Correo  

Alameda, 5. 2º Izda. Madrid   28014 Teléfono:  91 420 13 88 Fax: 91 420 20 04     

 

 

Republicanos,Sí 

Salvador Crossa 13 de Mayo de 2007

 

¿Y quién dice que no hay republicanos en España?

¿Quién dice que los republicanos somos solo un grupo de nostálgicos anclados en el pasado y sin visión de futuro?

En España, a pesar de que las leyes electorales favorezcan el bipartidismo y la voz de los pequeños partidos apenas se oiga, hay mucha más variedad de pensamiento político de lo que parece, hay sin duda monárquicos (algunos, no muchos), juancarlistas (que no son precisamente monárquicos), felipistas de alegres augurios, leonoristas soñadores, fascistas de viejo y nuevo cuño, papistas, pancistas y sueldistas apolíticos. También aquí hay súbditos que aspiran, que aspiramos, a ser ciudadanos de hecho y derecho: Nosotros.

Nuestro deseo para estas elecciones a los ayuntamientos de Andalucía es darle un estilo republicano de izquierda a la política municipal, un estilo participativo y revolucionario de hacer política que conducirá con el tiempo y llegado el momento a la III República Española.

A nosotros no nos asustan las grandes decisiones, siempre que nos traigan más paz y más justicia social a todos, ni los grandes cambios políticos, ni los planteamientos más radicales en el sentido de poder llegar al fondo de los problemas. Y si a un número determinado de españoles y de europeos no les importa que en España la democracia esté truncada en su representación más alta, lo que sería un Jefe de Estado electo, a nosotros sí que nos importa y tenemos todo el derecho del mundo a mostrar con respeto pero con firmeza nuestra posición.

Somos revolucionarios de izquierda sí, pero nuestra revolución no es ni ha sido nunca una revolución sangrienta, más bien  una revolución de mentalidades, una revolución colectiva, continua, paso a paso. Una revolución identificada con la razón y el descaro para decir las cosas, pero con el más absoluto respeto por los derechos universales. Revolución, la nuestra, de razones levantadas como puños, de palabras como piedras, de ideas incendiarias que prenden en los lugares más sorprendentes. Una revolución que más que revolución muchas veces yo llamaría “asedio”; asedio a las murallas contra informativas y a los impedimentos legales que protegen a los bien nacidos de siempre y a su corte de parias conformistas.

Somos y nos sentimos parte de la Izquierda diferente, de la izquierda radical y participativa que se está organizando en estos momentos en toda Europa, la izquierda de los pueblos soberanos, del estado laico, de las libertades individuales, de las energías limpias. Somos la izquierda de la cultura ciudadana libre y responsable, de los sin techo, de los inmigrantes, de los trabajadores, de los niños, de los consumidores de drogas ilegales, de los desfavorecidos por cualquier causa. La izquierda de la reforma agraria, de las cooperativas, de los barrios autogestionados, de la pequeña y mediana empresa, del comercio justo. La izquierda llamada a participar en el cambio político que nos llevará a la III República Española.

Los republicanos estamos convencidos de contar con el voto de muchos andaluces que piensan que la izquierda tiene que resurgir de un debate abierto, de base, crítico, radical y revolucionario.

Nuestra España, la España republicana no tiene reyes ni condes ni marqueses, ni sotanas en el ejército ni en las escuelas. Y parece lejana, es verdad, pero es la España que hay (y no hay otra)  debajo de esa costra dura de conveniencia reformista, de manipulación informativa, de bipartidismo, de desigualdades sociales que padecemos ahora. Debajo de la España pomposa ñoña y anacrónica está la España federal, la España republicana y laica que queremos para nuestra patria: La España de todos.

Llevamos  siglos trabajando por modernizar España, pero aún tenemos corridas de toros, bodas reales y fuerzas de seguridad que dan palizas en los cuarteles y pueden matarnos si llevamos alguna droga ilegal en la sangre.  Amnistía Internacional y la Comisión Contra la Tortura de Naciones Unidas no para de insistir en el hecho  demostrado de que aquí se violan derechos fundamentales.

Llevamos siglos trabajando por modernizar España, pero a pesar de las cifras macroeconómicas aún hay mucha gente que se acuesta sin comer y vive en la calle. 

Si no es ahora, será después, pero la III República llegará, y entonces sí que seremos capaces entre todos de alejar para siempre de nuestra patria el aliento del capitalismo salvaje que nos come la vida, y con él a toda su corte de parásitos.

 

   Página de inicio 

Webstats4U - Web site estadísticas gratuito El contador para sitios web particulares