Fermin Muguruza
Kaos en la Red
5 de
Junio de 2009
Estimado Alfonso:
Cuando se
nos fue Mikel Laboa, me martilleé la cabeza
preguntándome por qué no fuimos capaces de hacerle
un homenaje en vivo, con él delante, siendo como
éramos conscientes en los últimos tiempos de que ya
no le quedaban demasiadas fuerzas y que en cualquier
momento nos iba a abandonar. Un mes antes de su
muerte discutía con mi amigo Lander Garro sobre la
necesidad de realizar una película de confesión y
homenaje al estilo de “I´m your man”, el documental
que retrata el extraordinario concierto que
distintos artistas rindieron a Leonard Cohen, pero
lamentablemente no llegamos a tiempo. Y te
preguntarás, quizás con ese sentido del humor que te
caracteriza, a qué viene esto, a ver en que te
quiero liar esta vez, o que a ver si te estoy viendo
con un pie en el hoyo o algo por el estilo, y no,
nada de eso, ojalá sigas ahí por muchos años, lo que
ocurre es que los dos pertenecéis a esa generación
de gigantes, sí, gigantes que se convirtieron en
nuestros grandes maestros, y que gracias a vuestras
lecciones de arte comprometido, creación y dignidad,
supimos que la mejor actuación que podíamos
representar en este mundo era nuestra propia vida. Y
entonces se me pasa por la cabeza, que os debemos un
montón de homenajes, pero que os los debemos cuando
estáis vivos, cuando podéis ser conscientes de lo
importantes que habéis sido para nosotros. Y me vas
a permitir que además del recuerdo para Gladys del
Estal, pues hoy se cumple el 30 aniversario de su
asesinato en aquel “Bloody Sunday” vasco que
sufrimos, no por la cantidad de muertes, sino por el
carácter pacífico de la protesta y el disparo en la
cabeza a alguien que sentado practicaba la
desobediencia civil, pues también repase en mi
memoria algunos momentos de los que formas parte.
Recuerdo, por ejemplo, con emoción cuando Eva Forest
y tú os instalasteis en Hondarribia. Yo era entonces
un estudiante del Instituto y el impacto que causó
fue como si Jean Paul Sartre (inevitable juego de
palabras, no solo por tu apellido) y Simone de
Beauvoir se hubieran venido a vivir a Honddarbi.
Conocí entonces a vuestra hija Eva, y a Juan y a
Pablo, y sentí miedo y rabia cuando os tumbaron la
puerta de la casa en el 80, en aplicación de la
tristemente célebre ley antiterrorista, al año y
poco de la muerte de Gladys.
Recuerdo después, ya con mi grupo Kortatu, como en
1987 pediste el voto para Herri Batasuna en las
primeras elecciones al Parlamento Europeo, lista en
la que mi nombre figuraba como candidato, la misma
lista europea que compartiríamos como candidatos
después, en el 89 y 94.
Organizamos también juntos la plataforma Hitzegin en
apoyo al diario Egin y la radio Egin Irratia, que
hoy nos dicen desde las mismas instituciones del
Estado que nos dejaron huérfanos de palabra y voz,
que nunca debió ocurrir tal tropelía.
También fuimos más tarde, candidatos en las listas
de Euskal Herritarrok para las elecciones al
Parlamento Vasco y Europeo en los años 98 y 99. Y
después hemos coincidido en la Plataforma de
Solidaridad con los imputados en el Sumario 18/98. Y
bueno, en mil y una reivindicaciones que en este
comienzo de siglo XXI nos han convertido en
“personas contaminadas” para el Estado Español y
coartada para privarnos de nuestros derechos
civiles. La última vez que estuvimos juntos fue
aquí, en Irún, cuando presentamos la iniciativa
ciudadana Milaka Bilaka.
Pero hay un recuerdo muy intenso que me gustaría
rememorar contigo, para volver a pasarlo por el
corazón, y es la carta que me enviaste en 1993
cuando por aquel entonces el Teniente Coronel,
después General Rodríguez Galindo demandó a mi
grupo, entonces, Negu Gorriak y nuestra casa
discográfica Esan Ozenki. Decía así: “La sátira
moral y la parodia política forman una parte
esencial de la cultura literaria y musical de
occidente. ¡Mal signo sería que esto se castigara
entre nosotros! Ello significaría que ya estamos
demasiado enfermos. Mis aplausos y mi admiración
para Negu Gorriak”.
Y bueno, llegados a este punto te preguntarás, vale,
pero y a qué viene lo del principio de la carta, y
es que cuando vi que eras el cabeza de una lista
llamada Iniciativa Internacionalista, me dije, ahí
está Alfonso Sastre, una vez más, dándonos de nuevo
una lección de perseverancia y entereza. Y entonces
se me ocurrió que era hora de devolverte los
aplausos y admiración en forma de voto, porque
cuando ya no estés con nosotros, entonces hasta los
que hoy te niegan, querrán haber sido compañeros
tuyos, y con el paso de los años te dedicarán
calles, y tus obras serán de lectura obligatoria en
los colegios, y ocuparás un sitio, que ya te
pertenece, junto a Bertolt Brecht y Samuel Beckett,
entre otros.
Por eso, este domingo, el 7 de junio de 2009, seré
uno más, uno de los que con mi voto te vamos a
homenajear, a ti y también a Eva Forest, inseparable
a tu persona y gigante siempre, ahora descansando
entre los dos espigones de Hendaia y Hondarribia,
llevándote al Parlamento Europeo, y reivindicándote
para que en el nuevo y definitivo proceso de paz que
ya ha comenzado a latir, estés presente en la mesa
de diálogo como llevas ya insistiendo desde hace
años, como escriba o como observador (lo de la
escoba lo apuntamos también, aunque esperemos no sea
necesario), pero ahí, sí, para que estés ahí también
y sepamos que con tu presencia nadie será capaz de
levantarse hasta que este pueblo conozca la
auténtica paz.
De nuevo mis aplausos y mi admiración Alfonso. Por
muchos años.
Hasta siempre: