Correo

Alameda, 5. 2º Izda. Madrid   28014 Teléfono:  91 420 13 88 Fax: 91 420 20 04     

 

No consiento que se hable mal de Franco en mi

 presencia. Juan  Carlos «El Rey»   


 

Sabina, aún busca escribir la canción más hermosa del mundo

 Álvaro Ramírez Velasco   

E- Consulta 11 de Noviembre de 2009
 

Presenta el 17 de noviembre su nueva producción Vinagre y Rosas

Con 50 y diez años en los huesos, dueño aún de una "mala salud de hierro", José Ramón Martínez Sabina ha decidido romper un silencio de cuatro años, para presentar un nuevo disco de estudio.

El 17 de noviembre, sale a la luz Vinagre y Rosas, una producción con la que Joaquín Sabina –como es mejor conocido- vuelve momentáneamente al sonido casi ochentero que hizo de su memorable Mentiras Piadosas, uno de los discos más venerados por sus seguidores.

El español, que según sus propias palabras ya sólo utiliza la nariz para respirar, muestra así que no solamente ha sobrevivido al riesgo latente de la cirrosis y la sobredosis, sino que es capaz de reinventarse en lo profesional, o al menos regresar con decoro a las raíces que le ha sembrado en la mente y el corazón su descarada admiración por Bob Dylan.

Con esta edición supera -al menos así se antoja en el sencillo Tiramisú De Limón- la rima fácil y la escasa imaginación musical que evidenció en su anterior entrega, Alivio de Luto, y que sembró el temor en sus fans de que había perdido el toque mágico y maravilloso, que lo ha convertido en el mejor letrista español de todos los tiempos.

Con su ya clásico bombín y sin maquillaje en la voz, Sabina retoma también las giras, que comenzarán, casi en paralelo a la aparición del disco, el próximo 20 de noviembre en Salamanca, España, para recorrer luego buena parte del Estado Español con el cabo de 2009. Luego, el flaco de Úbeda comenzará el año con presentaciones en Argentina y, de ahí, llegará a México.

Sabina, quien ya tiene 60 años a cuestas, representa la vanguardia de una generación de artistas españoles que, más allá de los rostros perfectos y los cuerpos esculturales, venden arte, sólo eso, arte, y hacen de ese país la envidia de muchos otros, como México, en donde abundan los cantantes y actores de plástico, sin talento, ni inteligencia.

Muchos de aquellos artistas españoles de la llamada Generación de la Movida, sufrieron los coletazos del régimen del generalísimo fascista Francisco Franco (Ferrol, La Coruña, 4 de diciembre de 1892 – Madrid, 20 de noviembre de 1975), como es el caso de Sabina quien estuvo exiliado 7 años en Londres. Ellos, y de ellos principalmente Sabina, fueron los fundares de una nueva moral, sensibilidad, ideología y actitud en España.

De hecho, mucho del amor de Sabina por México, más allá de ser la tierra de su venerado José Alfredo Jiménez, de los mariachis y del tequila, viene por el cobijo que nuestra nación le dio a los republicanos españoles que se exiliaron, para salvar la vida de las armas del fascismo. "Es un placer cantar en este Zócalo, al lado del Palacio (Nacional), desde donde Lázaro Cárdenas dijo traigan los barcos cargados de republicanos españoles", recordó Joaquín Sabina en su presentación en el Zócalo de la ciudad de México, en el año 2000.

Congruencia política

Joaquín además ha sido capaz de mantener una posición política, con la que se puede estar o no de acuerdo, pero que destaca por su congruencia y valor. Lo mismo les ha llamado "hijos de puta" a Bush y a Tony Blair; ha marchado en España en contra de las invasiones a Medio Oriente; en México, en su momento, se manifestó a favor de López Obrador, cuando la época del desafuero y, ha sido un enamorado del movimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), con cuyo líder, el subcomandante Marcos, mantuvo por un tiempo un intercambio epistolar que los llevó a escribir a cuatro manos la letra de la canción Como un dolor de muelas, contenido en su disco Dímelo en la calle (2002).

Y a pesar de ser un "rojo de mierda", como lo descalifican los derechistas españoles, ha sido capaz, con la mayor de las gracias y tolerancia, de sentarse a la mesa con el habitante de Los Pinos, Felipe Calderón Hinojosa, quien paradójicamente es uno de sus mayores fans, junto con el ahora presidente del PAN, César Nava Vázquez.

Y es que resulta paradójico que el hijo de un cristero y un panista de cepa, con formación moralina y catolicismo trasnochado, veneren a un hombre de izquierda que, desde hace años, ha declarado que lo suyo, lo suyo, es el "whisky sin soda, el sexo sin boda" y que "sopló la raya del amanecer" por tantos años. Paradójico, pues.

Sobre el nuevo disco de Sabina, Vinagre y Rosas, escribió recientemente el poeta Luis García Montero:

"Han pasado 31 años, ha publicado 18 discos de los que ha vendido más de nueve millones de ejemplares y en eso sigue Joaquín Sabina, cuidando y puliendo las palabras. Tiene el gen, y las 14 canciones Vinagre y rosas lo confirman por decimonovena vez…

"Hoy, con 60 años a cuestas (Viudita de Clicquot, una de las canciones deVinagre y rosas, da fe de ello), Joaquín Sabina sigue desnudándose en sus canciones escéptico y utópico, real y fantástico, nunca complaciente. Como siempre, mete el dedo en la llaga y jamás sale seco. Las canciones de Joaquín son vida y tienen el callo que da la nostalgia, la decepción y la ilusión, mezcladas en proporciones diferentes en las canciones de un álbum inspirado, emocionante y despojado. En Vinagre y Rosas, el pan sigue siendo pan y el vino, vino".

Pero bien, las cosas no son eternas y Sabina, con 60 años, está llegando inexorablemente al final de su vida. ¿Cuánto más vivirá un hombre que se ha dado tantas licencias hedonistas? No lo sé. Diez años, quince más. ¿Cuánto más podrá saltar en los escenarios? Imposible saberlo.

La buena noticia es que el maestro Sabina ha recuperado el toque y, aun con ese aroma y hasta look bobdyliano, es bueno verlo de nuevo, con la pluma lacerante de oro, que teje palabras, pensamientos y sueños; que dice las cosas como son, sin eufemismo, pero siempre envueltas en la brillantez. Aquella pluma y guitarra que siguen buscando escribir la canción más hermosa del mundo.

 

 

  Página de inicio