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Hipatia con nosotros
Milagros Riera
UCR
29 de Octubre de 2009
He ido a ver la magnifica película de Amenabar con
unos amigos, quisiera decir aquí algunas de las ideas que pasaban por mi
cabeza viendo un mundo que desapareció victima de los mismos que hoy día
siguen oponiéndose al progreso.
Hipatia fue mujer de ciencia, la belleza, la
bondad, la tolerancia la buscaba en las estrellas, en el sol, al que no
adoraba, sabia que no era mas que una luz entre otras, que estuviera mas
o menos cerca era eso lo importante, y buscando la respuesta murió
asesinada,
Estaba allí en la biblioteca de Alejandría, bella,
serena y acogedora, enseñaba a los jóvenes la filosofía, las
matemáticas, la astronomía y pensaba que la ciencia les haría libres y
solidarios, se equivocaba, los mas allegados a ella la traicionaron
entregándola a los monjes locos que la despedazaron, el poder era para
ellos mas importante que una mujer frágil e indefensa.
Desde que la religión católica fue proclamada
religión de Estado por Constantino los cristianos amplificaron su lucha
contra los paganos, era una lucha a muerte, el paganismo admitía varios
dioses, ellos solo uno y los que dudaban del carpintero debían morir. La
ciencia debía desaparecer, nadie debía saber ni pensar, la inteligencia
y el saber echarían a bajo sus historias inventadas para dominar y
mandar, la educación debía ser prohibida, así se hizo.
Delante de la biblioteca de Alejandría, donde
Hipatía impartía su enseñanza, en el Ágora, los cristianos quemaban a
los que les molestaban, es una tradición que siguió aplicándose hasta
hace muy poco. Por el Ágora se podían ver los monjes locos gritando y
corriendo para destrozar y quemar todo lo que constituía una
civilización milenaria, Hipatia debió verlos desde las terrazas,
parecían cucarachas, corriendo para atacar la belleza, parecían insectos
y debían serlo.
Los esfuerzos de la filósofa por salvar manuscritos
no sirvió de nada, todo fue destruido por los insectos de los que antes
hablábamos, pero ella encarnaba la ciencia y tenia también que
desaparecer. El que la filósofa fuera mujer agravaba su caso, San
Agustín había decretado por orden divina que la mujer debía ser sumisa,
no hablar enblico, no tener mas opinión que la de su marido, y muchas
cosas mas que hoy día siguen haciendo de nosotras animalitos domésticos,
a los que si no dan buen resultado se les puede matar y eso hicieron con
ella, la mataron, la desnudaron, la arrastraron por las calles de su
bella ciudad y destrozaron su cuerpo, su espíritu no consiguieron
doblegarlo, con ella desapareció una de las luces del mundo antiguo, las
estrellas se apagaron, la Iglesia tenia prohibido mirar al cielo, la
tierra era plana porque así lo decían ellos, nada de investigar, pecado
castigado con la muerte.
Una negra noche se extendió sobre todo el mundo
conocido, la civilización, la ciencia todo quedo bajo la losa de la edad
de tinieblas, mas de mil años después aun seguimos casi igual,
imaginemos lo que hubiera sido la civilización si se hubiera podido
aplicar ciencia y conocimiento al desarrollo de nuestra sociedad, da
vértigo pensarlo, quizás ya hubiéramos llegado a las estrellas.
Cuando viajamos por los sitios donde floreció el
mundo antiguo nos encontramos con las obras de arte mas puras, mas
bellas, pero están mutiladas, las caras se han destrozado a golpes, los
miembros arrancados y los sexos machacados hasta desaparecer, igual que
hicieron a sabios y filósofos hicieron con las obras de arte, solo debía
exhibirse su cristo retorciéndose en una cruz, así la gente temería y
obedecería.
Hoy día
las fuerzas de tinieblas que acabaron con el sueño de conocimiento de la
filósofa siguen obrando igual, prohíben que la gente estudie, dicen que
el conocimiento es para los hijos de ricos y además solo lo que ellos
imparten, prohíben la investigación, el aborto, la lucha contra el sida,
el oscurantismo ha sido siempre su mejor aliado y siguen intentando
imponerlo por la fuerza, cuando es necesario no dudan en cometer
genocidios para alcanzar el poder, todo el poder, nuestros parientes
asesinados siguen en las cunetas dando testimonio de que Hipatia sigue
entre nosotros.
Al acabar la película nos miramos emocionados, un
compañero dijo que la figura de Hipatia destrozada ante el altar le
recordaba nuestra república, asesinada por las mismas fuerzas que
acabaron con ella, el fanatismo y la lucha por el poder, quisieron un
pueblo sumiso, un gobierno bajo palio, lo consiguieron, esperemos que
algún día nos despertemos de esa noche negra y seamos al fin libres.
¡Viva la
República!
Milagros
Riera
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