Además,
los
personajes
están
"en una
situación
límite",
algo que
resulta
interesante
desde un
punto de
vista
literario.
La
historia
del
violinista
El
punto de
partida
de "El
violinista
de
Mauthausen",
con la
que ganó
el
último
Premio
Ateneo
de
Sevilla,
fue "una
imagen
poderosa:
una vez,
en una
estación
de metro
de
Viena,
vi a una
joven
pareja
bailando
un vals
en el
andén,
sin
música,
ajenos a
todo,
como si
nadie
los
estuviese
mirando".
A
partir
de
aquella
imagen
construyó
la
historia
de una
pareja a
punto de
casarse
que vive
en
París,
en la
primavera
de 1940.
Rubén,
un
republicano
español,
y ella,
francesa,
que
acabará
colaborando
con el
espionaje
aliado
para
recuperar
a su
amado
cuando
los
nazis lo
envían
al campo
de
Mauthausen.
Entre
ambos se
cruza un
tercer
protagonista,
un
ingeniero
alemán
que
renuncia
a su
trabajo
en
Berlín
para no
colaborar
con los
nazis y
se
dedica a
recorrer
Europa
con un
violín
bajo el
brazo.
"Los
republicanos
españoles
de
Mauthausen
vivieron
-recuerda
el
autor-
una
historia
muy
triste:
pierden
la
guerra;
viven en
condiciones
terribles
en
Francia
y cuando
llegan
los
alemanes
acaban
en
campos
de
concentración
porque
Serrano
Suñer se
desentiende
de ellos
y los
condena
a
muerte,
y los
que
sobreviven
finalmente
no
pueden
volver a
España".
Pérez
Domínguez
aclara
que
aunque
gran
parte de
la
novela
transcurre
en
Mauthausen,
la
acción
de la
novela
va dando
saltos
en el
tiempo y
también
sucede
en París
y en el
Berlín
de la
posguerra.
"No es
una
novela
tétrica
sobre
Mauthausen,
no es
truculenta,
sino que
tiene un
mensaje
esperanzador".
Para
la
preparación
de la
novela,
además
de
visitar
campos
de
concentración
como
Mauthausen
o
Büchenwald,
el
escritor
sevillano
ha leído
muchos
testimonios
de
supervivientes
como el
de
Mariano
Constante,
y libros
como el
de
Montserrat
Roig o
el de
Pons
Prades.
Sin
embargo,
Pérez
Domínguez
subraya
que "se
trata de
una
historia
documentada,
pero no
de un
documental
novelado".
Mientras
pasea
por los
barracones
de
Mauthausen,
el autor
de "El
factor
Einstein"
indica
que "los
republicanos
españoles
formaban
el
núcleo
duro del
campo y
la
llegada
de los
rusos y
de los
judíos
les
liberó
de las
condiciones
más
duras,
porque
estos
dos
grupos
fueron
tratados
todavía
peor".
"No
es una
novela
tétrica
sobre
Mauthausen,
no es
truculenta",
añade el
autor,
quien
pretende
ofrecer
"un
mensaje
esperanzador".
La
manera
de
escribir
de Pérez
Domínguez
es "muy
visual",
dedica
atención
especial
a la
psicología
de los
personajes,
y
siempre
teniendo
en
cuenta
una
divisa:
"Se
pueden
hacer
novelas
entretenidas,
pero que
además
estén
bien
escritas
y que
sirvan
un poco
más,
pues la
literatura,
al igual
que el
cine,
puede
hacer
que el
lector
se
interese
por algo
como la
Historia".
Pérez
Domínguez
confiesa
su
admiración
por los
libros
de
historia
de
Antony
Beevor,
por
series
sobre
este
período
histórico
como
"Hermanos
de
sangre"
de
Steven
Spielberg,
clásicos
del cine
bélico
como "El
ojo de
la
aguja",
basada
en la
novela
"La isla
de las
tormentas"
de Ken
Follet,
o
películas
recientes
como
"Valkiria",
"Amen" o
"Conspiración".