Unidad
Cívica por la
República
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¡VIVA EL 1º DE MAYO ¡POR LA CONSTRUCCION DE LA TERCERA REPUBLICA¡
MANIFESTACIÓN EN MADRID: 1 MAYO 2008, 12:00 horas, CIBELES-SOL Al conmemorar este nuevo 1º de Mayo, hacemos un llamamiento a la ciudadanía a la participación en las manifestaciones convocadas por las organizaciones sindicales en las ciudades y pueblos de todo el Estado a la vez que por la movilización y participación solidaria por la defensa de nuestros derechos laborales y sociales allí donde sean cuestionados. Los republicanos, además de sentirnos implicados como trabajadores y ciudadanos en este llamamiento, reivindicamos la efectividad plena de los valores republicanos por los que luchamos. |
Este 1º de Mayo se celebra en un contexto de crisis económica y laboral que amenaza el futuro de trabajadores y trabajadoras. Los suculentos beneficios obtenidos por el capital y la economía nacional tras una década basada en un modelo de crecimiento que ha tenido muy poco de productivo, sino mucho de especulativo en lo inmobiliario y en la usura financiera, en la corrupción urbanística y en el deterioro del medio ambiente, no han sido dedicados ni a mejorar la calidad del empleo y las rentas del trabajo, ni a consolidar y mejorar los Servicios Públicos ni a cambiar ese modelo de crecimiento que se ha demostrado frágil (aunque claramente beneficioso para unos pocos, los de siempre).
La temporalidad, la precariedad y la siniestralidad laboral siguen siendo el rasgo característico del mercado laboral español que condena a la clase trabajadora, y en mayor medida a los jóvenes, mujeres e inmigrantes, a salarios infames, a horarios a la carta, a un mayor riesgo de accidentes y a un futuro laboral incierto. Lo mismo que las privatizaciones de los Servicios Públicos, las políticas fiscales que detraen recursos para un gasto social justo, necesario y solidario, la ausencia de un potente sector público industrial, cuando no de su expolio, etc. etc. Toda una política económica y social llevada a cabo desde el gobierno del Estado, pero también por los gobiernos de las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos con las competencias que tienen transferidas, tanto si son del PP (ejemplo mas claro en la Comunidad de Madrid) como también el PSOE. Y todo ello, en ocasiones, con el acuerdo o el “realismo” de las organizaciones sindicales y fuerzas políticas y sociales, o con el silencio y resignación de la propia conciencia y ejercicio responsable por parte de los trabajadores en la defensa de sus reivindicaciones.
La aprobación del nuevo Tratado para la Unión Europea (Lisboa 2007) sigue profundizando en la aplicación de estas políticas neoliberales con la privatización y desmantelamiento de los servicios públicos al dictado de la globalización capitalista y sus principales representantes (BM-Banco Mundial, FMI-Fondo Monetario Internacional, OMC-Organización Mundial del Comercio), y bajo la adormidera de algunos conceptos que, bajo su apariencia mágica e inofensiva, arrasan nuestros derechos: “el mercado”, ”la modernidad”, “la competitividad”, “la productividad”, etc. verdaderos jinetes de la Apocalipsis en manos de los potentes grupos económicos y financieros que buscan un beneficio injusto e insolidario con la explotación de las personas, los recursos naturales y la riqueza de los pueblos, en dirección opuesta a los intereses de la mayoría de los ciudadanos por una sociedad de progreso económico y social, mas justa, solidaria y en paz.
En esta situación de crisis y de modelo neoliberal, ya llegan los tambores de las “nuevas” recetas para como afrontarla. Así, la patronal, por boca del propio presidente de la CEOE, ya ha adelantado algunas de sus propuestas para presentar al Gobierno del Sr. Zapatero y a los agentes sociales en la próxima convocatoria del “dialogo social”. Los puntos que literalmente ha ido publicitando en los medios de comunicación no dejan lugar a dudas: liberalizar los mercados (que se rijan por la oferta y la demanda, con libre competencia y sin intervención pública), externalización de los Servicios Públicos (“para disminuir costes y dar mejor calidad” !!!), flexibilidad laboral y ajustes en el mercado de trabajo, no a la subida del Salario Mínimo Interprofesional (incluso abogar por su desaparición “por suponer un elemento inflacionista”), reforma de las Pensiones hacia un sistema mixto basado en una pensión pública mínima a complementar con planes privados, reducción de las cuotas empresariales a la Seguridad Social, reducción de la fiscalidad de las empresas, abaratar el precio del dinero para la inversión, y, por último (de momento), inyectar dinero público en el mercado para favorecer la economía empresarial.
Es decir, unas recetas que ya nos las conocemos de tiempo atrás. Son las de siempre y, frente a ellas, los trabajadores debemos negamos a pagar de nuevo el coste de esta situación que tiene como objetivo la reducción de los gastos sociales, el recorte de los salarios, el empeoramiento general de nuestras condiciones laborales y el recorte de los derechos laborales y sociales que, con las luchas de generaciones anteriores, tanto ha costado conseguir.
Desde la Asociación Unidad Cívica por la República denunciamos esta situación porque como republicanos, de conformidad con nuestros principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad y como trabajadores, no podemos ser expectadores de esta deriva antisocial, al ataque sistemático a los derechos y conquistas que se ha venido poniendo en práctica en nuestro país a lo largo de estos últimos años por los diferentes gobiernos de turno.
Denunciamos igualmente nuestro rechazo a este sistema económico, político y social que, basado en una Transición y en la actual Constitución monárquica de 1978, se demuestra día a día agotado y sin capacidad de dar respuesta a las continuas expectativas y reivindicaciones de avance político y social que hoy afectan y reclaman el conjunto de los ciudadanos y la clase trabajadora. Un sistema y un marco constitucional que queda estrecho para resolver y abordar problemas que no fueron centrales en la Transición y que así se han mantenido durante los treinta años siguientes, pero que ahora sí lo son, o que entonces se dejaron aparcados o mal resueltos o que, simplemente, han madurado las exigencias ciudadanas en la consecución de nuevos derechos. Así, la economía puesta al servicio de lo público, la supremacía del interés común sobre el individual, el ciudadano como eje y sujeto central de la acción política, la ética de lo público y la lucha contra la corrupción, la democracia radical participativa, la igualdad ante la ley, el cumplimiento pleno de los Derechos Humanos como referente inexcusable de toda acción de gobierno, el modelo territorial del Estado, sus competencias, su financiación y la solidaridad y cohesión social, etc. etc. son simples ejemplos de esos valores republicanos que están aflorando por las costuras del actual sistema y que sólo tendrán cumplida respuesta en el marco de la Tercera República Española.
La Constitución de 1931 de la II República Española establecía, por ley y por consenso, estos derechos y valores que también reclamamos para la Tercera República. Véase, como muestra, el contenido de estos tres artículos de dicha Constitución, inequívocamente superiores que los textos meramente declarativos, no exigibles, que figuran en la actual Constitución monárquica de 1978.
Articulo 1: “España es una República democrática de trabajadores de toda clase que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia”
Articulo 44: “Toda la riqueza del país, sea quien fuere sea su dueño, está subordinada a los intereses de la economía nacional y afecta al sostenimiento de las cargas públicas” “La propiedad de toda clase de bienes podrá ser objeto de expropiación forzosa por causa de utilidad social”
Articulo 46: “El trabajo, en sus diversas formas, es una obligación social, y gozará de la protección de las leyes” “La República asegurará a todo trabajador las condiciones necesarias de una existencia digna”
La construcción de la Tercera República Española requiere de un fuerte movimiento republicano y de una ciudadanía consciente de tal fin, con el concurso de las fuerzas políticas y sociales, de las organizaciones sindicales de clase, del mundo de la cultura y del conjunto de la clase trabajadora de todo el Estado. De ahí, nuestro llamamiento a sumarse al movimiento republicano, a la marea cívica republicana que vuelve a resurgir e inunda nuestras calles. Una República de trabajadores de toda condición, porque la Tercera República que propugnamos, Federal, Laica, Participativa y Solidaria, será sin duda el marco más idóneo para asegurar los derechos políticos y sociales de la clase trabajadora, y los ideales de justicia, solidaridad, paz y libertad. Este es, por tanto, el llamamiento reivindicativo y de ofensiva que en este 1º de Mayo hacemos a los ciudadanos y a la clase trabajadora.
¡ VIVA EL 1º DE MAYO ¡ ¡POR LA CONSTRUCCIÓN DE LA TERCERA REPÚBLICA!
Madrid, 1 de Mayo de 2008
- Por la defensa de los derechos laborales y sociales
- Por el mantenimiento y mejora de los Servicios Públicos
- Por la unidad, solidaridad y lucha de los trabajadores
- Por el inicio de un Proceso Constituyente republicano
- Por un referéndum Monarquía-República
- Por la Tercera República Española, Federal, Laica, Participativa y Solidaria
- ¡ Viva el 1º de Mayo ¡ ¡ Viva la República !
Unidad
Cívica por la República. Alameda, 5. 2º Izda.
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