Alameda,
5. 2º Izda. Madrid 28014 Teléfono:
91 420 13 88 Fax: 91 420 20 04
|
|
Retos de la III República
Arturo Ferrín Gutiérrez
UCR
31 de Julio de
2007
Aporto
mi grano de arena al debate sobre un Proceso Constituyente.
Parto
de la base de que la ciudadanía tiene que rescatar la soberanía secuestrada
por la clase política actual -una oligarquía de partidos cómplice del poder
económico y mediático sobradamente conocida-, y de que es necesario dignificar
la Política realizando la democracia.
Necesitamos
un nuevo modelo de participación ciudadana:
·
El ciudadano tiene derecho a
elegir libremente a sus representantes, personas a las que seguramente conoce a
través de su vivencia social -en las relaciones laborales y vecinales-, o
gracias a que estamos en la Era Internet, sin que un oscuro órgano gestor del
Partido imponga sus candidatos de manera exclusiva y excluyente, antidemocrática,
origen de prevaricación y corruptelas sobradamente conocidas.
·
El ciudadano tiene derecho a
aspirar a representar a sus vecinos sin pasar por más reválida que la de su
compromiso con ellos al preparar el programa de aspiraciones del colectivo al
que pretende representar, manifestando expresamente su ideología pero quedando
comprometido por el mandato imperativo de sus electores. En el ámbito municipal
parece sencillo y propongo el debate de cómo elevar el procedimiento a la
representación federal y nacional.
·
El ciudadano tiene derecho a
controlar y vigilar el cumplimiento de las promesas electorales y a promover la
expulsión por vía legal de quienes las defrauden.
¿Qué
papel juegan entonces los Partidos en la España del siglo XXI? Mi reflexión me
conduce a pensar que deben ser el vivero que recoja y cultive la inquietud ideológica
de los españoles derivada de su situación económica particular, a que sean la
ayuda para su formación e información, y a que sean vigilantes del
cumplimiento de los programas de los finalmente electos y denuncien sus fraudes.
Quedan
muchos temas por debatir: ¿Cómo serán las elecciones del Legislativo y
Ejecutivo? ¿Qué distritos electorales? ¿Uninominales por mayoría absoluta o
a doble vuelta? ¿Cómo se constituirán las Cámaras? ¿Con qué recursos mediáticos
públicos contará la campaña electoral? ¿ Deben ser financiados los Partidos
exclusivamente por la aportación de su militancia? ¿Cómo controlar los
programas?
Añadiré
otras cuestiones de carácter normativo.
Creo
que para devolver la soberanía a los ciudadanos, es necesario reclamar un
proceso constituyente que establezca sus derechos y obligaciones, evidentemente
basados en la civilización y la cultura humanística europea, la
corresponsabilidad social, la solidaridad, la paz, el progreso y el desarrollo
integral de los españoles. La Constitución que de él surja, deberá articular
la estructura del Estado, dotándola con los recursos necesarios y suficientes
para que la Sociedad se desarrolle sin despilfarro, estableciendo la división
entre los poderes centrales: Legislativo, Ejecutivo y Judicial, y las
competencias de las administraciones periféricas con carácter subsidiario. Y
creo que la Constitución debe declara la independencia del
Estado frente a poderes intrusos o creencias religiosas.
También
creo que la Constitución debe establecer un marco de convivencia entre las
clases sociales en dirección a la Justicia económica, mediante:
·
Principios fiscales progresivos
que distribuyan la riqueza nacional y eliminen las enormes diferencias.
·
Promoción del pleno empleo y la
dignidad laboral, combatiendo el abuso en la contratación y la inseguridad en
el trabajo. Los Sindicatos democráticamente constituidos desarrollarán su
papel a partir de éste principio.
·
Garantía a todos los ciudadanos
de la prestación por parte del Estado de servicios dignos en materia de
Sanidad, Educación, Cultura y Seguridad personal, así como de la solución de
necesidades básicas de vivienda, no claudicando ante las iniciativas de
privatización.
·
Orientación de los Medios de
comunicación pública hacia el respeto de los principios constitucionales y a
favor de la información veraz y la cultura ciudadana, erradicando su actual
función de pastoreo y manipulación sobre simples consumidores.
·
Iniciativas de desarrollo científico
y tecnológico que redunden en beneficio de la Sociedad en su conjunto,
especialmente las que conduzcan a mitigar el deterioro del medio ambiente,
castigando las prácticas contaminantes.
Queda
mucho trabajo por hacer.