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El aula 15
es una llama
encendida
en la
negrura.
Los
colegiales hacen sus murales,
es el día de
la Constitución.
Un gran
bandera monárquica preside
la recepción
del colegio.
Unas banderas
de papel adornan la estancia
y unos
escudos borbónicos
la decoran.
Los
colegiales hacen sus murales
en el aula
15.
Han adornado
la cartulina borbónica
con
banderitas republicanas,
no se han
podido resistir,
hasta a un
niño de once años
le chirria el
artículo 56.
Algunos han
puesto “1.931”.
El maestro
vive asustado
por la
bofetada de algún padre
o el frío
silencio de algún compañero.
En el colegio
los niños rellenan
un pajizo
cuadernillo sobre la Constitución.
El maestro
choca contra un muro
falto de
ideología y reaccionario.
El maestro se
va desgastando
como una roca
que entra en
la atmósfera terrestre.
Los
colegiales hacen sus murales
en el aula
15,
escondida
tras un pasillo oscuro
iluminado por
banderitas moradas.
El aula 15
es una llama
encendida
en la
negrura.
Es un bastión
que resistirá
ante la
violencia del sistema.
Es una
esperanza abierta
al día de
mañana. |