vino abajo convertido en una
decepción manifiesta.No lo negamos.
La República, no fue tan mala. Malo fue el país en el que quiso
limpiar tanta broza de favoritismos, privilegios, señoritingos,
militares costosos, atrasos perpetuos, mucha caridad cristiana pero
mayor hambre humana; atraso cultural y analfabetismo secular, lo
cual, uno y otro, constituían una fuerza que no estaba dispuesta a"
perder lo que había en sí", de ahí que, como es sabido, se
originasen problemas y se registrasen altercados...
Y tales altercados no siempre los originaron los que, eso sí,
después los pagaron.
La ocasión era pintiparada para echar encima de la República todo lo
que fuera posible echar. Y así, siendo los militares los menos
perjudicados con su advenimiento, fueron ellos, los llamados
africanistas,( y los que no lo eran) los que, con el apoyo
subrepticio de la Iglesia así como otros poderes que en España
fueron y son los poseedores de todos los bienes terrenos,---al fin y
al cabo privilegios a expensas de miserias e injusticias ajenas---
los que más enconadamente deseaban el exterminio de la República.Y
para ello lucharon para acabar con ella. Sin embargo, que no olvide
el señor Suárez Illana los miles y miles de españoles que fueron
sacrificados en un éxodo terrible, así como despreciados e
insultados por otros españoles, felices de ocupar la España, grande
y libre que habían conquistado a sangre y fuego,llegando al el poder
por la Gracia de Dios y en un desprecio miserable hacia otros
españoles que, cuando menos, eran y fueron tan honrados como los que
más.
Debe tener en cuenta el señor Suárez Illana---Y como él muchos
otros, unos por desconocimiento y otros por el sordo rencor
inconcebible que sienten hacia todo lo republicano-- que nunca en la
historia de la tan católica España , nunca, reitero, se había
despertado una tan gran ilusión en toda la nación como despertó el
advenimiento de la República.
Por eso, y porque, en año y media de República, por ejemplo, se
construyeron más escuelas que en 25 años de monarquía. Y porque
España se llenó de biblioteca, centros culturales,ateneos y si no
logró mejores y mayores obras, que pregunte al llamado bienio negro
la causa.
No, señor Suárez Illana, la mala no fue la República; fueron los que
temían perder sus privilegios, que tan gordos eran , fueron y
son--todavía-- , por lo cual les importaba poco que hubiera caos o
dejara de haberlos. Igual que ahora. Y como ahora, la culpa, ya
sabe, siempre la llevan y la pagan los mismos. Y permítame que, para
curarme en salud,le diga que si cree que puede ser peor el que
piense como yo o piense como esos otros que sólo relatan bondades
donde no las hubo, que de eso se podría contra mucho.
Albino Suárez