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El poema de
Antonio Machado sobre el asesinato de
Federico
García Lorca, El crimen fue en
Granada, conmovió tanto a los rusos que
no dudaron en traducirlo, publicarlo y
girarle unos francos. Las cartas inéditas
entre Machado y los responsables de la
revista soviética Literatura
Internacional, los textos y poemas
originales de
Rafael
Alberti o las relaciones con Moscú de
Ramón J.
Sender, José Bergamín, María Teresa León,
Pascual Pla y Beltrán y otros
escritores y poetas españoles figuran entre
los cientos de documentos existentes en los
archivos oficiales de la antigua Unión
Soviética sobre la Guerra Civil española, a
los que ha tenido acceso Público y
cuyo resumen
puede verse aquí. |

Rafael Alberti leyendo poemas de Antonio
Machado durante la inauguración de una
exposición sobre los hermanos Machado, en
1987. - EFE |
Gran parte de la documentación existente en los
archivos oficiales de la antigua URSS sobre sus
relaciones con la República española durante la
Guerra Civil está siendo copiada y trasladada a
España en un lento proceso que se inició en 2005,
tras el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y las
autoridades de la Federación Rusa. Hasta el momento,
la dirección general del Libro y Archivos cuantifica
el rescate en unos 100.000
folios en soporte de papel, varios cientos de
fotografías y 20 documentales cinematográficos. Una
vez catalogados y ordenados, esa documentación de
gran valor histórico podrá ser consultada en el
Centro Documental de la Memoria Histórica.
Machado cotizó en Moscú
En la
difusión y promoción en Rusia de la obra de Antonio
Machado jugó un papel importante el redactor jefe de
la revista Literatura Internacional Sergio
Dinamov. El periodista y escritor se dirigía el 6 de
agosto de 1935 al poeta pidiéndole que le enviara
una autobiografía y una foto. Y añadía: "Tendría
mucha gana de publicar en la edición rusa de nuestra
revista algunas poesías suyas.
¿Podría usted hacer
para nosotros una selección?" Ya en 1938, en
plena Guerra Civil, el también redactor de la
revista Ton Rokotov, le manifestaba la admiración
que le profesaban en la Unión Soviética y le decía
que habían traducido y publicado su poema sobre el
asesinato de Federico García Lorca, que había
aparecido en Hora de España.
Lo más
sorprendente es que los rusos pagaban. El 25 de
noviembre de 1938, Rokotov escribía a Machado:
"Estimado maestro: me es grato comunicarle que en
septiembre-octubre le he girado a usted (a la
dirección de la revista Hora de España) los
derechos (354 fr. 30) por su magnífico poema El
crimen fue en Granada, publicado en el número 8
de Literatura Internacional, edición rusa".
Machado le contestó
en cuanto recibió la nota: "Me es grato poner
en su conocimiento que a su debido tiempo envié el
acuse de recibo correspondiente al importe de la
cantidad por ustedes enviada (204,37) al Banque
Comerciale pour lEuropa du Nort". Era el 4 de enero
de 1939 y el poeta y su madre apenas tenían recursos
para sobrevivir en Barcelona.
El valor de Alberti
Entre los
textos literarios rescatados de los archivos
soviéticos se encuentra el manuscrito original del
relato de María Teresa León titulado Contra
viento y marea. En sus
55 páginas
mecanografiadas, la compañera de Rafael
Alberti describe el clima bélico que se vivía en
Madrid a raíz de la sublevación franquista del 18 de
julio de 1936 y cómo los trabajadores se aprestaban
a hacer frente a los sublevados en Somosierra y la
Sierra del Guadarrama para defender la capital.
Los
escritos originales de Rafael Alberti figuran, por
su valor literario y significación política, entre
las piezas más valiosas y significativas de los
archivos rusos. Su Villancico de Navidad
nos muestra un
cuadro satírico único sobre la Iglesia Católica y la
Corona. En Los niños de Extremadura
realiza una descripción tierna y desgarrada de la
pobreza y la tristeza de la infancia. Otros poemas y
textos originales del poeta describen una España
empobrecida, en guerra, en la que no llueve. Y
también, las impresiones y emociones de sus viajes a
la Unión Soviética.
El autor
de La arboleda perdida no oculta su
admiración por la obra de José Stalin. Y así,
cuando, el 5 de marzo de 1953, el dirigente
soviético abandona el mundo de los vivos, el poeta
remite a los camaradas rusos desde Buenos Aires,
donde se encuentra exiliado, un largo panegírico al
finado. Lo titula Redoble lento por la muerte de
Stalin y le califica de "padre y maestro". En
esta pieza literaria inédita no glosa ninguna
cualidad personal del despiadado jefe bolchevique,
sino su obra industrial: "No has muerto.
Hablan de ti los talleres, el hombre y la mujer
nuevos. No has muerto. Lenin, junto a ti, dormido,
también dirá que no has muerto", concluye el poema.
Aprecio y triunfo de Sender
Los
archivos rusos contienen la fluida correspondencia
que el escritor Ramón J. Sender cruzó con sus
agentes literarios en Moscú, Sergei Dinamov,
Margarita y Ton Rokotov, vinculados a la revista
Literatura Internacional. La abundante
correspondencia arranca en 1935. Sender les trata
con familiaridad y les envía su producción
literaria. Sus corresponsales le contestan que
sus obras son muy apreciadas y le reclaman más y más
textos. Durante la Guerra, ya refugiado en
Pau (Francia), Sender les dice: "Escribo mucho.
Ahora mi trabajo no es sólo una obligación sino una
pasión social lo comprendo mejor que nunca".
Entre
los textos se encuentra el original de María
Teresa León, Contra viento y marea
El primer
éxito del autor del Réquiem por un campesino
español fue su relato Orden Público.
Se lo publicó la editorial del Estado. Le siguieron
Siete domingos rojos y otras novelas cortas
como Agua. Su novela de mayor difusión fue
Mister Witt en el cantón,
de la que se publicaron 10.000 ejemplares en la
editorial del Estado. Sin embargo, los rusos
poseían su visión y le modificaron el final. Su
corresponsal, Margarita, le escribió: "No sé que han
hecho con tu final".
Claro que
a Sender no le importó demasiado. En las
circunstancias de guerra y exilio en las que vivía
en 1938, lo importante era obtener algún dinero, de
modo que contestó a sus amigos: "La edición me ha
gustado mucho, aunque hubiera preferido que
conservaran el final, porque de ese modo el retrato
de un periodo
histórico ya superado es más fiel y los lectores
comprenden mejor. Pero en todo caso yo
respeto las decisiones de los compañeros y comprendo
que si el libro no gana nada, tampoco lo pierde".
Los
archivos sobre las relaciones de los escritores
republicanos españoles con sus colegas soviéticos
también contienen una amplia correspondencia con
José Bergamín, algunos de cuyos ensayos y poemas
fueron publicados en la principal revista literaria
rusa de aquellos años y al que reiteradamente
solicitaron que enviase desde el exilio, en México,
las publicaciones de la editorial Séneca, que
dirigió durante 1940. Frecuentes fueron asimismo las
peticiones de
colaboración a la ex diputada socialista,
expulsada del PCE en México, Margarita Nelken, cuyo
hijo, al igual que el de Dolores Ibarruri,
Pasionaria, murió en la defensa de Moscú contra
los nazis.
Romances de Mateu
Entre las
obras inéditas ahora rescatadas se encuentra el
libro de poemas Voces de España de Julio
Mateu, quien colaboró intensamente con Enrique
Castro, Luis Abollado, Segis Álvarez, Ramón Barro,
Jacinto Barrio y Ramón Mendezona en Radio España
Independiente, que emitía desde Moscú. Castro tardó
poco en ser expulsado del PCE y otros, Mateu entre
ellos, sufrieron
sanciones que los apartaron de la emisora.
Desde el exilio, el poeta Mateu escribía: "¡Volveré"
Que yo a España, volveré (...) Que he de volver,
vivo o muerto, por el aire, el mar o a pie (...)
Tarde mucho o tarde poco, vivo o muerto, ¡volveré!"
Si no él, sus romances cargados de emoción y los
escritos de aquel "poeta de dos patrias", como
gustaba apellidarse, han podido llegar a España
setenta años después del exilio.
También
del poeta alicantino Pascual Pla y Beltrán guardaban
noticia los archivos rusos sobre la Guerra Civil. En
su caso se trata de correspondencia con algunos
camaradas rusos que
participaron en el Congreso de los Intelectuales
Antifascistas celebrado en Valencia en 1937.
Pla y Beltrán eran de origen humilde y, como Miguel
Hernández, trabajó desde niño y no pudo estudiar.
Pero sus textos quedaron en El Mono Azul y
en Hora de España.
Tras la
Guerra Civil fue detenido y condenado a muerte, le
conmutaron la pena y pudo salir de la cárcel en
1946. Ocho años después logró salir de España hacia
América Latina. Murió en Venezuela en 1961. Si
durante la guerra no podía contestar a tiempo a las
demandas literarias de los camaradas rusos y se
disculpaba porque estaba en el frente, cuando salió
de la cárcel, ya pocos se acordaban de él,
pero en los archivos
queda su intensa labor en aquella Alianza de
Escritores Antifascistas.
Todos los documentos que guardaba Moscú
Filmografía
Las cintas restauradas y rescatadas hasta ahora
contienen reportajes informativos sobre la
Guerra Civil española, realizados por el
cineasta soviético Roman Karmen, quien en 1938
se trasladó a cubrir la guerra de China, atacada
por Japón.
Fotografía
Los principales reportajes se refieren a la vida
y actividades de las Brigadas Internacionales,
organizadas por el Komintern y dirigidas por el
comunista francés André Marty.
Documentos
Decenas de archivos oficiales y personales de
dirigentes republicanos fueron evacuados a
Moscú. A ello se suma el arsenal documental
sobre las relaciones oficiales y, en el caso de
algunos escritores e intelectuales, la
correspondencia con colegas rusos.
Informes
militares
Los soviéticos ayudaron a la República con unos
3.000 militares y expertos, cuyos jefes enviaron
cientos de informes sobre la evolución de la
Guerra.